La isla de La Palma en Canarias es una de las mayores joyas que tenemos en España. Un lugar lleno de belleza natural, paisajes sobrecogedores, extensiones volcánicas y una gastronomía única. 

La Palma bien merece una visita de al menos una semana para recorrer y descubrir todos sus rincones, desde las espectaculares extensiones naturales y arboladas en el paisaje montañoso de Los Tilos hasta los campos de lava casi marcianos que dejó la reciente erupción del volcán Teneguía en 1971.

Y para cada uno de estos lugares hay un restaurante en el que parar. Y no uno cualquiera, uno con diversidad gastronómica, dándonos a conocer la gran variedad de productos de altísima calidad y valor que ofrece La Palma.

Hay muchas formas de recorrer La Palma para conocerla, pero quizás la mejor idea ser pasar una semana dividiendo la estancia entre la capital Santa Cruz de La Palma y una zona más al norte, pudiendo llegar incluso al recóndito Puntagorda donde el viajero sentirá aislarse de la humanidad.

Antes de comenzar un viaje gastronómico por La Palma conviene que el viajero se familiarice con algunos de los productos que encontrará y debe descubrir para conocer a fondo. Sin lugar a duda los vinos de La Palma son de los más especiales que uno probará, destacando sin lugar a dudas los de Victoria Torres Pecis en Matias i Torres (nuno de los vinos más auténticos y especiales que un servidor ha probado nunca) y los de la bodega Teneguía, destacando sobre todo su gama alta Los Llanos Negros (uno no puede dejar de probar Los Tabaqueros).

Otro producto sorprendente de La Palma es el queso. Si no se explora muy a fondo puede que nos quedemos en los quesos frescos sin gran cosa que aportar, pero hay un mundo de quesos artesanos de excelentísima calidad que hará muy feliz al amante de este producto lácteo.

Y por supuesto las frutas, especialmente las tropicales, que en La Palma obtienen el grado de excelencia gracias a sus ricos suelos volcánicos. Por supuesto el plátano y el aguacate son importantes, pero hay que ir más allá y probar la manga, la papaya y la parchita.

Arrancamos nuestro viaje y nos lanzamos a descubrir los mejores restaurantes de La Palma.

  • 1 de 9

    El Duende del Fuego

    En El Duende del Fuego el chef Pedro Hernández da rienda suelta a su creatividad ofreciendo una completísima carta libre de alérgenos. Y cuando decimos libre, es libre, ya que tiene clientes con decenas de alergias que pueden comer casi cualquier plato de la carta.

    Además de eso, y es donde reside el mérito, está todo excelente, uno no nota que la carta está pensada para no contener alérgenos. Podríamos pensar en el Duende del Fuego como uno de los mayores representantes del "menos es más", y es que pocas veces he probado un plato con dos ingredientes tan rico como su osobuco con reducción de vino dulce.

    Para redondear la jugada, El Duende del Fuego es el restaurante donde uno podrá encontrar los mejores productos gastronómicos de La Palma, desde quesos de cabras que viven libres hasta las frutas y verduras ecológicas con más sabor que uno puede imaginar. Un restaurante de visita obligada.

  • 2 de 9

    El Jardín de la Sal

    Juan Carlos Rodríguez es el chef del restaurante El Jardín de la Sal situado sobre las salinas de Fuencaliente, uno de los destinos de obligada visita en La Palma. Estas salinas, creadas a imagen y semejanza de las salinas de Janubio de Lanzarote, forman una espectacular vista de contrastes con el blanco de la sal sobre el negro de la lava, y son además uno de los mejores puntos para ver la puesta de sol en La Palma.

    Y para cenar, tras esta puesta de sol, o para comer durante nuestra visita por la isla, hay que disfrutar de la excelente propuesta gastronómica de El Jardín de la Sal, con productos locales, pesca de cercanía y muchísimo cuidado en cada elaboración.

    Una cocina de tradición llevada a la técnica moderna, donde los fondos tienen un papel protagonista y los sabores nos llevan a los de la infancia. Cocina canaria que recupera tradición y apuesta por la vanguardia.

  • 3 de 9

    El Rincón de Moraga

    Cuando uno atraviesa la isla desde el sur al norte por la vertiente oeste tiene que pasar por Argual antes de asomarse al sobrecogedor Barranco de las Angustias, un lugar único. Y es aquí donde merece la pena parar y comer en El Rincón de Moraga.

    El precioso local formado por diferentes estancias esconde una cocina cuidada y original, con buen producto y que sorprende en cada plato.

  • 4 de 9

    El Asador del Campesino

    Desde Santa Cruz de La Palma hacia el norte nos conduce una carretera que recorre los inmensos paisajes de plataneras de La Palma recorriendo preciosos pueblos como San Andrés o destinos obligatorios para el montañero como Los Tilos o los nacientes de Marcos y Cordero.

    Al llegar a Barlovento uno siente su estómago vacío y necesita parar a comer en El Asado del Campesino, una casa de comidas siempre abarrotada de gente que ofrece comida tradicional canaria a precios muy populares.

    La calidad de la comida sorprende muchísimo, aquí se come muy bien, y el trato es exquisito.

  • 5 de 9

    Restaurante Carmen

    Restaurante Carmen ofrece cocina canaria de vanguardia. Se trata de un establecimiento en el que se apuesta de forma rotunda por el producto de origen y cercanía, recuperando variedades como el trigo canario o fomentando la pesca de cercanía.

    Una propuesta minimalista en un ambiente muy agradable.

  • 6 de 9

    Casa Osmunda

    A solo diez minutos de Santa Cruz de La Palma nos encontramos con el restaurante Casa Osmunda, perfecto para una cena tras la visita a la preciosa capital de la isla, en la que podemos perdernos por sus empedradas calles y disfrutar de su tranquilidad.

    Casa Osmunda es un restaurante gastronómico en el que podemos encontrar el mejor producto con elaboraciones sencillas pero muy cuidadas.

  • 7 de 9

    Cinnamon

    Cinnamon se encuentra en pleno centro de Santa Cruz de La Palma, y es el lugar ideal para hacer un alto en el camino durante la visita de la capital y disfrutar de su buena comida en la agradable terraza.

    La propuesta moderna apuesta por elaboraciones internacionales y nacionales en las que destaca el producto local.

  • 8 de 9

    Enriclai

    Seguimos en la capital de La Palma y nuestra próxima parada es el que dice ser el restaurante más pequeño de la isla. Y desde luego tiene todas las papeletas para serlo, ya que no caben más de cuatro mesas dentro.

    Un trato excelente con una cocina internacional sencilla pero muy bien elaborada.

  • 9 de 9

    Chipi-chipi

    Chipi-chipi es una de las casas de comida más conocidas de La Palma. Su excéntrico local, compuesto por varias zonas e incluso una especie de privados dentro de pequeñas cuevas, es la carta de presentación de una experiencia muy auténtica.

    La carta está compuesta por lo más tradicional de la gastronomía palmera: gofio, queso fresco y carnes a la parrilla. Los precios son muy económicos y la comida es rica. Perfecto para llenar el estómago con buena comida después de un duro día de caminatas por la isla.