Wagner moura es Thomas Stockmann en 'Um julgamento'

Wagner moura es Thomas Stockmann en 'Um julgamento' Caio Lírio

Teatro

¿Es Wagner Moura 'El enemigo del pueblo' de Ibsen?

El actor, conocido por 'Narcos' y 'El agente secreto', regresa al teatro con la obra 'Um julgamento', dirigida por Christiane Jatahy.

El espectáculo se presenta en el Festival Grec de Barcelona.

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Escrita hace casi 150 años, Un enemigo del pueblo es quizás una de las obras más controvertidas de Henrik Ibsen. Ambientada en una ciudad costera del sur de Noruega que se ha recuperado de una crisis económica y vive un momento próspero gracias al turismo termal que genera su balneario, todo podría peligrar cuando su protagonista, el doctor Thomas Stockmann, descubre que el agua está contaminada y supone un peligro para la salud. Dispuesto a denunciarlo por el bien común, sin embargo, para defender su verdad tendrá que enfrentarse a los medios locales, a su propio hermano, el juez Peter Stockmann, y al resto de la comunidad, temerosa de perder su gran fuente de ingresos.

A partir de este dilema, Ibsen propone todo un debate sobre el concepto de verdad, el equilibrio entre poderes económicos y ética o el peso real del pueblo. “Los mayores enemigos de la verdad y la libertad que se esconden entre nosotros son la gente que conforma la compacta mayoría”, defiende el médico en una acalorada intervención. Ellos, dice entonces, tienen el poder, pero nunca tienen la razón. “Entre los habitantes de un país, ¿quiénes son mayoría? ¿Los sabios o los tontos? Supongo que estaremos de acuerdo en que los tontos constituyen la terrible y aplastante mayoría a lo largo y ancho del mundo”.

Publicada a finales de 1882 y estrenada en Oslo en 1883, Un enemigo del pueblo tuvo muy diferentes lecturas y destinatarios por este particular argumento. En Um julgamento, la versión de Christiane Jatahy (Rio de Janeiro, 1968) que se representará hoy y mañana en el Teatre Lliure, como parte de la programación del Festival Grec –versión que, por cierto, ha trabajado con el actor Wagner Moura y el guionista Lucas Paraizo–, la directora de cine y teatro brasileña sitúa la acción un par de años después del final de la obra original.

Aquí, Stockmann, al que la ciudad ha vuelto la espalda, regresa y reclama, en tiempo presente, un juicio neutro para poder explicar sus acciones. “En el propio texto de Ibsen, escrito hace más de cien años, hay ideas muy visionarias. Pero a mí me interesaba más hacer una versión que pudiéramos situar en el presente y, al mismo tiempo, proponer un futuro posible para este personaje que acude al público para intentar cambiar su estatus de enemigo del pueblo”.

La obra supone, además, la vuelta de Moura al teatro tras 16 años en los que ha estado más centrado en su carrera audiovisual –conocido por su popular papel como Pablo Escobar en Narcos, en 2025 fue nominado al Oscar por su interpretación en la película El agente secreto–. Fue, de hecho, su deseo de volver, y de hacerlo junto a Jatahy, lo que les llevó a ambos a concebir esta pieza donde el actor interpretará a Thomas; Danilo Grangheia, al hermano de este, el juez Peter, como representante de la acusación; y Julia Bernat, a su hija Petra.

“En el mundo actual, muchas veces no existen los hechos, solo las narrativas. La verdad se ha acabado, esa es la cuestión”. Christiane Jatahy

Un par de mesas, una silla en el centro y un jurado popular –compuesto en este caso por once personas elegidas al azar entre voluntarios del público– conforman este pequeño tribunal dentro del teatro con una escenografía muy minimalista. “No quería tener respuestas cerradas y contar con la participación de una parte del público era una manera de abrir la cuestión”, comenta. También es la parte más improvisada para Moura, Grangheia y Bernat.

Trabajo mucho la frontera entre la realidad y la ficción. Hay momentos en la obra en que las personas que están en el palco y que forman parte del jurado interfieren y pueden preguntar sus dudas al personaje de Thomas, provocando nuevas respuestas”, comparte Jatahy sobre esta propuesta que, como otras obras suyas, se mueve también entre el cine y el teatro, sus dos grandes pasiones

Una escena de la obra 'Um julgamento'.

Una escena de la obra 'Um julgamento'. Caio Lírio

El cine, en cada obra que hago, está muy ligado a la dramaturgia. Me interesa conseguir más puntos de vista sobre lo que no podemos ver o necesitamos observar desde otra perspectiva en la escena. Y en este caso, sirve para ampliar las pruebas y los testimonios y para completar la narrativa de la defensa y la acusación. La pantalla interfiere como un espacio de conexión entre el presente y el pasado de los personajes”.

En Um julgamento, Jatahy y Moura abordan, además, algunas de las grandes cuestiones de la obra de Ibsen como el choque de la moral y la ética con la economía y el mercado, o la explotación turística y la ecología. “Son cuestiones presentes en Un enemigo del pueblo, pero nosotros las traemos a la actualidad”, matiza.

Es el caso de las fake news y el concepto de verdad, tan menoscabado hoy. “Pienso hacer la revolución contra esa mentira de que la mayoría está en posesión de la verdad”, decía el Stockmann de Ibsen. “En el mundo actual, muchas veces no existen los hechos, solo las narrativas –argumenta Jatahy–. La verdad se ha acabado. Esa es la cuestión. Hay que mostrar los hechos para poder lidiar con la realidad y no con las invenciones que forman parte de la manipulación del poder. El crecimiento de la extrema derecha está relacionado con esas ideas falsas que se transmiten como verdades y que las personas creen porque quieren creer”.

De fondo, subyace la idea de esa mayoría que tanto cuestiona nuestro protagonista. “Sin hacer spoilers, esa es la cuestión importante para que el jurado popular pueda decidir si Thomas tiene o no razón. Y es una parte que aporta mucho a la complejidad del personaje. La mayoría es la que vota y tiene el poder de la decisión en la democracia, muchas veces poniendo en riesgo a las minorías. La mayoría va a votar, por ejemplo, para que Hitler tenga el poder. Es una pregunta para la que no tenemos respuesta, pero en esta pieza, nos interesaba mucho colocar los interrogantes”.

Um julgamento devuelve el poder al público. Serán ellos quienes cada noche decidan, desde una perspectiva actual , quién es el verdadero enemigo del pueblo.