Pescado y marisco

Caballa al vapor con patatas Hasselback, un plato perfecto para verano

Consigue un plato de verano sabroso con esta caballa al vapor con patatas Hasselback, una forma sorprendente de cocinar dos productos muy económicos.

10 junio, 2021 13:19

Siempre me ha parecido que la caballa es uno de esos productos humildes fantásticos en su temporada. En España es barata y tremendamente sabrosa y además está llena de nutrientes muy beneficiosos para nuestra salud.

En casa, disfrutamos mucho de la caballa al horno con limón porque nos evita muchos olores en la cocina, algo que también nos suele pasar con el resto de pescados azules como las sardinas o los boquerones, pero también de ensaladas a partir de este pescado y es de ahí precisamente de donde surge la idea de esta receta.

La ensalada templada de patata, caballa y huevo es siempre un éxito, igual que la receta de la caballa a la sidra (curando la caballa y terminándola con el soplete), así que esta suerte de plato único que bien podría ser también una ensalada seguro que triunfa en casa de todos. 

La patata Hasselback es un método de cocinado de las patatas, y nos serviría por supuesto cualquier otro. Consiste en cortar la patata en tiras muy finas casi hasta el fondo, pero guardando la base para que todo quede unido. Por encima se condimentan al gusto, con hierbas y especias y se termina con un lingote de mantequilla que se fundirá en el horno para impregnar de sabor a este tubérculo.

Por supuesto, la idea también nos valdría para boniatos o incluso para nabos. Si no queremos acompañar a la caballa con patata podemos asar otros vegetales como calabacín, zanahoria o chirivía. El gusto de los ajetes podrá ser sustituido por puerros jóvenes o incluso por la parte más fina de las cebolletas que también tiene un uso en la cocina además de los caldos.

Cómo hacer caballa al vapor con patatas Hasselback

Ingredientes

Para las patatas hasselback

  • Patatas medianas, 3 ud
  • Tomillo seco, 1 cucharadita
  • Pimienta negra molida, 1 cucharadita
  • Sal, al gusto
  • Mantequilla, 60 gr
  • Caballa limpia en lomos, 3 ud
  • Ajetes, 12 ud
  • Salsa de soja, 1 cucharada
  • Salsa de pescado, 1 cucharada

Para la salsa de los ajetes

  • Salsa de ostras, 2 cucharadas
  • Zumo de naranja, 4 cucharadas
  • Salsa de soja, 1 cucharada

Paso 1

Lo primero será cocinar las patatas, porque requieren un tiempo de asado en el horno necesario para estar listas. Será en realidad lo que más tiempo nos lleve en la receta por lo que habrá que precalentar el horno a 200 ºC. Para ello lavamos muy bien las patatas y les damos unos cortes a lo ancho, de no más de 3 milímetros de grosor. 

Paso 2

Colocar las patatas en una bandeja de horno, salpimentar, añadir el tomillo y poner un poco de mantequilla encima de cada patata. Hornear durante 35 minutos a 160 ºC con calor arriba y abajo, los primeros 20 minutos se pueden tapar con papel aluminio para que quede un poco el efecto papillote. Las patatas estarán listas cuando las pinchemos y estén tiernas.

Paso 3

Mientras tanto preparar las caballas para hacerlas al vapor, quitar la pielecilla exterior, todas las partes más toscas y las espinas. Dejar listos los lomos para que estén perfectos. Untar la parte de la piel de las caballas con un poco de aceite para que no se pegue a la rejilla.

Paso 4

Preparar en un cazo 200 ml de agua con lo verde de los ajetes, la salsa de soja y la salsa de pescado y llevar a ebullición. Situar las caballas en el colador, con la piel en contacto con el mismo y ponerlo encima del vapor. Tapar y dejar cocinar durante 4-6 minutos a fuego suave. 

Paso 5

Saltear la parte más blanca de los ajetes con un poco de aceite en la sartén. Cuando empiecen a dorarse y estar tiernos añadir las salsas y el zumo y dejar cocinar a fuego suave hasta que la salsa sea pegajosa y untuosa. Poner a punto de sal y pimienta negra si fuese necesario. 

Paso 6

Cuando las caballas estén listas colocar en el plato una patata y también dos lomos de caballa, enteros o troceados. Salsear todo con la salsa de los ajetes que terminarán también en el plato con todo lo demás. Se puede servir caliente o templado.