Carlos Herrera con Carlos, el alma de El Rincón de Pancho.
La tasca que ha sorprendido a Carlos Herrera en Tenerife por sus increíbles "papas canarias y su pata asada"
El Rincón de Pancho, en Los Cristianos, al sur de Tenerife, ha sido el último lugar que ha hecho las delicias del periodista radiofónico.
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En el sur de Tenerife, lejos de los focos más evidentes del turismo gastronómico de postal, aún se encuentran lugares capaces de provocar una sorpresa. Eso es exactamente lo que le ocurrió hace unos días a Carlos Herrera en Los Cristianos, donde descubrió un bar que reivindica la cocina canaria sencilla, con sabor, cercanía y una honestidad que se agradece.
Se trata de El Rincón de Pancho, una tasca que se ha convertido en parada obligatoria para quienes buscan comer bien, sentirse como en casa y pagar un precio más que razonable y de la que no solo se hace eco el periodista almeriense.
Ubicado en pleno centro de Los Cristianos, localidad situada en el municipio de Arona, El Rincón de Pancho es un negocio familiar abierto desde octubre de 2014 que ha sabido construir su identidad a base de constancia, buen producto y un servicio que es parte esencial de la experiencia.
Más de una década al servicio del comensal al que se ha ganado a pulso con su trato amable, recomendaciones sinceras y una carta pensada para compartir, conversar y disfrutar, una fórmula infalible para conquistar a Herrera.
No es casualidad que Herrera destacara dos de sus grandes clásicos: las papas canarias, perfectamente ejecutadas, y una pata asada que se ha ganado fama propia. Platos que resumen bien el espíritu de la casa: cocina tradicional, reconocible, hecha con respeto y sin necesidad de reinventarse para brillar.
Las papas con mojo que probó Carlos Herrera en El Rincón de Pancho.
A su alrededor, la carta se completa con una cuidada selección de platos canarios, castellanos y tapas que invitan al tapeo largo, al "vamos a pedir uno más" que nunca decepciona.
Sus entrantes despliegan una amplia selección de ensaladas, pero es la selección dedicada al 'picoteo fino' la que invita a quedarse con su almogrote —ese mojo con textura de paté, elaborado a base de queso añejo, típico de La Gomera—, la ya mencionada pata asada que sirven por solo 9€, o la ensaladilla rusa.
La pata asada que ha conquistado a Carlos Herrera.
Eso en el apartado de fríos; si uno se detiene en el picoteo caliente le esperan las papas, además de las bravas canarias, o los pimientos rellenos al estilo Las Rejas, o unas croquetas, que nunca decepcionan.
El equipo de El Rincón de Pancho entiende la gastronomía como un acto de hospitalidad. Ayudan a elegir, sugieren combinaciones y hacen que cada visita sea especial, tanto para el cliente habitual como para quien cruza la puerta por primera vez. Esa profesionalidad cercana es, probablemente, uno de los grandes secretos de su éxito.
"Menuda sorpresa agradable", comentaba el propio Herrera tras su visita, dejando claro que es uno de esos lugares a los que apetece volver. Y no cuesta entender por qué. En un entorno tan competitivo como el sur de Tenerife, El Rincón de Pancho demuestra que la autenticidad, el buen hacer y el cariño por la cocina de siempre siguen siendo la mejor receta para convencer… incluso a los más exigentes.