Recetas

Tres recetas de curry tailandés que puedes hacer con productos de Mercadona

Os proponemos tres recetas de curry tailandés deliciosamente exóticas y para las que puedes comprar todos los ingredientes sin salir del Mercadona.

Una de las cosas que más nos suele tirar hacia atrás es que alguno de los ingredientes o condimentos principales no podamos conseguirlo de inmediato.

Que sí, que ya sabemos que hoy en día gracias a Internet podemos conseguir casi cualquier ingrediente de cualquier parte del mundo en unos pocos días, pero poco nos resuelve eso en el día a día cuando de repente se nos antoja para cenar una receta que se sale de lo habitual.

Pero vamos progresando, cada vez es más frecuente ver en los supermercados de barrio productos como salsa de soja, harina de maíz nixtamalizada para tortillas mexicanas o hierba mate argentina.

Y, últimamente, Mercadona se está poniendo mucho las pilas con la comida asiática, especialmente con la japonesa y la tailandesa. Ahora en los lineales de los supermercados de la cadena valenciana encontramos de manera habitual productos como edamame, jengibre encurtido, algas nori, fideos de arroz, salsa de chile dulce y de, un tiempo a esta parte, estas pastas de curry, que se comercializan en tres versiones -rojo, verde, amarillo- que son las protagonistas de nuestras recetas de hoy.

La pasta de curry es la base de muchos guisos de la cocina tailandesa y hasta ahora solo se podía conseguir en tiendas especializadas en productos asiáticos, en semanas temáticas de Lidl o por Internet. Y el hecho de que en Mercadona lo vendan en sobres es una situación ideal para animarse a probarlo en ese momento en el que te entra el antojo.

Son sobres de 50 g de pasta, pensados para usar en un guiso para unas 4 personas, pero eso solo si te gusta la comida muy muy picante. Si tu gusto por el picante es más europeo, el sobre puede darte para 3 o incluso 4 veces. Los sobres cuestan un euro, por lo que el precio por kilo sale más elevado que si nos compramos un bote grande por internet, aún así, para probar a hacer recetas de curry tailandés es la mejor opción. Anotad ejemplos:

Curry rojo de langostinos y habitas tiernas

Un auténtico vicio es en lo que se acaban convirtiendo estos langostinos. Empiezas a saborear el guiso y a la tercera cucharada se ha vuelto completamente adictivo. Su preparación no tiene mayor dificultad que la de pelar los langostinos, por lo que se trata de una receta sencilla que queda de lujo.

También puedes hacer esta receta con unos buenos gambones.

Curry verde de ternera con verduras en olla lenta

Hablar de guisos en olla de cocción lenta es siempre sinónimo de éxito máximo con esfuerzo mínimo. En el caso de esta receta es tan simple como poner todos los ingredientes en nuestra slow cooker, poner la tapa, encenderla en baja y esperar 8 horas durante las que puedes continuar con tu vida como si no existiera la olla.

Curry verde thai vegano

Hemos visto una receta de carne, otra de marisco, y terminamos con una receta vegana, pues las verduras suelen ser las que más salen ganando con este tipo de especias que aportan cantidades ingentes de sabor sin sumar calorías. Es por eso que la cocina tailandesa y concretamente los guisos de curry son tan agradecidos cuando uno pretende quitarse algún kilo de encima.

Así que ya sabes, si no te entusiasman demasiado las verduras, apúntate al curry y disfruta de los sabores de estos guisos de países lejanos.

En los tres casos, la guarnición ideal es el arroz blanco. Al menos esa es la más tradicional, pero también se puede acompañar con otras guarniciones como pueden se el bulgur, el cuscús o la quinoa hervida.