Verduras

Cocinar alcachofas en su punto, el truco para hacerlo en un momento y sin esfuerzo

Ahora que están en su mejor momento, es la mejor ocasión para aprender a cocinar alcachofas con este truco tan simple para que queden en su punto y sin esfuerzo.

7 mayo, 2020 18:38

Cocinar alcachofas con este método que os voy a contar es algo mucho más fácil de lo que seguramente pensáis muchos de vosotros y algo muy recomendable para disfrutarlas en todo su esplendor ahora que están en plena temporada.

Ingredientes

  • Alcachofas
  • Sal

Que sí, que el resto del año podemos encontrar alcachofas congeladas y en conservas, pero para mi gusto estas conservas, con el fin de que la alcachofa no se oscurezca, abusan del limón y eso hace que la verdura resulte demasiado ácida tanto para disfrutarla sola como para su uso como parte de muchas recetas.

Cómo cocinar alcachofas sin que se pongan negras

El compuesto que evita la oxidación es el ácido ascórbico, o lo que es lo mismo, la vitamina C, que no solo está presente en el limón, sino que también la podemos encontrar en el resto de cítricos como las naranjas, en frutas como el kiwi o en hierbas aromáticas como el perejil.

Así pues, si queremos cocinar las alcachofas ya limpias sin que se pongan feas ni queden ácidas, una forma muy eficiente de hacerlo es ir sumergiéndolas en un bol con agua fría y un buen manojo de perejil. Durante la cocción, tanto si es un breve escaldado previo a la congelación como si se van a cocer por completo para consumirlas, dejaremos alguna ramita de perejil fresco en el agua.

El truco para cocinar alcachofas de la manera más rápida

Es la manera más simple, más rápida y más fácil, pues nos permite obtener unos corazones de alcachofa cocidos, sin síntomas de oxidación y sin necesidad de añadir ningún ingrediente antioxidante.

Que, ¿cómo es esto posible? Pues muy fácil, una opción es cocer las alcachofas enteras en agua con sal, sin retirar las hojas duras del exterior y sin hacer ningún tipo de corte. De este modo, los corazones se cocerán protegidos por las hojas externas y cuando estén tiernos solo tendremos que esperar a que se enfríen para retirar las partes no comestibles, cosa que resulta mucho más sencilla que cuando está la alcachofa cruda.

Pero el truco del almendruco está en que, si vamos con prisa, podemos reducir el tiempo a solo 7 minutos si en vez de cocinarlas en una olla las ponemos en una fuente y las metemos en el microondas a potencia máxima. De esta manera, las propias hojas exteriores de la alcachofa serán una especie de papillote que impide que se evaporen los jugos del interior de la alcachofa por lo que esta se cocina en su propio líquido preservando todo el sabor.

Con ambos métodos tendremos unos corazones de alcachofa perfectos que podremos congelar, conservarlos en aceite, o utilizarlos en otras recetas como ensaladas o para dar el toque final a un arroz. Hablando de arroces, los caldos resultantes de cocer esta hortaliza son magníficos para los arroces, pues les dejan un sabor increíble.

Algunas recetas para disfrutar de la temporada de alcachofas

(Pulsa dos veces sobre la imagen para ver las recetas)

Como ves, se trata de un ingrediente muy versátil, aunque queda especialmente bien en arroces y combina genial con ingredientes salados como el jamón o las anchoas.

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