Cuadro de instrumentos de un coche con el piloto de combustible encendido Omicrono
Los mecánicos advierten: "Dejar el coche en reserva sigue siendo malo y provoca averías, da igual si es diésel o gasolina"
Aunque los depósitos de combustible han cambiado mucho en los últimos años, depender de la reserva siempre sigue siendo desaconsejable.
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Agotar todo el combustible que tenemos en el tanque y conducir con la reserva hasta el último momento es algo que hemos hecho todos en alguna ocasión, ya sea por necesidad o por filosofía de "he pagado por todo el tanque, voy a usar todo el tanque".
Eso, pese a que durante décadas se sabe que conducir con el coche en reserva es algo muy malo, y de hecho, aún hay expertos del sector que lo desaconsejan; sin embargo, no es por las mismas razones que antes.
Originalmente, el problema más común de tener el tanque casi vacío era que el fondo acumulaba restos de suciedad y óxido, que inevitablemente van a parar a la bomba de combustible, bloqueándola completamente o peor aún, introduciendo esas impurezas en el motor provocando una posible avería.
Desde entonces, los coches han cambiado mucho. Los tanques de combustible ahora están fabricados usando mezclas de plástico de alta resistencia, lo que automáticamente elimina el problema del óxido.
De la misma manera, las gasolineras han mejorado mucho, y sus filtros y procesos de refinamiento se aseguran de que el combustible que introducimos está lo suficientemente limpio como para eliminar cualquier posible impureza.
Pero entonces, ¿por qué sigue siendo una mala idea conducir en reserva? Porque ahora estamos dejando en evidencia otros problemas.
Por qué no conducir en reserva
El principal elemento que puede fallar con poca gasolina en el tanque es la bomba de combustible. Y es que la bomba necesita del propio líquido para refrigerarse durante su uso,
Con el tanque lleno o medio lleno, el propio líquido absorbe el calor generado por la bomba y lo va a disipar de manera eficiente. Pero si no está cubierta completamente, la bomba se va a calentar y posiblemente fallará con el paso del tiempo al tener que funcionar por encima de su temperatura óptima.
Tal y como señala el mecánico Juan José Ebenezer en un vídeo de YouTube, "me da igual que sea diésel o gasolina", ya que el problema ocurre en ambos casos si dejamos el tanque casi vacío, una opinión compartida por el experto y entusiasta de los coches, Georgesmithgood.
Otro problema recurrente cuando hay poco combustible es la captación indeseada de aire. Al tomar las curvas, el líquido se va a mover por toda la superficie interior del tanque, provocando que inevitablemente la bomba aspire pequeñas burbujas de aire mezcladas con combustible.
Eso, advierte Ebenezer, sí que puede ser un riesgo bastante alto para el coche. El motivo es que el propio combustible sirve como lubricación en los componentes, y eso puede dañar seriamente la bomba y los inyectores especialmente en el caso de un diésel.
A eso hay que sumar que, cuanto más aire haya en el interior del tanque, más se va a fomentar la evaporación del combustible. Por todo esto, los expertos recomiendan rellenar el tanque cuando llegamos a un cuarto de su capacidad.