Penélope Cruz comparece en rueda de prensa en el Festival de Cannes 2026. Foto: EFE/EPA/TERESA SUAREZ

Penélope Cruz comparece en rueda de prensa en el Festival de Cannes 2026. Foto: EFE/EPA/TERESA SUAREZ

Cine

Penélope Cruz en Cannes: "No me desmayé de milagro. Estaba subida en un tanque y creía que tenía un aneurisma"

La actriz ha relatado en rueda de prensa su experiencia durante el rodaje de la película 'La bola negra', de los Javis, la más ovacionada del festival.

Más información: El Festival de Cannes consagra ‘La bola negra’ de los Javis, un atlas musculado por el universo lorquiano

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"Hace 90 años, Federico García Lorca fue asesinado por el fascismo porque era gay. A todos aquellos que piensan que vamos a retroceder en la lucha y en los derechos LGTBI conseguidos, malas noticias, porque estamos aquí esta noche". Con estas palabras de Javier Ambrossi arrancaban 20 minutos de aplausos tras el estreno en Cannes de la segunda película de la dupla conocida como Los Javis y la tercera española a concurso en la sección oficial del festival en esta edición.

La bola negra es un alegato político ambicioso tanto en su formato como en su duración. En sus 155 minutos conviven el cine bélico con el melodrama, la comedia y la ensoñación onírica ; el flamenco, la electrónica, el pasodoble, el folk contemporáneo y el cuplé, que debuta como actor. Su trama episódica se ambienta en tres planos temporales pespuntados con las cuentas pendientes con el silencio, el deseo reprimido y la herencia de dolor ligados a la homosexualidad en nuestra historia pasada y presente.

Es una película dirigida por dos "maricones" –como así se quiso reivindicar Javier Calvo en una rendida sala Lumière–, protagonizada por tres hombres queer y la materialización de una frase del poeta granadino, "hay recordar hacia mañana", al hilar a aquellos que no tuvieron una voz, que no pudieron amar ni existir en los años treinta con aquellos españoles actuales a los que se les hurtó la identidad emocional de Lorca en los estudios.

"Nunca se habló de su sexualidad porque se decía que no era importante en su obra, pero el sufrimiento está presente en su creación –ha subrayado Calvo en la rueda de prensa, para a continuación poner de ejemplo el personaje de Yerma como una alter ego de la frustración del referente de la Generación del 27 por saber que nunca podría tener hijos–. Estudiarlo de forma aséptica ha sido homofobia, por eso es importante reivindicarle en su totalidad".

Como ha apuntado el codirector de La bola negra, la recopilación de los últimos versos escritos por García Lorca, Sonetos del amor oscuro, se publicó póstumamente omitiendo el adjetivo que hacía referencia velada a su condición homosexual. "Pero nosotros estamos aquí para traer a la luz esa oscuridad", ha apuntado.

"Estudiar a Lorca sin abordar su sexualidad es homofobia". Javier Calvo

El filme es una adaptación del montaje escénico de Alberto Conejero La piedra oscura, que arrasó en los Max de 2016 con cinco galardones, entre ellos el de mejor espectáculo teatral, y una selección de textos de Lorca, el principal, el manuscrito de su última obra, la homónima La bola negra, donde revela sin los tapujos habituales la homosexualidad de su personaje.

El relato se divide en tres épocas: 1932, 1937 y 2017. En la primera, un hijo de familia bien al que da vida el debutante Milo Quifes solicita ingresar en el casino de Granada. La votación se realiza con bolas blancas y negras. En la decisión predominan las segundas por los rumores que circulan en la ciudad sobre su orientación sexual.

En la segunda, un soldado nacional al que interpreta Guitarricadelafuente se enamora de un preso republicano, el futbolista Rafael Rodríguez Rapun, gran amor de Lorca, incorporado por Miguel Bernardeau. "En esa vorágine de masculinidad feroz, a mi personaje se le presenta un atisbo de amor", ha descrito el cantautor, que firma la canción original de la película.

Por último, en nuestro presente más cercano, un historiador y dramaturgo al que encarna Carlos González como sosias de Conejero, intenta reconstruir una familia fracturada junto a su madre, Lola Dueñas.

En su turno de palabra, González ha destacado la doble naturaleza de la película, que es política y también íntima: "La memoria histórica no solo pertenece a lo normativo o a lo heterosexual, la memoria queer también lo es. Nosotros también formamos parte de la historia".

Todo el elenco, tanto el experimentado como el que rompe mano, está meticulosamente dirigido, con dos papeles secundarios que le aportan la dimensión hollywoodiense que puede darle proyección internacional al proyecto, los de Glenn Close –como un remedo del hispanista de origen irlandés Ian Gibson– y Penélope Cruz en la carnal y descarada cupletera que invita a soñar al personaje de Guitarricadelafuente al confiarle: "El travestismo es la fantasía de la posibilidad, y la guerra, de la muerte".

La sospecha de Penélope Cruz en el rodaje

La oscarizada actriz ha justificado su participación con un papel tan corto en su voluntad de ser parte de un proyecto que le importa. "Tengo reacciones muy fuertes contra situaciones que no me parecen justas, y aunque sé que las películas no pueden cambiar el mundo, sí pueden reactivar debates importantes. Además del respeto que siento por el talento de los Javis, me parecía importante, y no solo en nuestro país, que este mensaje le llegara a muchos adolescentes, ya que estar en una sala de cine puede ser más poderoso y tener mayor impacto que lo que has estudiado tres años en el colegio".

Su personaje es un compendio de aquellas artistas que en los años veinte cantaban en Madrid sobre sexo y libertad y acabaron represaliadas, calladas o exiliadas la década siguiente.

"'La bola negra' es una película enorme sobre lo más pequeño, que es osar ser quien eres". Javier Ambrossi

Cruz ha revelado que el mismo día del rodaje de su número, mientras le estaban encajando la peluca, un doctor le alertó sobre la posibilidad de un aneurisma cerebral. La actriz prefirió no comentar nada al equipo, que llevaba cinco horas para preparar todo el entramado de figuración de la escena. Días después, todo se quedó en una falsa alarma, pero asegura que aquella zozobra ha dejado poso en su actuación.

"El día que esté viejecita, ese será uno de los momentos que recuerde como de los más surrealistas de mi vida. No me desmayé de milagro. Estaba subida en un tanque pensando que tenía un aneurisma", ha confiado a la prensa.

Ambrossi ha resumido el largometraje que les ha abierto las puertas de Cannes tras las picas internacionales que han supuesto sus series Veneno (2020) y La Mesías (2023) como "una película enorme sobre lo más pequeño, que es osar ser quién eres".

La bola negra abre en canal la España de la Guerra Civil y la actual para evidenciar la incapacidad de decidir y de comunicarse que ha afectado al colectivo al que pertenecen sus creadores. "No me apetece seguir pensando que las temáticas LGTBI pertenecen al cine nicho. Son películas sobre derechos universales y que pueden hablar a todo el mundo, así que queríamos hacer una película póetica, enorme y salvaje para hacer el contraste con lo íntimo".

La bola negra se estrenará en España el –hoy resulta muy lejano– 2 de octubre.