La cantaora Carmen Linares. Foto: Mónica Mollá

La cantaora Carmen Linares. Foto: Mónica Mollá

Música

Carmen Linares, 30 años de un hito del flamenco: "Con mi 'Antología' muchas cantaoras dieron un paso adelante"

En aquel emblemático disco, la artista recogió el legado femenino del cante aportando su propia personalidad y reivindicó a figuras como La Niña de los Peines y La Perla de Cádiz.

Más información: Fillas de Cassandra: "Es muy fácil apoyar el folclore cuando se ve que funciona, lo suyo sería que este apoyo perdure"

Publicada

"Antología" fue la palabra clave, el término mágico que definió una época. Algunas nacieron con carácter didáctico y otras, sin perder esa peculiaridad, se adornaban con cierto tufillo dogmático e incluso excluyente. El sello que no publicase una antología o la figura con pedigrí que no diera a conocer su particular florilegio, podría encontrarse en peligro de perder tan alta distinción.

Todo había comenzado con la famosa Antología del Cante Flamenco, de Hispavox, que no tuvo tal denominación hasta que pudo ver la luz en España en 1958. Grabada a finales de 1953 por la discográfica francesa Ducretet-Thomson, se publicó en París en 1954 con un magnífico contenido, integrado por piezas interpretadas nada menos que por Perico el del Lunar, Pepe de la Matrona, Rafael Romero, Bernardo el de los Lobitos, Antonio el Chaqueta, Pericón de Cádiz, Jacinto Almadén o Jarrito, entre otros.

Subrayando las que han sido estimadas como las más relevantes, o al menos las que tuvieron inicialmente una mayor proyección, apareció también en 1958 Una historia del cante flamenco, de Manolo Caracol; en 1963, Memorias antológicas del cante flamenco, de Pepe Marchena; en 1965 se publica íntegramente la Antología del cante flamenco y cante gitano, dirigida por Antonio Mairena; en 1968, el Archivo del cante flamenco, conducido por José Manuel Caballero Bonald, y más tarde, Selección antológica del cante flamenco, de Fosforito y la guitarra de Paco de Lucía, con registros efectuados entre 1968 y 1974.

Esto fue el principio. Después continuaron proliferando hasta que de pronto las antologías comenzaron a ser menos frecuentes. Pero faltaba una, tan fundamental como necesaria. Y fue el crítico y autor de varios libros sobre flamenco Ángel Álvarez Caballero el que llamó la atención sobre esa carencia, que era muy evidente en la discografía: una colección que pusiera de manifiesto la trascendencia del cante de mujer en la historia del flamenco. Y, claro, proponía a Carmen Linares (1951) como la persona ideal, "con capacidad y preparación para asumir una empresa de tal envergadura".

Ahora se cumplen treinta años de su publicación y Carmen Linares. Antología. La mujer en el cante, que como los buenos vinos ha ido ganando con el paso de los años, se ha convertido en un clásico, si bien en un clásico actual y vivo, modelo para las nuevas generaciones y una de las grandes obras flamencas del siglo XX, con repercusión posterior.

"Aunque ya había grabado muchas cosas, la antología fue un antes y un después. Me colocó en un lugar de privilegio"

"Aunque ya había grabado muchas cosas —explica a El Cultural—, para mí supuso un antes y un después y me colocó en un lugar de privilegio. Es una obra que recorre muchos estilos y además es muy original, porque era la primera vez que se grababa una antología con cantes que habían creado las mujeres a lo largo de la historia, y también hecha por una mujer, una cantaora joven, con su forma, con su personalidad, con las aportaciones que yo haya podido ofrecer. Y eso me parece esencial: no repetir y no imitar, porque entonces no tiene valor; hay que interiorizarlo y hacerlo desde tus criterios interpretativos, desde tu identidad, que es algo muy importante en el flamenco y en el arte en general".

Sin embargo, el proyecto estuvo a punto de naufragio, ya que cuando se presentó al sello discográfico lo guardaron en un cajón y allí durmió el sueño de los justos durante ocho años. Aunque Carmen, que nunca se ha dado por vencida, con una actitud siempre acorde a su naturaleza firme y animosa, supo revertir la espera y sacar conclusiones positivas.

"Es verdad, el sello era PolyGram. Pensábamos que aquello no iba a salir. Pero de pronto nos llamaron. Resulta que había cambiado el equipo directivo, y ya sabes lo que pasa con estas cosas: algo que no interesa en un momento, luego sí interesa. Y además me dieron una cobertura extraordinaria, con una producción muy buena, y pudimos contar con toda la gente que queríamos —músicos, guitarristas, palmeros—, y tener las horas de estudio que necesitábamos".

Y añade: "Fue un trabajo laborioso y complejo. Tardamos un año en grabarla, pero es que eran muchos cantes. Entonces, lo hacíamos por etapas: grabábamos cuatro o cinco, los reposábamos y los volvíamos a retomar a los tres o cuatro meses. Nos ofrecieron muchas facilidades y, bueno, tal vez esa espera me vino bien para adquirir, a lo largo de esos ocho años, una madurez que a lo mejor también benefició a la antología. Pero estas cosas pasan, ¿no?".

Perico el del Lunar, Paco Cepero, Juan y Pepe Habichuela, Moraíto, Enrique de Melchor, Vicente Amigo, Manolo Franco, Riqueni, Tomatito, José Antonio Rodríguez, Paco y Miguel Ángel Cortés... Una de las singularidades de Carmen Linares. Antología. La mujer en el cante es la concurrencia de grandes guitarristas, cuya selección se llevó a cabo teniendo en cuenta la naturaleza de la pieza que cada uno tenía asignada para acompañar. "Fue un factor principalísimo, una de las columnas en la que se fundamenta la antología. Desde mi personal mirada, queríamos dar a esos cantes la estructura musical y expresiva transmitida por sus creadoras o intérpretes. Mediante esas pautas nos regimos, para buscar la guitarra que más se acercara al espíritu de una pieza concreta".

Rescatadas del fondo del tiempo y a través de Linares, resuenan las antiguas voces de La Mejorana, La Serneta, La Trini, La Niña de los Peines o La Perla de Cádiz. "Siento que la antología está vigente. Es un trabajo novedoso que tiene presencia hoy. Para muchas cantaoras jóvenes es un material de estudio que les ha servido para dar un paso adelante. Esa es mi gran satisfacción".