La inversión de Gerard Piqué en pleno centro de Barcelona con un edificio

La inversión de Gerard Piqué en pleno centro de Barcelona con un edificio EE

Fútbol

Ni el Barro Gótico, ni El Raval: la inversión de 15 millones de Gerard Piqué en pleno centro de Barcelona con un edificio

En 2019, cuando todavía jugaba en el FC Barcelona, adquirió el edificio al fondo hispano-suizo Stoneweg.

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J. P.
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Uno de los grandes movimientos de Gerard Piqué en el ladrillo barcelonés se concentró en plena Dreta de l'Eixample.

En la primavera de 2019, cuando todavía era central del Barça, cerró la compra del edificio situado en el número 79 de la calle Pau Claris, a un paso de plaza Catalunya, por un importe cercano a los 15 millones de euros, según detallaron entonces fuentes del sector inmobiliario.

El vendedor fue el fondo hispano-suizo Stoneweg, especializado en activos residenciales y terciarios en ubicaciones prime.

La operación supuso la adquisición del inmueble completo, un edificio de uso principalmente residencial con planta baja comercial, ubicado en una de las calles más cotizadas del centro de Barcelona.

El activo contaba ya con licencia para una rehabilitación integral orientada a vivienda de alto standing, lo que convertía la compra en una apuesta clara por el reposicionamiento del inmueble en el segmento de lujo.

Desde entonces, el 79 de Pau Claris se ha integrado en una dinámica de explotación ligada a oficinas flexibles y espacios de trabajo compartido. El edificio alberga hoy un centro de coworking de la firma Monday Pau Claris, con unos 3.100 metros cuadrados y capacidad para alrededor de 390 trabajadores repartidos en siete plantas de oficinas y zonas comunes.

El movimiento encaja con una tendencia clara en el investor profile de Piqué: transformar inmuebles bien ubicados en productos terciarios de alto rendimiento, ligados a la nueva economía urbana.

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La compra de Pau Claris no era un capricho aislado, sino una pieza más dentro de una estructura patrimonial que el exfutbolista canaliza a través de su family office Kerad y varias filiales.

La rama inmobiliaria de este entramado, con sociedades como Kerad EB o Kerad Project 2006, concentra decenas de millones en activos, con cifras que alcanzan los 72,5 millones de euros en patrimonio en el caso de Kerad EB y alrededor de 22 millones en Kerad Project 2006, según sus últimas cuentas depositadas.

Ambas compañías están enfocadas al alquiler de inmuebles y a la gestión de participaciones en otros vehículos del grupo, reforzando la lógica de inversión a largo plazo en edificios y oficinas.

En Barcelona, además de Pau Claris, Piqué ha ido consolidando una red de inmuebles dedicados a oficinas y espacios de trabajo en zonas céntricas.

Parte de esos activos se explotan a través de operadores de coworking que han ido sumando metros cuadrados en la ciudad, hasta alcanzar los 12.000 m² en varios edificios repartidos entre Eixample, Diagonal, Tibidabo y Barceloneta, con capacidad conjunta para alrededor de 1.500 usuarios.

Aunque no todos esos inmuebles son de titularidad directa del exjugador, la presencia de su capital en este tipo de proyectos refleja un patrón claro: edificios completos o casi completos, ubicaciones prime y producto orientado a empresas y profesionales.

Madrid aparece como el otro gran foco geográfico de esta estrategia. El grupo de Piqué controla varios inmuebles de oficinas en zonas céntricas de la capital, integrados en su red de espacios flexibles junto con los de Barcelona.

El modelo es similar: edificios de uso terciario en barrios consolidados, gestionados bajo marcas de coworking o alquiler de oficinas de alto valor añadido.

Esta expansión en las dos grandes ciudades españolas ha permitido a Kerad diversificar ingresos y consolidar un patrimonio que, sumando todas las sociedades, se aproxima a los 100 millones de euros en activos vinculados directa o indirectamente al real estate.