Postres

Leche frita, receta para el que nunca ha hecho leche frita

No sabría decir qué resulta más adictivo en Semana Santa, si la leche frita o unas buenas torrijas. Los que hayáis probado ambas ¿qué opináis?

10 abril, 2020 11:29

A diferencia de las torrijas, para hacer leche frita no tienes que preocuparte antes por conseguir el pan para hacerlas. De hecho es raro que alguien que cocine en su casa, aunque sea lo mínimo, no tenga a mano los ingredientes para hacer este postre que es pura tradición y que está tan bueno que sería una pena que se perdiese entre batidos de Oreo y otras moderneces. Dicho esto sin desmerecer en absoluto a los batidos de Oreo que también nos encantan.

Ingredientes

Para la masa

  • Leche, 500 ml
  • Fécula de maíz, 60 g
  • Canela en rama, 1 palo
  • Piel de un limón
  • Piel de una naranja
  • Azúcar, 4 o 5 cucharadas soperas
  • Aceite o mantequilla para engrasar la fuente

Para rebozar y freír

  • Harina
  • Huevo batido
  • Aceite de oliva suave o de girasol para freír
  • Azúcar
  • Canela en polvo

Receta de leche frita de Semana Santa

Al leerla puede parecer laboriosa, pero os aseguro que no es difícil en absoluto.

Paso 1

Reservamos medio vaso de leche y ponemos a calentar el resto a fuego muy lento con la rama de canela, la piel de media naranja y medio limón y 4 ó 5 cucharadas soperas de azúcar. Mientras tanto, aprovechamos para disolver la fécula de maíz en la leche fría que hemos reservado y para engrasar la fuente en la que echaremos después la mezcla con aceite o mantequilla.

Paso 2

Cuando la leche empiece a hervir, retiramos la canela y las cáscaras de los cítricos y añadimos la fécula de maíz disuelta sin dejar de remover hasta que espese.

Paso 3

Echamos la mezcla en la fuente que hemos engrasado y la tapamos con papel film en contacto con la crema para que no se forme costra en la superficie. Guardamos en la nevera y esperamos unas cuatro horas o hasta que esté completamente fría. No pasa nada si la dejamos de un día para otro.

Paso 4

Cortamos la masa en cuadrados regulares de unos 4 o 5 centímetros. Los pasamos por harina y huevo batido y los freímos en aceite bien caliente hasta que estén dorados por fuera. Los sacamos y los vamos dejando sobre un colador o sobre una rejilla para que escurran el exceso de aceite.

Paso 5

Finalmente, rebozamos cada uno de los trozos en una mezcla de azúcar y canela y los vamos colocando en el plato o en la bandeja en la que los vayamos a servir.