Macarena Escriva

Restaurantes

Los restaurantes que tienes que visitar para disfrutar de Menorca en verano

¿Viajas a la isla este verano? Menorca se postula como un paraíso del buen comer. Estos son los restaurantes en los que tienes que reservar sí o sí.

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Hablamos de Ibiza, de Formentera y sus precios locos, de Mallorca... Pero ¿qué hay de Menorca? El paraíso está más cerca de lo que pensamos y se postula como un destino perfecto al que viajar este verano. Aguas de azul turquesa, calas recónditas de arena blanca, pueblos blancos y mediterráneos con encanto y, por supuesto, una gastronomía a la altura. Estos son los cuatro restaurantes imprescindibles donde reservar este verano en Menorca. ¡Todos a bordo!

Sa Llagosta

En el coqueto pueblo de pescadores de Fornells y en primera línea del puerto donde amarran llauts tradicionales, se encuentra Sa Llagosta. Su propio nombre indica qué vamos a encontrar aquí y esto es una oda deliberada a la langosta roja de Menorca, que hasta finales de verano, se encuentra en su mayor esplendor y a la que se conoce aquí como 'la reina del Mediterráneo'. ¿El responsable? El natural de Ferreríes David de Coca, chef y alma máter de este proyecto.

De Coca se formó en Barcelona, trabajó en grandes casas del país, como el Celler de Can Roca, Mugaritz o Can Jubany, pero su carácter nómada, también le llevó a viajar por todo el mundo y trabajar en cocinas repartidas por el globo. De ello que en algunos platos de Sa Llagosta se vea esta impronta viajera, como es el caso de unas ortiguillas a la andaluza con hummus o su ceviche de pescado de roca.

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La carta se estructura en base a entrantes como un suculento pincho de pulpo y callos con salsa anticuchera, un apartado de pescados, en el que probar referencias como salmonetes a la menorquina o su ya célebre atún con ajos y alcaparras y una parte dedicada única y exclusivamente a la langosta local. A la plancha, hervida, con civet, brava, encebollada... 

Así hasta una decena de preparaciones entre las que destaca la estrella de la casa, la caldereta de langosta, considerada por muchos como la mejor de Menorca. La preparan con un buen caldo y un punto perfecto de cocción, que invita a no dejar nada en el plato. Los postres son de lo más viajero, de hecho, se presentan como 'nuestro mundo dulce' con elaboraciones niponas, de Nueva Zelanda, Zanzíbar o Vietnam, entre otras.

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  • Dirección: Gabriel Gelabert, 12. Es Fornells.
  • Horario: Lu-Do 13:00-15:30, 19:45-23:00
  • Teléfono: 971 37 65 66
  • Precio: 50-60 euros.

Sa Pedrera d'Es Pujol

En 1969, una antigua cantera de marés, albergaba uno de los merenderos más famosos de Menorca. Después, este lugar pasó a ser un restaurante que los actuales dueños frecuentaban. Avanzando en su historia, en 2003, el matrimonio personal y profesional formado por Daniel Mora y Nuria Pendás, compraban este caserío para convertirlo en uno de los restaurantes de referencia de la isla, Sa Pedrera d'Es Pujol. Pero, ¿qué llevo a una pareja de asturianos a asentarse en una isla como Menorca? La madre de Dani es menorquina y decidieron hacer aquí su carrera, en un espacio que cumple la friolera de 50 años este 2019.

La cocina de Mora, pretende traer a la palestra recetas típicas menorquinas que han caído en desuso, así como apostar por el producto local. Por ejemplo, en su bodega guardan sobrasadas que añejan durante cuatro años, un carro de quesos de la isla... sin olvidar alguna referencia a su Asturias natal, como un arroz de pitu caleya.

¿Qué pedir en Sa Pedrera d'es Pujol? Recomiendan su degustación de entrantes, que incluye preparaciones como la sopa 'oliagua' de tomate y sofrito con helado de higos, un corneto de queso Mahón con pesto rojo, bufeta de sobrasada con miel, acompañada de quelitas y una croqueta de bacalao y escarola con romesco.

Entre los platos principales, destaca una 'formatjada deluxe', preparada como un solomillo Wellington con foie y una farsa de setas y salsa gravy, así como pescados frescos como la raya, que preparan, bien a la francesa con mantequilla negra o a la menorquina, en un perol al horno. La langosta aquí se toma en caldereta, con fabes asturianas o en un mar y montaña acompañada de conejo escabechado. De postre conviene probar su revolución del queso Mahón-Menorca, donde lo presentan en diferentes texturas o un original helado de pomada, el clásico combinado menorquín.

