La directora Alice Winocour. Foto: AVALON

La directora Alice Winocour. Foto: AVALON

Cine

Alice Winocour estrena 'Couture': "Me proyecté en cada una de las mujeres de esta película"

La cineasta francesa se alía con Angelina Jolie para narrar la historia de una directora de cine que toma conciencia de su propia mortalidad cuando llega a la Semana de la Moda de París.

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Del título de la última película de Alice Winocour (París, 1976), Couture, que llega a las salas el 8 de mayo, se infiere un relato sobre la moda, pero el visionado arroja, en contraste, una exploración en profundidad de los costes humanos tras la industria de la imagen.

Las vidas de una modelo africana que no responde al estereotipo de refugiada, de una maquilladora que aspira a una vida creativa y de una directora de cine que toma conciencia de su propia mortalidad se entrecruzan en un crisol de puntos de vista que resalta tanto la naturaleza efímera de la alta costura como su condición de metáfora del mundo contemporáneo: un lugar de apariencias donde las heridas permanecen ocultas.

No por casualidad, couture también significa costura en francés. De cicatrices y de destinos cosidos trata este drama que habla de la vulnerabilidad del cuerpo femenino.

Pregunta. Antes de realizar Couture, asegura que no conocía gran cosa del mundo de la moda. ¿Cómo dio forma a su narrativa durante el año y medio que pasó documentándose en la casa Chanel?

Respuesta. Para mí, descubrir un ámbito profesional es siempre una manera de apropiármelo, transformarlo y crear un universo cinematográfico. En los bastidores de las semanas de la moda conocí a muchísima gente. Llegaba a las cinco de la mañana con las modelos y los equipos. Como resultado, pensé mucho la película como un memento mori, como esos cuadros donde se muestra a una mujer hermosa junto a un cráneo o un reloj de arena, porque el eje central de esta película es el paso del tiempo.

P. ¿Hasta qué punto es una simbiosis con su actriz protagonista y productora, Angelina Jolie, quien ha hablado públicamente del cáncer de mama y es una destacada activista en crisis migratorias?

R. En realidad, aunque ella la produce, no participó en el proceso creativo del filme. Para una estrella de su calibre esa implicación es más una mención que indica su interés en el proyecto: le da visibilidad, pero no es productora en el sentido europeo del término. Couture nace de una vivencia personal, ya que yo misma me enfrenté a la enfermedad, pero no me siento cómoda hablando de mí directamente. Los personajes femeninos que pueblan esta película son en realidad la misma mujer. Me proyecté en cada una de ellas. Todas buscan una reparación.

P. ¿Ambientarla en el mundo de la moda fue una manera de poner distancia con su propia experiencia?

R. Eso es. Mis películas son siempre muy personales, y cuanto más lo son, más necesito que transcurran en mundos que desconozco. Eso me ayuda a que resulten íntimas y espectaculares al mismo tiempo. Como hice con Próxima (2019), donde me servía de una astronauta para contar la separación de mi hija porque necesitaba que la historia transcurriera en el espacio, muy lejos.

“El corazón de la película es compartir las heridas y hacer algo con esas cicatrices comunes”

»En este caso, sentí la necesidad de trabajar con alguien que tuviera una relación física, en su propio cuerpo, con el relato. Aunque Angelina no haya desarrollado la enfermedad, se hizo una operación preventiva en la que se extirpó los ovarios y ambos senos para no padecerla, porque su madre y su abuela murieron de cáncer de mama. Viniendo de donde yo venía, la conexión fue conmovedora. El corazón del filme es compartir las heridas y hacer algo con esas cicatrices comunes.

P. ¿Por qué era importante la historia de amor?

R. Porque queríamos mostrar que incluso en el torbellino de la enfermedad, los peores momentos pueden coexistir con los más bellos. Ella sigue siendo mujer, su identidad no se limita a la enfermedad. Esto es vital en el cáncer de mama, donde los atributos femeninos son atacados. Muchos hombres abandonan a sus parejas al recibir el diagnóstico.

P. ¿Cuánto le debe el imaginario de la directora de cine interpretada por Angelina Jolie al body horror?

R. El cine de género ha sido muy importante para mí, tanto Cronenberg como también Hitchcock, ya que Psicosis (1960) me marcó en la infancia. En mi primera película, Augustine (2009), ya trabajé mucho el tema de la histeria.

»Aquí me parecía interesante que el personaje de Angelina pudiera ser directora de cine de terror, por su lado rebelde, diferente. Y también me gustaba esa imagen un poco meta del vampiro, que creo que puede ser un símil de la moda. No tardaré en dirigir una película de terror, ya tengo escrito un guion.

P. El sonido juega un papel muy sutil en sus películas. ¿En qué momento empieza a trabajar en él?

R. Desde la escritura. El sonido es muy importante para mí porque soy ciega de un ojo desde que nací. El cine que me interesa es sensorial, físico, carnal... y eso pasa mucho por el sonido, ya que permite expresar emociones para las que no siempre hay palabras. Incluso el título imponía una dirección artística: queríamos que las costuras fueran visibles, como en una prenda.

P. ¿Habría sido posible ambientar esta película fuera de París, dados sus vínculos con la moda y el cine?

R. Vivo en un barrio que se transforma durante la Fashion Week y eso ha pesado, por ejemplo, en el personaje interpretado por Anyier Anei, inspirado en una joven sudanesa en la que un día reparé perdida en medio de esa multitud de gente de todo el mundo. Me sentí conectada a ella de inmediato. Yo no venía de un país en guerra, mi guerra era interior, pero sentía ese mismo desfase con el mundo de las apariencias.

»Durante mi trabajo de campo conocí a modelos reales. La maniquí ucraniana es de Zaporiyia y cuenta su historia real: venía de Kiev para la Semana de la Moda y luego regresaba a su país. Me interesó ver qué había detrás de esa imagen fría y descarnada de lo femenino que vemos en la publicidad, esas imágenes con las que nuestras hijas crecen y con las que nos comparamos.