Kala Namak, la sal negra del Himalaya que sabe a huevo duro

Kala Namak, la sal negra del Himalaya que sabe a huevo duro

Saludables

Kala Namak, la sal negra del Himalaya que sabe a huevo duro

Hoy te contamos qué es la sal Kala Namak o sal negra del Himalaya de la que tanto se habla y por qué triunfa tanto entre los que siguen una dieta vegana.

Hace tiempo que os hablé de los distintos tipos de sal que nos podemos encontrar para uso culinario. Siendo todas ellas cloruro sódico, no podemos negar que el utilizar un tipo de sal u otro puede determinar el resultado final del plato, pues no todos los tipos sazonan de la misma forma.

Y como en casi todos los ámbitos de la vida, en la sal también se impone la moda y si hasta hace no mucho, la sal más sana del mundo era la sal yodada de procedencia marina, en los últimos años le han salido dos duras competidoras que son la sal rosa del Himalaya, de la que ya hemos hablado también, y la sal Kala Namak o sal negra del Himalaya, que últimamente causa furor entre aquellos que siguen la dieta vegana.

¿Qué es la sal negra o Kala Namak?

Es una sal que, al igual que la sal rosa, tiene su origen en el Himalaya y se suele usar con frecuencia en la cocina hindú.

Se trata de una sal de origen volcánico que presenta un color entre gris y negro que muchas veces se acompaña de brillos rojizos. Pero lo que realmente hace que esta sal sea tan especial es que, además del consabido cloruro sódico, esta sal negra contiene también hierro y azufre y eso influye en su sabor, pues en vez de predominar el sabor que identificamos como salado, sabe y huele muy parecido al huevo cocido.

Kala Namak, la sal begra que triunfa entre veganos

Es precisamente este sabor tan particular lo que ha hecho que sea un ingrediente muy presente en muchas recetas veganas, pues permite conseguir resultados muy logrados a la hora de preparar veganesas, tortillas sin huevo o incluso la preparación de platos como los huevos rellenos veganos.

La sal negra o Kala Namak sala menos que la sal blanca industrial ya que contiene una menor cantidad de sodio, por lo que también es una alternativa más saludable a la sal común obtenida industrialmente en laboratorio. Además, su sabor característico a huevo hace que su uso resulte muy agradable cuando se combina con determinados alimentos como pescados o huevos.

Eso sí, a la hora de adquirir esta sal hemos de consultar bien la etiqueta para asegurarnos de que el producto que estamos comprando es 100% sal negra, pues también se comercializan versiones de la misma con sodio añadido para que el poder de salazón sea similar al de la sal blanca a la que estamos acostumbrados en Europa.

Los supuestos beneficios de la sal negra del Himalaya

En la medicina ayurvédica, que es el sistema médico ancestral de la India, la sal negra está presente en muchos tratamientos ya que, debido a los minerales que contiene, se le atribuyen muchos beneficios. Dicen que resulta muy útil en el tratamiento de problemas estomacales y gastrointestinales y que es adecuada para personas con hipertensión por su bajo nivel de sodio.

Funcionaría también como antiácido, antiflatulento, carminativo -ayuda a expulsar los gases- o incluso como quemagrasa. La medicina natural hindú también lo recomienda para como remedio para que el pelo crezca más sano, más fuerte y más brillante e, incluso para prevenir o frenar su caída.

Así mismo, podría tener beneficios para la piel y actuar como un desinfectante natural si se usa como sal de baño, aliviando la inflamación, ayudando a eliminar verrugas y hongos como el pie de atleta.

Ahora bien, si queréis mi opinión, yo me quedo con lo de que culinariamente tiene su gracia y que es un producto interesante para que aquellos que quieren comer más sano y les cuestan las verduras dispongan de condimentos que les permitan jugar con nuevos sabores que les faciliten el consumo de alimentos como el pescado o las verduras.