  • Dirección: Camí des Pujol, 14. Torret. San Luís
  • Horario: Lu-Sa 13:30-15:30, 19:30-20:30
  • Teléfono: 971 150 717
  • Precio: 50-60 euros.

Café Balear

Ahora nos trasladamos a uno de los epicentros de la isla, Ciutadella. En este enclave medieval con su propio puerto, se encuentran dos de los mejores restaurantes de la isla. El primero, el mítico Café Balear, en primera línea de puerto pesquero. Abría sus puertas en los años 70, como una taberna de puerto para pescadores, donde coger fuerzas antes de emprender su jornada laboral. Eso lo convirtió en un punto de encuentro y hoy en día, cuatro décadas más tarde, sigue siendo lugar de referencia. ¿Cómo lo han conseguido?

En primer lugar, este restaurante cuenta con barca propia, la 'Rosa Santa Primera', desde la que cada día, surten con pescados y mariscos frescos al Café Balear. "Gracias a la generosidad del mar y al esfuerzo de nuestros pescadores, podemos ofrecerle y garantizarle la calidad y frescura de nuestros productos", reza su carta. Esto propicia que trabajen con género del día, por lo que su carta es cambiante y siempre estimulante.

Cuentan con un apartado de entrantes para compartir, entre los que pedir unas gambas menorquinas de tamaño medio, escupiñas al natural, carpaccio de rape de Menorca, croquetas de rape y gambas... Trabajan también los pescados como el Gallo San Pedro, cabracho, dorada salvaje y capturas del día, entre otros.

Aquí la langosta también cuenta con su propio apartado. Si bien la presentan en caldereta, con huevos y patatas, en un arroz caldoso o a la plancha, la especialidad de la casa es la langosta encebollada. "Lo primero que se hace en este restaurante al abrir, es empezar a pochar la cebolla", nos cuentan. Y así consiguen un platazo en el que la langosta potencia su sabor y se acompaña de una cebolla melosa y delicada. Si todavía queda hueco para el postre, se pueden probar elaboraciones tradicionales de la isla como la greixera de Brossat, una torta de almendras o sus helados artesanos.

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Mon Restaurant i Fonda

Nuestra siguiente parada será en la parte alta de Ciutadella. Allí se encuentra Mon, un restaurante que ahora también se ha convertido en un pequeño hotel boutique, con el chef Felip Llifrui al frente. Este menorquín desarrolló su carrera junto a los hermanos Roca en El Celler de Can Roca. Tal fue su compromiso que fue jefe de cocina del ya cerrado Roca Moo.

Después, en 2014, Llifriu volvió a Menorca. En Mon, las máximas son el producto de proximidad, la tradición culinaria menorquina y la vanguardia. Así, en un perfecto ensamblaje entre las tres, surgen propuestas apetitosas que cambian muchas veces a diario. “Nos obsesiona la proximidad de los productos, el frescor de las materias primas y conocer de dónde vienen”, apuntan.

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Explorando las raíces menorquinas, da lugar a platos con influencias de otras cocinas, con técnicas de vanguardia y con el mejor producto de temporada. Este verano, destacan en su carta preparaciones como el calabacín con cigala hecha croqueta, unas croquetas redondas, con una bechamel bien conseguida de ambos ingredientes y coronadas con cigala, un espectacular carpaccio de gamba roja acompañado de un sorbete de albahaca o su ya célebre calamar relleno a la menorquina.

Entre los principales, puedes encontrar pescados del día preparado con vinagreta de ajos y romero, un bacalao con salsa 'borrida' típica de Menorca y carnes como cochinillo deshuesado con salsa de naranja amarga, sobrasada y boniato o un plato muy francés, resulto como unas mollejas de ternera con salsa de alcaparras. Los postres, una vez más beben de la tradición de la isla, puesta de manifiesto con su helado de ensaimada y royal de chocolate, la tarta Brossat o un carro de quesos con una decena de referencias, todas ellas de la isla, que acompañan de confituras caseras.

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  • Dirección: Passeig de Sant Nicolau, 4. Ciutadella
  • Horario: Lu 20:00-22:30. Ma-Sa 13:30-15:30, 20:00-22:30
  • Teléfono: 971 381 71
  • Precio: 50 euros.