Image: La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ilumina a sus maestros

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Arte

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ilumina a sus maestros

La Fundación Iberdrola renueva iluminación de las salas que exhiben obras maestras del Siglo de Oro español

6 noviembre, 2017 01:00

Una de las salas con la nueva iluminación

La primera fase de la nueva iluminación de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando empezó en abril de 2016 con el objetivo de renovar la totalidad de las salas de los maestros antiguos, que ocupan la primera planta completa del Museo. El proyecto, a cargo de la Fundación Iberdrola, se ha concretado en las salas que exhiben obras maestras del Siglo de Oro español, piezas icónicas de la historia del arte pintadas por Bartolomé Esteban Murillo, Alonso Cano o José de Ribera.

La sala de los pintores italianos que intervinieron en la decoración del Escorial (Carducho, Cajés, Ricci), cuya deficiente iluminación la postergaba a un espacio de tránsito entre las estancias de Murillo y Arcimboldo/Rubens, recobra un protagonismo acorde con la importancia de las obras expuestas. En los cuadros de la Magdalena y la Resurrección de Murillo se perciben los sutiles detalles de los planos de sombra y en Sueño del caballero de Antonio de Pereda ahora se aprecian sus detalles y elementos narrativos. La nueva iluminación también mejora la vista que se obtiene de Cristo crucificado y Cristo y la samaritana de Alonso Cano.

La luz es, además, uno de los elementos conceptuales de las obras la Asunción de la Magdalena, el Martirio de san Bartolomé o San Jerónimo escribiendo en el desierto de José de Ribera. El caravagismo napolitano en torno a Ribera, los contrastes lumínicos y el valor simbólico de la luz, incidiendo en las partes de la imagen con mayor carga de significado, son aspectos de importancia que se ponen de manifiesto en la Adoración de los pastores de Giovanni Do, artista poco conocido cuyas capacidades pictóricas se vuelven más evidentes.

La intervención ha sido respetuosa con el sistema de falsos techos de vidrio traslúcido del Museo, que actúan como difusores, y ha combinado la iluminación general de ambiente con la iluminación de acento. La fluorescencia existente se ha sustituido por tubos de LED que proporcionan homogeneidad a la instalación. Para la iluminación de acento complementaria, se han potenciado mediante proyectores LED las obras que lo requerían por sus características estéticas o por su valor histórico y artístico.

Los tubos y proyectores LED generan efectos visuales similares a los de la luz exterior y reproducen con gran fidelidad las gamas de color de las pinturas, lo que se traduce en una mejora considerable en la apreciación de las obras de arte. También mejoran la conservación de las obras, ya que no emiten radiaciones ultravioletas ni infrarrojas.