Ensaladas

Poké de salmón, la manera más fácil y rápida de preparar un poke bowl

Te enseñamos cómo preparar un poké de salmón casero, barato y sano. Rápido de preparar y lleno de nutrientes, el poké es el equilibrio hecho comida.

Cristina López Romualdo Abellán

El poké es un plato de la gastronomía nativa hawaiana. Supone una fuente saludable de proteína, tanto animal (salmón, atún, pulpo...) como vegetal (algas, verduras...). Te enseñamos la forma más sencilla de triunfar con un poké de salmón casero.

Ingredientes

Para macerar el salmón

  • Zumo de 1 lima
  • Aceite de sésamo, 1 cda.
  • Jengibre fresco rallado, 1 cdta.
  • Salsa de soja, 1/2 cdta.

Para el poké de salmón

  • Arroz, 125 g (integral o blanco)
  • Salmón, 60 g
  • Mango, 50 g
  • Wakame, 20 g
  • Pepino, 20 g
  • Cebolla, 5 g
  • Rábano, 5 rodajas finas
  • Aguacate, 1/2

Para decorar el poké

  • Cebollino
  • Sésamo
  • Salsa chili dulce

01: Macerar el salmón para el poké

Cortamos los 60 g de salmón en dados. Lo vertemos sobre un bol grande o plato hondo.

Agregamos el zumo de 1 lima, 1/2 cdta. de soja, 1 cda. de aceite de sésamo y 1 cdta. de jengibre recién rallado. Removemos bien.

Tapamos con film transparente y lo reservamos en la nevera mientras preparamos el siguiente paso.

02: Preparar los ingredientes para el poké

El poké se sirve sobre un bol o plato hondo.

Por ello, lo primero que haremos para facilitar la tarea es tener todos los ingredientes troceados, limpios y a mano.

Pasamos a montar el poké.

03: Montar el poké de salmón

Preparados los ingredientes, vamos construyendo el poké de salmón.

Agregamos la base de 125 g de arroz ya hervido, en nuestro caso integral. Repartimos a nuestro gusto estético los 60 g de salmón marinado al que le retiramos los jugos donde estaba reservado.

Incorporamos 1/2 aguacate fileteado, 50 g de mango en dados, 20 g de alga wakame, 20 g de pepino, 5 g de cebollada morada y 4-5 rodajas finas de rábano.

04: Servir el poké de salmón

Añadimos sésamo espolvoreado por todos los ingredientes, en especial sobre el salmón.

Opcionalmente, agregamos cebollino fresco fileteado y añadimos una salsa de nuestro agrado. Nuestra opción ha sido salsa dulce de chili.

Para terminar de enriquecer el sabor del poké de salmón, incorporamos unos trocitos muy finos de alga nori.

Con palillos o tenedor, el plato está listo.

Resultados

Como todas las modas generan revueltas y puritanismos, avisamos con modestia al lector: esta es una receta de poké de salmón fácil.

Es casera, rápida, muy amable con el presupuesto e inspirada en su plato original. No es el poké "puro" que los aborígenes polinesios del siglo IV a.C. preparaban en sus costas vírgenes. 

La nuestra es una receta de poké de salmón para que todo el mundo pueda hacerla en casa, con producto accesible. 

Hechas las aclaraciones, repasemos los detalles del poké, cómo lo comen los hawaianos y por qué se ha vuelto tan popular.

El poké no deja de ser una de esas recetas históricamente humildes. Que se popularizase en Estados Unidos y, por contagio occidental, haya irrumpido en España, es consecuencia natural del mundo globalizado en el que vivimos. 

El poké se origina en Hawai por la intensa tradición pesquera de sus habitantes. Los pescadores empezaron a usar trozos de pescado crudo como aperitivo, gesto lógico y nutritivo. 

Andando el tiempo, los indígenas fueron añadiendo otros ingredientes locales, como abundantes variedades de plantas marinas —principalmente, macroalgas— nuez de la india asada como condimento, alguna verdura y un poco de sal marina para potenciar el sabor.

La evolución natural de este bol humilde maduró en combinaciones más modernas, en especial al entrar en contacto con las culturas asiáticas. Entonces, los hawaianos incorporan la salsa de soja, el wasabi, arroz blanco, otro tipo de algas, la carne de pulpo macerada, etc. 

Estos fértiles intercambios gastronómico-culturales terminan popularizándose en Estados Unidos en la década de los 70 gracias a los inmigrantes nativos que llevaron su tradición gastronómica a la sociedad norteamericana.

Pasada la primera década del 2000, se extiende por todo Occidente con tan rápida aceptación como el sushi o el tikka masala.

Si quitamos el componente de la moda, es un plato verdaderamente nutritivo, económico y flexible. ¿No te gusta el salmón? Puedes utilizar pulpo, atún, caballa, tofu, marisco…

Pongamos que la base de arroz o quinoa no te conviene por el consumo de hidratos y estás midiendo muy estrictamente la cantidad que ingieres. Pues nada, a ponerle una base de kale, espinacas, canónigos o brotes verdes.

La lista de posibilidades, más allá de su composición original, es interminable. Lo que más nos interesa del poké no es su accidental fama. Nos interesa debido a que puede prepararse muy rápidamente, no requiere conocimientos avanzados en cocina y, en caso de trabajar y comer fuera de casa, os lo podéis llevar protegido con recelo en un taper.

¿Has probado antes el poké de salmón o algún poké de otro tipo? Y si es así, ¿dónde y qué variedad?

Pásate por Facebook e Instagram y comparte cuál es tu poké favorito y cómo llegó a tu vida. A veces, las modas tienen su caprichoso reverso positivo: darnos a conocer tesoros gastronómicos del otro lado del planeta. Cuando el río suena… poké lleva.