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Saludables

¿Qué son los alimentos probióticos y prebióticos?

Seguro que has oído hablar de alimentos probióticos y prebióticos. Te contamos lo que son y cuáles son las diferencias entre ellos.

16 julio, 2015 11:50

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L. Casei, Lactobacillus, Bífidobacterias, inulina… son términos que desde hace algún tiempo son anunciados a bombo y platillo en la publicidad de lo que se conocen como alimentos probióticos y prebióticos. Pero, ¿qué son? ¿qué diferencias hay entre unos y otros? ¿en realidad son tan buenos como dicen?

En este post vamos a dar respuesta a todas esas preguntas.

Alimentos probióticos y prebióticos, ¿qué son y en qué se diferencian?

Aunque con lo que se parece el nombre es fácil confundirlos, se trata de cosas diferentes.

¿Qué son los alimentos probióticos?

Los alimentos probióticos son alimentos que contienen microorganismos vivos que son capaces de mantenerse vivos al pasar por el estómago y verse sometidos a la acción de los ácidos estomacales, de manera que cuando llegan al intestino refuerzan la flora intestinal. Obviamente, debe tratarse siempre de bacterias “amigas” que producen beneficios para la salud, como pueden ser las especies de Bifidobacterium o Lactobacillus acidophillus. Estas últimas han sido utilizadas durante siglos para la conservación de alimentos mediante fermentación como ya os contamos hace algunos meses cuando hablamos de por qué consumimos alimentos fermentados.

Los alimentos probióticos están recomendados en casos en los que se necesite restablecer o reforzar la flora intestinal como ancianos, estar siguiendo un tratamiento a base de antibióticos, embarazo, padecer diarreas, estreñimiento o enfermedades inflamatorias del intestino.

Por la facilidad que tienen estas bacterias de mantenerse vivas en medios lácteos, los productos probióticos que se comercializan son por lo general leches y yogures, aunque también se pueden encontrar en comprimidos y en cápsulas.

¿Qué son los alimentos prebióticos?

En cambio, los alimentos prebióticos son alimentos que aunque no contienen microorganismos vivos contienen sustancias, principalmente azúcares, que no se digieren en el estómago y llegan intactos al intestino sirviendo de alimento a las bacterias beneficiosas que ya tenemos ahí, haciendo que se reproduzcan con mayor facilidad y produciendo un aumento de la flora intestinal.

Los prebióticos más habituales son la oligofructosa, la inulina y los oligosacáridos de la leche materna y muchos de ellos son fáciles de encontrar en productos procesados como lácteos, galletas, cereales o endulzantes naturales como el sirope de ágave. También están presentes en alimentos como el trigo, los plátanos, ajos, cebollas y puerros.

La diferencia entre alimentos probióticos y prebióticos

En definitiva, aunque los alimentos probióticos y prebióticos tienen como objetivo reforzar la flora intestinal, la principal diferencia entre ellos reside en que con los primeros estaríamos aumentando la flora intestinal al añadir las bacterias que se ingieren y con los segundos estamos proporcionando un alimento adecuado a las bacterias que ya están para que se multipliquen con más rapidez.

Los alimentos probióticos y prebióticos, ¿son tan buenos como dicen?

Aunque se habla mucho de sus múltiples beneficios para la salud, lo cierto es que solo hay evidencia científica de que funcionen en determinadas situaciones, pero no en todas las que pudiera parecer:

  • En el tratamiento de la diarrea aguda, los probióticos pueden acortar la duración de la misma 1 día.
  • Está probada la eficacia de bacterias como la L. Casei en la prevención de la diarrea asociada a los antibióticos.
  • Los probióticos combinados con la oligofructosa prebiótica ayudan a reforzar la respuesta inmune.
  • La cepa probiótica de E. Coli ayuda a la remisión de la colitis ulcerosa.
  • Ayudan en los casos de síndrome de intestino irritable reduciendo la distensión abdominal y la flatulencia.
  • Los Lactobacillus delbrueckii subsp. Bulgaricus mejoran la digestión de la lactosa y reducen los síntomas de su intolerancia.
  • La oligofrutosa prebiótica ayuda a aumentar la absorción del calcio, produce un aumento del peso de las heces y acorta la duración del tránsito intestinal por lo que ayuda a combatir el estreñimiento.

Más información sobre alimentos probióticos y prebióticos | World Gastroenterology, Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos