Callejuela de piedra en Combarro (Pontevedra)

Callejuela de piedra en Combarro (Pontevedra) iStock

Reportajes gastronómicos

El pueblo marinero de postal donde comer hasta reventar: un Conjunto Histórico perfecto para recorrer a pie

Un pueblo por cuyo centro histórico no pueden circular los coches y en el que parece que el tiempo se detuvo hace siglos.

Más información: El pueblo español ideal para recorrer a pie y visitar su castillo del siglo XIII: pulpo, pescado fresco y carnes riquísimas

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¿Existe algo más reconfortante que dejarse perder por unas callejuelas que huelen a salitre y terminan en el mar?

Si este verano necesitas una escapada que te reconcilie con el mundo, sin chiringuitos masificados y con la mejor mariscada de tu vida esperándote a la vuelta de la esquina, apunta este nombre: Combarro.

Esta pequeña parroquia marinera del municipio de Poio, a apenas seis kilómetros de Pontevedra capital, es una de esas rarezas que milagrosamente han sobrevivido al desarrollismo del siglo XX.

La localidad fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1972 por la extraordinaria conservación de su trazado urbano, su arquitectura popular marinera y, sobre todo, por albergar uno de los conjuntos de hórreos, cruceiros y casas de pescadores más impresionantes de toda Galicia.

Y sí, además de un museo al aire libre, Combarro es el sitio perfecto para darte un homenaje gastronómico de los que hacen historia.

Qué comer en Combarro

En Combarro se come como mandan las Rías Baixas, es decir, mirando al mar, sin prisas y con abundancia de productos que esa misma mañana estaban en la ría.

Los imprescindibles de la zona, según la temporada, son el pulpo á feira, las almejas a la marinera, las navajas a la plancha, los mejillones al vapor y los calamares fritos.

También las empanadas de berberechos o de zamburiñas, las vieiras gratinadas o el arroz con bogavante. Todo ello regado con un buen albariño.

Aunque si vas en invierno también tendrás ocasión de disfrutar de un buen plato de caldo gallego o de lacón con grelos.

Qué ver en Combarro

El casco histórico de Combarro solo se puede recorrer a pie, lo que ya es un lujo en sí mismo. Construido íntegramente sobre afloramientos de granito, el pueblo conserva casi intacta la disposición urbanística de una aldea marinera gallega de los siglos XVII y XVIII. Resulta único por estos tres elementos:

Los hórreos

Son el icono de Combarro. Se conservan unos 60, y la mitad están alineados a orillas de la ría formando un paisaje que no existe en ningún otro lugar de Galicia.

Estas construcciones rectangulares de granito y madera, elevadas sobre pilares (pés) se utilizaban como secaderos de pescado, a diferencia de los hórreos de interior que se construían para guardar el grano.

Los cruceiros

Siete cruces de piedra de gran calidad artística, erigidas entre los siglos XVIII y XX, presiden las plazas y encrucijadas del pueblo. Destaca el de la Praza da Fonte (1771), con representación de Cristo crucificado y Santa Ana, y el de la plaza de San Roque (1802).

Una curiosidad: aunque no se cumple en todos, la figura de la Virgen mira al mar para proteger a los marineros y la de Cristo mira a tierra para proteger a los vecinos.

Las casas marineras

Pequeñas viviendas adosadas orientadas hacia la ría, con soportales de piedra y balconadas (solainas) que servían para secar los productos del mar.

Los trabajos de cantería en sus fachadas revelan la influencia barroca de los pazos gallegos, pese a la humildad de sus interiores.

El patrimonio de los alrededores

Aunque Combarro careció históricamente de fortificaciones, algo que, paradójicamente, la libró de las destrucciones que sufrieron localidades vecinas, sus alrededores concentran un patrimonio monumental de primer orden:

  • El Ponte do Burgo en Pontevedra, puente de origen medieval reconstruido en el siglo XII que cruza el río Lérez. Fue durante siglos paso obligado del Camino Portugués a Santiago y es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.
  • El puente medieval de Ponte Sampaio, con sus 10 arcos sobre la ría de Vigo, escenario de la última batalla de la Guerra de la Independencia en Galicia frente a las tropas napoleónicas. Se encuentra a unos 18 kilómetros de Combarro.
  • La iglesia parroquial de San Roque, en el propio casco histórico, construida en piedra en el siglo XVIII y dedicada al patrón del pueblo.

