Carlos Alcaraz celebra un punto contra Sebastián Báez.

Carlos Alcaraz celebra un punto contra Sebastián Báez. REUTERS

Tenis

Alcaraz regresa con buen pie tras la debacle en Miami y supera sin apuros a Báez en su estreno en Montecarlo

El murciano solventó la papeleta ante el argentino en apenas 1 hora y 10 minutos (6-1, 6-3) mostrando un buen nivel tras sus últimos malos resultados.

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Buscaba desquitarse, todos los ojos estaban puestos en él tras su debacle en Miami, pero esta vez Alcaraz no dio opción a la sorpresa en su estreno en Montecarlo. Su víctima fue el argentino Sebastián Báez. Le superó sin excesivos problemas (6-1, 6-3), en un abrir y cerrar de ojos, arrancando con buen pie la gira de tierra.

El murciano se impuso al tenista argentino sin demasiados alardes. Fue una puesta en escena plácida donde apenas encontró oposición. Mandó desde el inicio, rompiendo el saque en el primer juego, y desde ahí no se bajó de la moto y fue directo hacia el triunfo.

Necesitaba una victoria así Alcaraz. Sus malas sensaciones y el cansancio acumulado que mostró en Indian Wells y Miami le obligaron a pararse. Una pequeña pausa para regresar con las pilas cargadas y la mente despejada con todo el foco puesto en Roland Garros.

Montecarlo servirá como primera toma de contacto con la arcilla y su estreno no pudo ser más redondo. Báez, errático en varias fases del partido, apenas inquietó al todavía número 1 del mundo, quien no necesitó exprimirse para alcanzar la segunda ronda. Allí podría verse las caras con Echeverry, otro argentino, o Térence Atmane.

De principio a fin

Alcaraz fue un torbellino desde su salida a pista. Dos breaks como carta de presentación con sus sendas confirmaciones de saque, dejaron un abultado marcador de 4-0 en apenas un cuarto de hora. Demasiada exigencia para el 65º del ranking ATP, quien tan solo pudo anotarse un juego en la primera manga.

Al argentino no le sirvió tampoco el pequeño respiro de cinco minutos entre sets. Esta vez comenzó al resto, pero el guión fue el mismo. De hecho, salvar tres bolas de break evitaron que se calcara el 4-0 inicial del primer set.

Alcaraz, durante el partido contra Báez.

Alcaraz, durante el partido contra Báez. REUTERS

 Fue en ese juego, el cuarto, donde amagó con una resurrección. Puso el 3-1, después el 4.2 y rompió el saque de Alcaraz aprovechando la relajación del murciano para ponerle pimienta a un partido que hasta el momento no había tenido color.

Sin embargo, el 'subidón' duró poco. El murciano respondió a las primeras de cambio y puso todo en orden. Se ató los machos, sacó adelante un juego complicado para ponerse 5-3 y no perdonó al servicio para culminar la faena con un juego en blanco y en apenas una hora y 10 minutos.