Una campana de recirculación

Una campana de recirculación Ciarra Omicrono

Omicrono

Los expertos coinciden: "Una campana en recirculación es una alternativa ideal si no tenemos salida de humos"

Si queremos mejorar la calidad del aire de la cocina y proteger nuestros muebles, una campaña de recirculación es muy recomendable.

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Un problema muy habitual que aún está presente en muchas cocinas españolas es la ausencia de un conducto de ventilación para evacuar el humo o los vapores que se producen durante la preparación de la comida.

En muchos casos, hablamos de viviendas antiguas, pero también hay ejemplos de pisos nuevos que no tienen la obra necesaria para instalar una campana extractora y que el humo sea expulsado de la cocina.

Las soluciones 'caseras' suelen ser poco recomendables. Si no tenemos un conducto ya hecho, es posible que sea porque nuestra comunidad de vecinos no permite la expulsión de humos hacia el patio. Y si lo hacemos igualmente, podemos recibir cuantiosas multas por ello.

Las campanas de recirculación pueden ser nuestra salvación. Esta tecnología está siendo recomendada por los expertos como una "alternativa ideal" si no podemos tener una salida de humos en nuestro hogar por cualquier razón.

A diferencia de las campanas extractoras tradicionales, este sistema procesa el aire y lo expulsa dentro de la propia estancia una vez que ya está limpio. Hay muchos tipos, pero todos tienen en común un tipo de filtro que retiene la grasa y neutraliza las moléculas responsables del olor.

Un gran punto positivo de las campanas de recirculación se encuentra en la instalación, que es mucho más sencilla y ofrece más posibilidades; por ejemplo, como no tiene que estar pegada a la pared, podemos instalarla en una cocina instalada en una isla central.

Otra ventaja que no es muy conocida es que una campana de recirculación ayuda a mejorar la eficiencia energética del hogar y a reducir la factura de la luz; y es que, como no tenemos un conducto hacia el exterior, el aire frío del aire acondicionado o el aire caliente del calefactor no se escapa fuera.

Una campana de recirculación

Una campana de recirculación Taurus Omicrono

Los fabricantes ofrecen varios modelos con diferentes tipos de filtrado. Lo más común es encontrarse filtros de carbón activo, capaces de absorber aproximadamente un 80% de los olores y humos, con una vida útil recomendada de unos 6 meses.

Pero las variantes de alta eficiencia logran reducir cerca de un 95% de las partículas olorosas, además de ampliar la duración del recambio hasta los 12 meses; también suelen tener un motor más silencioso que no molesta tanto al encender la campana.

También destacan los filtros regenerativos, que pueden llegar a tener una vida útil de hasta 10 años; en vez de sustituirlo por un filtro nuevo como con el resto de modelos, sólo tenemos que meterlo durante dos horas a 200 ºC para que se inicie el proceso de regeneración.

También tenemos varias opciones de diseño que pueden encajar mejor en nuestra cocina, por lo que es importante fijarnos en varias alternativas. Algunos modelos, por ejemplo, ocultan el filtro en la parte superior para que no esté a la vista.

Una cosa que debemos tener en cuenta si optamos por una campana de recirculación es que requiere de mantenimiento. Los fabricantes recomiendan cambiar los filtros en los plazos indicados, que en el caso de un filtro de carbón activo convencional es de 4 a 6 meses. De la misma manera, debemos asegurarnos de limpiar la malla metálica que captura la grasa con agua tibia y jabón de manera periódica.

Un inconveniente de estas campanas es que sólo capturan los humos y la grasa, pero no el vapor de agua que se genera al cocinar; si no nos aseguramos de que exista un paso de aire limpio en la cocina (por ejemplo, abriendo la ventana), esa humedad se va a condensar en los muebles y los puede pudrir con el paso del tiempo o fomentar la formación de moho.

En definitiva, una campana de recirculación es una opción muy buena si no tenemos una salida de humo, e incluso puede ser recomendable en casos en los que lo tengamos; pero también requiere de un mayor cuidado y mantenimiento.