El monasterio de San Xoán de Poio

Mención especial merece este cenobio benedictino que se encuentra a poco más de 2 km del centro, está declarado Monumento Histórico-Artístico y su fundación se atribuye al siglo VII.

Alberga el hórreo más grande de la comarca (123 metros de longitud), un espectacular mosaico de chinorros que reproduce el Camino de Santiago, una obra de finales del siglo XX (1989-1992), diseñada por el artista checo Antoine Machourek.

La obra, que emplea más de un millón de teselas, no es solo una curiosidad, sino el centro de una escuela de mosaicos única en la región.

El monasterio también alberga la memoria del Padre Feijoo, quien ejerció allí la docencia, y una biblioteca con más de 130,000 volúmenes que incluyen ejemplares únicos como el libro impreso más pequeño del mundo. Hoy lo habita la Orden de la Merced.

Rutas a pie para un día en Combarro y alrededores

Combarro es territorio para caminar. Estas son algunas rutas que se pueden completar en una jornada:

  • Paseo por el casco histórico de Combarro (1-2 horas). Recorre la Rúa de San Roque y la Rúa do Mar. Fíjate en cada cruceiro, asómate a las callejuelas que bajan al mar y llega hasta la playa do Padrón para contemplar la famosa hilera de hórreos frente a la ría. Si la marea está baja, camina por la arena al pie de los hórreos y tendrás la mejor foto de Combarro.
  • Ruta costera de Combarro a la playa de Laño (circular, unos 5 km, 2 horas). Sale de la playa do Padrón, bordea la costa hasta la playa de Laño y regresa por el antiguo Camiño Real, una pista a media ladera con vistas panorámicas de la ría y la isla de Tambo.
  • Fervenzas do Pereiro (circular, unos 3 km, 1 hora). Ruta corta y sencilla por el concello de Poio, habilitada con pasarelas y puentes de madera. Recorre el curso del río Pereiro entre bosques autóctonos y lleva hasta dos cascadas. Perfecta para combinar con la visita al Monasterio de Poio.
  • Senda fluvial del río Lérez (lineal, 6 km, 2-3 horas). Parte de la playa fluvial de Pontevedra y recorre la ribera del Lérez entre bosques de ribera, antiguos molinos y restos de un balneario de principios del siglo XX. Ideal para combinar con una visita al casco histórico de Pontevedra.

Cómo llegar a Combarro

Combarro pertenece al municipio de Poio, en la orilla norte de la ría de Pontevedra, a unos 6 kilómetros de la capital.

En coche

Es la opción más cómoda. Desde Santiago de Compostela (65 km), tomar la autopista AP-9 en dirección Pontevedra y, a la salida, seguir la carretera costera PO-308 en dirección Sanxenxo. Combarro está señalizado. Desde Vigo (unos 35 km), también por la AP-9. El pueblo dispone de aparcamiento en la zona nueva, a pocos minutos a pie del casco histórico.

En tren

La estación de tren más cercana es la de Pontevedra, con conexiones frecuentes desde Santiago, Vigo, A Coruña y Ourense (Renfe). Desde la estación de Pontevedra se puede tomar un autobús a Combarro (ver abajo).

En autobús

La compañía MonBus opera un servicio directo entre Pontevedra y Combarro con salidas cada hora y un trayecto de unos 12-16 minutos. El autobús parte de la parada de Pontevedra-Corbaceiras y llega a Combarro-Bar Parada. El precio del billete oscila entre 1 y 2 euros.

Desde Santiago de Compostela, la mejor combinación es tren hasta Pontevedra y autobús hasta Combarro, ya que ambas estaciones están muy próximas entre sí.