José Sacristán en 'El hijo de la cómica'
'El hijo de la cómica', invocación y evocación de Fernán Gómez
José Sacristán ejecuta una demostración de oficio irreprochable en esta pieza sobre la infancia y juventud de su amigo y maestro.
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El hijo de la cómica es una obra que como materia embrionaria se ha ido haciendo poco a poco hasta cobrar la forma del monólogo teatral que José Sacristán ofrece actualmente en el Teatro Bellas Artes. La función tiene algo de sesión espiritista, de invocación del cómico y escritor Fernando Fernán Gómez frente a un público que corona el ritual puesto en pie y brindándole a Sacristán largos y homogéneos aplausos por su mediación de traernos desde el más allá al legendario actor.
Durante hora y media asistimos a una demostración del oficio irreprochable de Sacristán: primero, hace de sí mismo al recordar charlas con su amigo Fernando, luego evoca el personaje que protagonizó en la emocionante película El viaje a ninguna parte que aquel escribió y dirigió y más tarde se convierte en el niño Fernán-Gómez para contarnos su infancia desde la intimidad de unos días pobres pero felices, melancólicos pero efusivos.
También se transforma en el otro gran personaje de la obra, la querida abuela de Fernando por la que el niño sentía auténtica adoración y cariño. Salen más personajes, la guapa madre del actor, la actriz Carola Fernán-Gómez, y otras figuras del teatro, incluso el padre ausente; a Sacristán le basta cambiar la postura de su cuerpo, ocupar un espacio distinto al que tenía o una leve modulación de su característica voz para llevarnos hasta ellos. ¡Qué fácil parece que es esto del teatro!
Si bien esta evocación de un Tiempo amarillo —el del Madrid de 1921 a 1943— y de la intimidad y personalidad de un tipo genial como era Fernán Gómez emociona y es entretenida, la función adolece de una estructura dramática donde las acciones nos muestren al personaje. Funciona casi como un documental biográfico —con algo de autoficción del actor protagonista— y tiene la virtud, eso sí, de contribuir a mitificar al biografiado.
Recuerdo los orígenes de la obra. En 2021 le fue encargada a Sacristán una lectura dramatizada para celebrar el centenario del nacimiento de Fernán Gómez en el Centro Cultural de la Villa. El cómico optó por hablar de la infancia y juventud del homenajeado, menos conocida que su vida profesional pero también porque recordó una frase que le oyó decir: "Perdí media vida tratando de encontrar momentos de felicidad como aquellos", momentos que identificaba con su niñez. Sacristán recurrió pues a los recuerdos de aquella época que Fernán Gómez recogió en sus memorias El tiempo amarillo.
Aquella lectura congregó a varios actores, entre otros figuraban Tina Sainz como la abuela liberal de Fernán Gómez, Emma Suárez su madre monárquica, Gabino Diego hacía de Fernando niño y joven, mientras él se reservó el adulto y el narrador. Les arropaba un dispositivo audiovisual, de Juan Estelrich, con fragmentos de películas y fotos del joven Fernán Gómez y de documentales del Madrid republicano y prebélico. Y también aparecía un pianista que interpretaba pasodobles, tangos, y hasta el chotis Ya hemos pasao de Celia Gámez.
En esta función de ahora Sacristán ha prescindido de todos los actores, también del pianista que ha sido sustituido por grabaciones que incorpora algunos temas interpretados a guitarra por Carlos Goñi, y ha conservado parte del dispositivo audiovisual. Los elementos escenográficos son de una pobreza franciscana: un perchero, una silla, una cortina. Importa poco, el público lo que quiere es ver y oír a Sacristán, que también es figura legendaria en vida de nuestro teatro y cine.
Y es admirable que casi nonagenario el cómico siga en los escenarios como prueba de que el de los actores es uno de los pocos gremios que se resiste a la jubilación en este país de ancianos y teletrabajadores. Hace unas semanas veíamos en este mismo lugar a José María Pou, que también continúa en la trinchera a sus 80 años. ¡¿De qué curiosa pasta están hechos los actores?!
El hijo de la cómica
Teatro Bellas Artes, desde el 28 de abril
Reparto: José Sacristán
Adaptación y dirección: José Sacristán
Ayte. dirección: Amparo Pascual
Escenografía audiovisual: Juan Estelrich
Vestuario y atrezzo: Picaporte
Jefe de producción: Juan Pedro Campoy
Diseño y Técnico de iluminación: Tatiana Reverto
Guitarra española: Carlos Goñi
Una producción de Pentación Espectáculos.