Una escena del videojuego '1348 Ex Voto'

Una escena del videojuego '1348 Ex Voto'

Homo Ludens

'1348 Ex Voto', el ideal del caballero medieval en un periplo 'queer' a medio hacer

La aventura de una protagonista LGTBIQ+ en una Italia atravesada por la peste negra contrapone la belleza natural de sus paisajes con frustraciones técnicas imperdonables.

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Está claro que a los italianos de Sedleo les va la marcha. Lanzar en pleno 2026 un juego donde encarnamos a una joven de la nobleza italiana que contradice los roles de género de la época con un corte de pelo de tazón y elevados soliloquios sobre la necesidad de preservar el orden moral es, como poco, una propuesta arriesgada.

Hace tiempo que en la industria del videojuego se pasó página y el péndulo del progresismo exacerbado está de vuelta. Las hordas antiwoke campan a sus anchas y para sus inquisidores todo el monte es orégano, así que desde el mismo momento de su presentación en sociedad el año pasado, 1348 Ex Voto se encontró con una diana colocada en la espalda. Más allá de la controversia extemporánea, ¿tiene la ópera prima de Sedleo el sustrato suficiente como para convencer a los objetores de conciencia de las guerras culturales?

Aeta es una joven que entrena de manera incansable en el noble arte marcial de la espada, siguiendo las lecciones de su padre fallecido, como tantos otros, entre los rigores de la gran epidemia que asoló Europa a mediados del siglo XIV. Bianca, su mejor amiga, se lamenta de su destino como postulante en un convento de la zona mientras apura sus últimas horas de libertad. Momentos más tarde, cuando Aeta da por terminada su jornada de entrenamiento y emprende el camino de vuelta, vislumbra una columna de humo rojo elevándose desde el pueblo.

Al llegar a sus calles, se topa con un escenario dantesco. Una recua de bandidos ha descendido sobre el pueblo como una plaga destructora, pasando a sus habitantes a cuchillo y saqueando sus casas. Al no encontrar el cuerpo de Bianca, Aeta asume que la han secuestrado y emprende una odisea en su busca, siguiendo el rastro de la jauría a través de cientos de kilómetros de campos arrasados por la guerra, la hambruna y la pestilencia.

El referente videolúdico más inmediato de 1348 Ex Voto es, sin duda alguna, Hellblade: Senua’s Sacrifice (2019), el emotivo título de Ninja Theory. Es decir, una aventura narrativa visceral, de corte lineal y reducidas dimensiones, pero con elevadas aspiraciones estéticas y un sistema de combate de manifiesta intensidad. La principal discrepancia entre ambos proyectos es el presupuesto. Y, siento decirlo, se termina erigiendo en un óbice demasiado angosto para el título italiano, derivando en un juego que nunca termina de tomar forma, fracasando en la tarea vital de armonizar sus diferentes facetas en un conjunto coherente.

Por un lado, tenemos un juego visualmente espectacular, con unas estampas arrebatadoras de bucólicas campiñas, montañas de piedra calcárea, magníficas villas romanas y lujosas extensiones de viñedos. Por otro, un sistema de combate que falla más que una escopeta de feria y que genera una frustración que está fuera de lugar en un título de estas características.

En PlayStation 5, el rendimiento rayaba en un nivel bastante decente hasta el final del capítulo seis, durante el duelo contra uno de los pocos jefes del juego en un anfiteatro en llamas. La tasa de frames cayó en picado de tal forma que el juego adquirió la apariencia de un mero pase de diapositivas, tornando una contienda ya de por sí excruciante en un ejercicio de masoquismo extremo. Si lo conseguí superar fue por un voluntarismo exacerbado que me llevó a perseverar durante más de treinta intentos, algo que no se puede exigir a ningún posible jugador.

Una escena de combate de '1348 Ex Voto'

Una escena de combate de '1348 Ex Voto'

Durante el tercer acto, aunque el rendimiento no volvió a hundirse de manera semejante, la dificultad subió tanto, con pléyades de soldados enfundados en armadura de placas, que reveló todas las vergüenzas de un sistema a medio hacer, donde ni los desvíos ni las fintas funcionan como deberían, traicionándome en los momentos más decisivos.

La explicación al estado deficiente del primer y probablemente único título de Sedleo es muy simple. Se les ha acabado el dinero antes de tiempo, obligándolos a sacar un juego que no estaba listo para el consumo de las masas. Con ocho meses de desarrollo adicionales para pulir a conciencia sus mecánicas de combate y su rendimiento técnico, nos habríamos encontrado con una historia diferente.

Sin embargo, lo más probable es que se vea reducido a una muesca más en el cinturón de los que entonan con júbilo execrable la cantinela odiosa del "go woke, go broke" con la que señalan los fracasos comerciales de todo lo que se sale mínimamente de su estrechísima concepción del mundo. Puede que no haya una audiencia ya lo suficientemente amplia para una historia queer de caballeros medievales, pero su intentona merece todo el respeto, sobre todo teniendo en cuenta que ha sido obra de un discreto equipo de tan solo 15 personas.

1348 Ex Voto

Estudio: Sedleo
Editora: Dear Villagers
Director creativo: Tom Oceano
País: Italia
Plataformas: PC, Xbox Series, PlayStation 5