Image: La nube
La literatura para jóvenes alemana de los 80 tuvo un peso en generaciones de lectores y escritores españoles que merece ser estudiado. Su innovación no sólo descansa en el tratamiento de temas hasta entonces no considerados aptos para jóvenes. Tampoco se limita al compromiso político. Su originalidad se encuentra en haber asumido el género juvenil como un espacio de creación literaria y búsqueda personal válido, con una acentuada conciencia autocrítica y estética.
Pausewang aborda aspectos de la realidad en los que un adolescente no detendría su mirada; en el caso de esta novela, una catástrofe nuclear. Pero junto a este rasgo evidente se aprecia en ella una sólida construcción literaria, personajes autónomos y coherentes, precisión documental y una voz narrativa que consigue no manipular afectivamente al lector. Veinte años después de su publicación, la obra conserva su fuerza, vigencia y capacidad para transmitirnos una visión propia del mundo. Ya no hay dos Alemanias y el libro juvenil se ha convertido en otro producto de consumo. Sin embargo, La nube sigue siendo un novela impresionante, que destaca en el mediocre panorama editorial y que puede calificarse como una lectura necesaria.
Pausewang aborda aspectos de la realidad en los que un adolescente no detendría su mirada; en el caso de esta novela, una catástrofe nuclear. Pero junto a este rasgo evidente se aprecia en ella una sólida construcción literaria, personajes autónomos y coherentes, precisión documental y una voz narrativa que consigue no manipular afectivamente al lector. Veinte años después de su publicación, la obra conserva su fuerza, vigencia y capacidad para transmitirnos una visión propia del mundo. Ya no hay dos Alemanias y el libro juvenil se ha convertido en otro producto de consumo. Sin embargo, La nube sigue siendo un novela impresionante, que destaca en el mediocre panorama editorial y que puede calificarse como una lectura necesaria.