Fray Ángel junto a una sopa de ajo.
Fray Ángel, fraile cocinero: "La mejor sopa de ajo no se hace con aceite; se hace con 120 g de tocino y 3 yemas de huevo"
Una sopa intensa y reconfortante que cambia el aceite por tocino y gana cremosidad con yemas: así se prepara la versión más tradicional del invierno.
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Ángel Ramón Serrano García, conocido como Fray Ángel, es un fraile franciscano de Valencia que se hizo popular en YouTube durante la pandemia gracias a un canal en el que comparte recetas tradicionales de la cocina española.
En uno de sus últimos vídeos, el cocinero explica cómo preparar una sopa de ajo —también llamada sopa castellana—, uno de los platos más humildes y reconfortantes de nuestra gastronomía.
Originaria de Castilla, esta receta nació como un ejemplo de cocina de aprovechamiento, elaborada con ingredientes básicos como pan duro, ajo y pimentón, habituales en las despensas campesinas.
En su versión, Fray Ángel recupera una técnica tradicional: sustituir el aceite por grasa de cerdo. El secreto, explica, está en cocer el tocino ibérico entre 30 y 60 minutos para que el caldo gane sabor y textura.
Parte de ese tocino se utiliza después para preparar un majado con ajo, pimentón y sal, al que se añaden yemas de huevo para aportar cremosidad, incorporando el caldo poco a poco para que no se cuajen.
El majado vuelve a la olla, se ajusta de sal y se añade pan duro para espesar. El resultado es una sopa de ajo intensa, nutritiva y fiel a la tradición, perfecta para entrar en calor o recuperarse tras un día duro.
Ingredientes de la sopa de ajo tradicional de Fray Ángel
- 750 ml de agua
- 120 g de tocino ibérico curado, en lonchas finas
- 4 dientes de ajo (preferiblemente de Las Pedroñeras)
- 60 g de pan duro (del día anterior)
- 1 cucharadita rasa de pimentón dulce
- 3 yemas de huevo
- Sal, al gusto
Paso 1
Introducir el tocino ibérico en el agua hirviendo y cocerlo a fuego suave durante 45 minutos, para que el caldo gane sabor y cuerpo.
Paso 2
Retirar el tocino cocido y reservar el caldo caliente. Separar parte del tocino para el majado.
Paso 3
En un mortero, machacar el tocino cocido junto con los ajos pelados, la sal y el pimentón hasta obtener un majado espeso y aromático.
Paso 4
Añadir las 3 yemas de huevo al majado y mezclar bien hasta que queden completamente integradas.
Paso 5
Incorporar poco a poco caldo caliente al mortero, removiendo constantemente, para templar la mezcla y evitar que las yemas se cuajen.
Paso 6
Verter el majado ya diluido de nuevo en la olla con el resto del caldo.
Paso 7
Añadir el pan duro cortado en trozos pequeños y dejar que se hidrate para espesar la sopa.
Paso 8
Rectificar de sal si es necesario, remover y servir bien caliente.
Los beneficios de la sopa castellana
Cuando pensamos en disfrutar de una buena sopa castellana, lo hacemos habitualmente para poder llevarnos a la boca un plato lleno de sabor que nos ayude a sentirnos reconfortados, especialmente en los meses más fríos del año.
Además de ser un plato sabroso, sus ingredientes la convierten en una opción muy saludable que hace que sea muy recomendable comerla. Está elaborada con ajo, un ingrediente que tiene numerosos beneficios para la salud, de forma que, al consumir esta sopa, se aporta un ingrediente rico en minerales y vitaminas B y C.
Sopa de ajo
Entre sus beneficios se encuentra el hecho de estar indicado para poder prevenir diferentes enfermedades como la pérdida de memoria, ya sean leves o severas, como en el caso del Alzheimer.
A ello hay que sumar sus propiedades para prevenir enfermedades cardiovasculares como infartos, trombosis o coágulos, ya que mejora los niveles de colesterol malo. Además, es popularmente conocido como el “remedio de la abuela” por su capacidad para curar resfriados, así como para reducir la presión sanguínea.
A todas estas propiedades hay que sumar su capacidad para estimular el sistema inmunológico, lo que hace que sea un potente agente antiviral, antibacteriano y antihongos. También ayuda a mejorar la digestión por su alto contenido de agua y promueve la hidratación por esta misma razón, lo que es clave para el buen funcionamiento de todos los órganos.
Por lo tanto, nos encontramos ante una receta que es mucho más que una simple sopa para entrar en calor, pues aporta grandes beneficios para nuestro organismo al mismo tiempo que nos permite disfrutar de todo su sabor.