El Cultural

Televisión

Concurso de micropoemas conducido por Joaquín Pérez Azaústre

20 abril, 2020 12:33

¡Buenos días!

Han estado a punto de ganar estos poemas:

Harmony
Con sordo gemido de acordeones,
las fachadas orquestan
sinfonías de locuaces pupilas.

Aquí se escribe desde los cinco sentidos, con especial atención al oído: desde ese creativo “sordo gemido de acordeones”, que concentra la intensidad del poema con una imagen tan sugerente, hasta toda la musicalidad verbal. Imágenes poderosas y elegantes.

lisa voraz
se desintegra el monóculo
si te desnudan brasas
a dentelladas

Minimalismo voraz para un poema que es singularidad continua, desde ese llamativo y simbólico primer verso hasta el desnudo paulatino, que es verbal y es asunto y tema a la vez, hasta esa la cortante “dentellada final”. Ritmo bien pausado hasta su concreción.

Ansia Viva
Fantasmas de amaneceres vertebrados
vigilan invisibles pasiones
sobre espejos inocentes.

Muy buenos esos “Fantasmas de amaneceres vertebrados” iniciales, con una capacidad de evocación notable que después se van reflejando en los siguientes versos con sutileza —cada verso dice o nos hace percibir mucho— hasta la inocencia final que nos perturba.

Pero el ganador es

Henry (seudónimo de Silvia Asensio García)
Han rebotado en los cristales
gotas de lluvia mutiladas
bajo el sonido del violín.

La sensación del granizo poético está perfectamente perfilada aquí, y alcanza la belleza en esas evocadoras “gotas de lluvia mutiladas” que dicen tanto o evocan tanto y a la vez son una definición lírica perfecta. Luego llega el contrapunto de cierre con ese sonido armónico y delicado, frágil y hermoso de un violín, en contraste con la furia inicial.

Tema de la semana: “Televisión”. Si un extraterrestre se asomara a los telediarios podría pensar que la pandemia del coronavirus y el confinamiento es poco menos que una verbena nacional a la que nos hemos apuntado para descubrir nuestra pasión por hornear bizcochos, inventar todo tipo de actividades lúdicas y musicales en los balcones, potenciar la vida familiar o descubrir las virtudes del sexo digital. Porque en nuestras televisiones todo es unidad, todo es hermandad, todo es optimismo, lo que está muy bien; pero la muerte, el duelo, la fragilidad y el dolor, que también son imágenes y datos para muchos miles de familias, más allá de las cifras, desprovistas de su humanidad, casi nunca aparecen. Escribamos de esto, en 3 versos y no más de 140 caracteres: del papel de la televisión durante nuestro encierro, como anestesia o liberación, como información o propaganda, crítica o censura, ceguera o resistencia.