Max Verstappen, en un momento durante el GP de Qatar.

Max Verstappen, en un momento durante el GP de Qatar. REUTERS

F1 GP DE QATAR

Verstappen se divierte en su fiesta en Qatar y Alonso tiene que conformarse con la sexta posición

El campeón del mundo celebró su triunfo en el Mundial con la decimocuarta victoria de la temporada. Piastri y Norris completaron el podio en un gran día para los McLaren.

8 octubre, 2023 20:31

En el diccionario de Max Verstappen está arrancada de cuajo la palabra 'relajación'. Al piloto holandés le da igual tener el Mundial ya en el bolsillo matemáticamente, también que las carreras para él a partir de ahora sean un mero trámite a efectos de la clasificación, pero es que él quiere seguir arrasando y dejar claro día a tras día, por si aún no lo está, que no hay nadie capaz de plantarle cara en la Fórmula 1. [Así vivimos la victoria de Verstappen en el GP de Qatar]

De nuevo el recién proclamado por tercera vez campeón del mundo se subió a lo más alto del podio, esta vez en el Gran Premio de Qatar. El neerlandés voló como tan sólo él saber hacer en la actualidad sobre el circuito de Losail y avanzó hacia una nueva victoria, la decimocuarta en lo que va de temporada. Otro paseo más para el de Red Bull, un día más en la oficina, sin resaca por la celebración.

La carrera pintaba muy bien para Fernando Alonso, especialmente después de una salida accidentada de la que salió intacto por muy poco. Sin embargo, su ritmo en carrera fue decreciendo con el paso de las vueltas y a eso le tuvo que sumar alguna excursión por fuera del asfalto, así que el asturiano finalmente cayó hasta la sexta plaza. 

Los otros grandes triunfadores del día fueron los McLaren. Piastri se benefició del accidente de la salida para auparse a una segunda plaza de la que ya no se bajó hasta el final de la carrera, mientras que Norris puso el resto del toque naranja en el podio con una brillante tercera plaza. 

Emoción en la salida

La parrilla de salida estaba configurada de tal manera que se esperaban emociones muy fuertes desde que el semáforo se pusiera en verde. La amenaza siempre presente de que Fernando Alonso pudiera ganar posiciones saliendo desde la cuarta posición, la presencia de Hamilton por delante y el hecho de ver cómo encararía el enfrentamiento con su compañero Russell, eran ingredientes más que suficientes como para pensar en que podrían pasar muchas cosas. 

Efectivamente así fue, precisamente con estos tres pilotos como protagonistas. Verstappen fue a lo suyo, es decir, mirar al frente sin importarle lo que se pegaran por detrás, así que la lucha llegó entre el resto. Hamilton salió muy bien, con potencia para igualar la posición con Russell, pero el británico se precipitó justo en el primer giro de derechas. 

Lewis Hamilton, tras impactar con Russell en el GP de Qatar.

Lewis Hamilton, tras impactar con Russell en el GP de Qatar. REUTERS

Venía por fuera Lewis y quiso anticiparse a su compañero de equipo, pero cerró en exceso su trazada cuando no tenía sitio y terminó embistiendo a Russell. El resultado fue el abandono de Hamilton con su coche inservible, Russell cayendo a las últimas posiciones de la carrera y el box de Mercedes completamente desesperado por este accidente.

Fernando Alonso vio este accidente en primera persona. Tuvo que rectificar su trazada para no toparse de lleno con los dos Mercedes y terminar también él afectado, algo que le costó perder la segunda posición en la que se podía colocar en ese momento. El más listo fue Piastri, el gran beneficiado de esta salida, que pasó a colocarse segundo por detrás de Verstappen.

El coche de seguridad tuvo que hacer acto de presencia por esta colisión entre los dos pilotos de Mercedes, algo que sirvió para que se estabilizara todo en la segunda vuelta después de unos segundos iniciales de pánico.

El baile de boxes

Cuando el coche de seguridad pudo abandonar el asfalto no hubo baile de posiciones entre los coches delanteros. El más empeñado en recuperar posiciones, eso sí, era Russell, que empezó a adelantar monoplazas uno tras otro para llegar a colocarse dentro de los diez primeros puestos.

Los neumáticos no se podían utilizar en esta carrera más de 18 vueltas, así que el juego de los boxes entró pronto en escena. De los primeros, Fernando Alonso fue quien antes paró, y a la vuelta siguiente siguieron sus pasos Leclerc y Piastri, sus dos grandes rivales. 

Ambos consiguieron salir del pit lane por delante del asturiano, así que parecía que la estrategia le había jugado una mala pasada, pero se encargó de arreglar sobre la pista lo que se había estropeado en boxes. Alonso logró adelantar a Leclerc nada más volver al circuito el monegasco para colocarse de nuevo por detrás de Piastri y enfocarse en el podio. 

Un instante del Gran Premio de Qatar.

Un instante del Gran Premio de Qatar. REUTERS

La carrera entró en el letargo habitual de esta temporada. Esto es, Max Verstappen a lo suyo con una diferencia sideral con respecto al resto de los pilotos. No tuvo que molestarse en ningún momento el triple campeón del mundo de echar la vista a sus retrovisores, porque un día más nadie fue capaz de aguantar su ritmo.

Russell remonta

Así las cosas, toda la emoción estaba en ver qué pasaba con Russell. El de Mercedes, que pareció decir adiós en la primera curva de la carrera por su accidente con Hamilton, comenzó a recuperar posiciones de una manera impresionante. Desde radio le dijeron que viendo su rendimiento, confiaban en colocarle entre los cuatro primeros de la carrera, así que se puso a ello. 

Russell de repente se convirtió en una gran amenaza para Fernando Alonso, que estaba al filo de entrar o caerse del podio. Por si fuera poco, el asturiano cometió un error muy poco habitual en él y en una curva de izquierdas perdió el control de su monoplaza y terminó haciendo una excursión a la tierra. 

Este error le complicó sobremanera las cosas al de Aston Martin, que se vio además superado por Charles Leclerc. Mucha batalla para el tramo final de la carrera, donde cada parada en boxes y cada segundo pasó a contar un mundo. 

El ritmo de Fernando Alonso no fue bueno en el tramo final y tan sólo pudo agarrarse a la sexta plaza para sumar otro puñado de puntos para él y para Aston Martin, pero los grandes triunfadores fueron los chicos de McLaren. El segundo puesto de Piastri y el tercero de Norris completaron un podio con un claro color naranja.