Pescado y marisco

Guiso de sepia con patatas, receta fácil para cocinar un plato de diez

El plato que nos ocupa hoy es un guiso de sepia con patatas, un plato simple pero la mar de completo que preparado con un poco de mimo y cariño resulta un verdadero manjar.

La llegada del buen tiempo no implica que debamos dejar de lado los buenos guisos de cocina casera, el secreto está en sustituir ingredientes pesados y más calóricos, más propios de platos de invierno, por otros más ligeros y menos contundentes sirviéndonos de la verdura y el pescado de temporada en nuestras preparaciones.

Ingredientes para hacer sepia guisada

  • Sepia limpia, 1 kg
  • Cebollas rojas, 4
  • Pimiento verde, 1
  • Pimiento rojo, 1
  • Pulpa de pimiento choricero, 2 cucharadas soperas
  • Harina, 1 cucharada sopera
  • Salsa de tomate, 100 ml
  • Vino blanco, 200 ml
  • Hojas de laurel, 2
  • Pimentón dulce, 1 cucharada sopera
  • Agua
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

01: Limpiamos y cortamos la sepia

Limpiamos la sepia retirando y guardando las tintas para otra preparación. Podemos utilizar las huevas si las tienen, consideradas un manjar para muchos.

Una vez retirada la piel de la sepia y una vez logremos obtener únicamente la parte útil y comestible de la sepia la cortaremos en trozos rectangulares. El tamaño queda un poco a gusto de cada uno, pero entre lo que merma durante la cocción y la naturaleza del guiso yo particularmente os recomiendo trocearla bastante grande, para que así una vez guisada quede con la presencia y la consistencia idónea.

02: Rehogamos la verdura del guiso de sepia

Limpiamos los pimientos y las cebollas y los cortamos en trozos pequeños, sin llegar a picarlos finamente. Si podéis sustituir las cebollas normales por cebollas rojas vuestro guiso de sepia quedará todavía más gustoso y apetecible.

Añadimos unas 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra a una cazuela ancha y baja y rehogamos en ella las cebollas recetas y los pimientos que acabamos de trocear. Fondeamos la verdura tranquilamente a fuego moderado para que se poche bien.

Debemos tener paciencia en la realización de este paso y dejar que la verdura se poche bien y se caramelice, ya que solo cuando conseguimos que la verdura se rehogue de este modo el resultado final de nuestro guiso de sepia con patatas marca realmente la diferencia y la verdura se entrega al guiso y aporta todo su sabor oculto.

03: Añadimos el vino blanco y el resto de los ingredientes

Tras pochar la base de verduras de nuestro guiso de sepia podemos seguir añadiendo el resto de ingredientes que lleva la preparación. 

En primer lugar diluimos el pimentón dulce en unas gotas de agua hasta que se forme una mezcla con consistencia como de pasta. Añadimos esta pasta de pimentón al fondo de verduras y dejamos unos instantes que se cocine para así potenciar su aroma y su sabor. Recordad que gracias a la humedad que le hemos aportado al formar una pasta con el pimentón y las gotas de agua será mucho más complicado que el pimentón se queme rápidamente y amargue, con lo que lo podemos rehogar unos instantes sin miedo antes de añadir el resto de ingredientes.

Tras incorporar el pimentón haremos lo propio la harina, la cual cocinaremos durante un minuto moviendo constantemente a fuego muy suave para que se cocine y no se nos queme. A continuación toca añadir tanto la salsa de tomate como la pulpa de pimiento choricero. Mezclamos y cocinamos brevemente.

Tras todo ello añadimos al guiso de sepia el vino blanco y las hojas de laurel. Mezclamos y subimos el fuego para que el alcohol evapore rápidamente.

Una vez el vino blanco reduzca incorporamos a la cazuela la sepia limpia y troceada y mezclamos. Cubrimos el guiso de sepia con agua a ras y echamos sal.

04: Guisamos la sepia

Cocemos nuestro guiso de sepia a borboteo suave pero continuo hasta que la sepia esté cocinada. El tiempo de cocción suele variar dependiendo de la sepia que utilicemos (aunque para que os hagáis una idea es necesaria entre una hora y hora y media de cocción). De todas formas lo más conveniente es ir pinchando y probando la textura de la sepia hasta que esté a nuestro gusto. En mi opinión debe estar tierna pero no demasiado pasada, con lo que su tersura al morderla debe permanecer.

La sepia suelta mucho líquido durante su cocción, por lo que debemos ser prudentes e ir añadiendo agua al guiso poco a poco, lo justo para que la sepia se cueza adecuadamente sin que la salsa termine resultando demasiado líquida.

05: Freímos las patatas y las terminamos de cocinar en el guiso

Pelamos las patatas y recortamos los extremos para cuadrarlas y que presente un aspecto regular. Cortamos las patatas entonces en cubos pequeños de 2-3 cm de lado. Remojamos los cubos de patata en agua fría para que suelte gran parte del almidón y se fría mejor.

Escurrimos las patatas y las secamos bien con papel de cocina.

06: Servimos el guiso de sepia con patatas

Servimos nuestro guiso de sepia con patatas.

Resultado final

Este guiso de sepia con patatas es un plato delicioso. El fondo preparado con mucha verdurita, el vino blanco, el pimentón y el laurel…todos los ingredientes acompañan muy bien al ingrediente principal que es la sepia, que guisada de esta manera nunca falla.

La incorporación de las patatas al guiso de sepia puede llevarse a cabo simplemente chascando la patata en el guiso a media cocción y dejando que la patata se guise junto con la sepia. En cambio, y siguiendo el ejemplo de la preparación de muchos guisos de carne, yo he preferido freír ligeramente antes las patatas para terminar de cocinarlas en el guiso de sepia solo unos pocos minutos, de modo que queden en parte fritas y en parte guisadas en la salsa del guiso.

Guiso de sepia con patatas, un plato de los de disfrutar metiendo la cuchara y untando una y otra vez pan sin remordimientos.