Un día es un día, y más si es sábado. Eso mismo hemos pensado nosotros y os proponemos una receta que nos ha enviado uno de nuestros lectores más queridos, Jon. Puede sonaros fuerte, pero merece la pena, son un bocado exquisito, pero no esperéis que la dieta de la alcachofa se vaya a convertir en la dieta de las mega bombas de pimiento, porque digamos que no tienen el mismo efecto. Muy sencillas de hacer, y ricas, ricas y con fundamento. ¿De que me suena esa frase? 😛 Adelante Jon, cuéntanos.

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fritos

Para la besamel de pimiento:

  • 80 – 100gr carne picada
  • 3 dientes de ajo
  • 4 pimientos del piquillo
  • 3 cucharadas de harina
  • 3 vasos de leche

Para la gabardina:

  • 3 huevos
  • 250 g de harina
  • 1 sobre de levadura

Pelamos y picamos los 3 dientes de ajo, los pimientos los abrimos por la mitad y les quitamos las pepitas. Tras esto los cortamos en trocitos pequeños (cuadraditos o tiras, al gusto). En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, freímos los ajos junto a los pimientos y en cuando se dora un poquito los ajos le añadimos la carne picada.

Cuando la carne picada está hecha, añadimos 3 cucharas bien colmadas de harina y removemos para que la harina se cocine un poco y quede esparcida por toda la sartén. Tras esto vamos añadiendo los vasos de leche mientras mezclamos bien la “masa”. Poco a poco se irá espesando, en ese momento echamos el siguiente vaso de leche y así hasta terminar con el tercero. Añadimos sal (al gusto) y removemos bien.

Una vez que hemos conseguido una besamel rojiza y está todo bien cocinado, lo sacamos a un recipiente (una bandeja o algo por el estilo) para dejarlo enfriar durante 1 hora más o menos.

Tras esto nos ponemos a elaborar la gabardina para los fritos.

Para ello, separamos las yemas de los huevos y dejamos en un bol las claras y en otro las yemas. Mezclamos la harina con las yemas batiéndolo bien, añadimos poco a poco un botellín de cerveza y un sobrecito de levadura y mezclamos bien.

Las claras del huevo las batimos a punto de nieve y las mezclamos suavemente con la masa que hemos hecho con las yemas. Añadimos una pizca de sal y tras esto dejamos reposar una hora la mezcla.

Luego tan solo tenemos que hacer unas bolas grandes con la besamel y sumergirlas en la mezcla.

Si no disponemos de freidora, cogemos una olla y echamos aceite para que cubra las bolas de pimiento. Cuando el aceite esté bien caliente sumergimos las bolas y dejamos que doren al gusto.

Y nada más, las sacas a un plato y a comer

Gracias Jon y gracias Isabel.

Tiempo: 30 minutos (sin contar el tiempo de reposo de la masa)
Dificultad: 2/4
Digestión: 4/4
Precio: 2 € por persona