El chef Jordi Cruz en un montaje de El Español El Español
Jordi Cruz (48 años), chef: "Para que el aguacate no se oxide no uses limón; el truco es papel húmedo y plástico"
El chef Jordi Cruz utiliza un truco para proteger el aguacate por partida doble frente a la oxidación.
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No es ningún secreto. Los aguacates están muy ricos y son muy fotogénicos en Instagram, pero una vez que los abres, en cuanto pestañeas, pierden ese color bonito.
Y el chef Jordi Cruz ha decidido zanjar el problema en su perfil de TikTok con un truco que, según él, es "el infalible" para mantener el aguacate impecable durante mucho más tiempo.
Y no, no es echarle limón para que no se oxide.
¿Por qué se oxida el aguacate con tanta facilidad?
Como recuerda Cruz en su vídeo, la oxidación es "un proceso natural donde el aguacate en contacto con el oxígeno coge estos pigmentos que no nos gustan".
Al cortar el aguacate, se rompen sus células y una enzima llamada polifenol oxidasa entra en contacto con el oxígeno. En esas condiciones, esta enzima transforma ciertos compuestos del aguacate en pigmentos marrones.
Es decir, basta con que la pulpa quede expuesta al aire para que empiece a cambiar de color y a tomar esos tonos oscuros tan poco agradables.
Cuanto mayor es la superficie en contacto con el oxígeno -como ocurre en un puré o en el guacamole con el aguacate triturado-, más rápido y visible es el proceso.
De ahí que existan varios trucos populares para frenarlo, como el ácido ascórbico del limón, una fina capa de aceite de oliva en la superficie o colocar film plástico "a piel", pegado directamente a la pulpa.
Todos ayudan, pero Jordi Cruz tiene un truco que es aún más efectivo
El truco para que no se oxide el aguacate
La clave, insiste, está en aislar completamente el aguacate del aire. Para demostrarlo, muestra dos guacamoles hechos en el mismo momento: uno protegido con su método de dos capas y otro sin ella.
El resultado, como se puede ver en el vídeo, habla por sí solo y conseguirlo solo es cuestión de aplicar estos dos sencillos pasos:
- Papel húmedo "a piel". Se coge un trozo de papel -nos vale papel de horno-, se moja bien y se coloca directamente sobre la superficie del guacamole, en contacto total, sin que quede aire entre medias. Ese papel actúa como barrera evitando que el oxígeno alcance la pulpa y, a la vez, mantiene la hidratación.
- Una capa de film por encima. Sobre el papel se pone plástico para impedir que esa humedad se evapore. Según Cruz, el film no tiene por qué tocar el alimento ni el papel, lo que reduce el contacto directo con el plástico.
"Nuestro guacamole estará siempre con este color verde impresionante", resume el chef. Un truco fácil, pero muy eficaz.
¿Por qué comer aguacate?
Más allá del truco, el aguacate es un alimento que bien merece un hueco en la dieta. Es una fruta rica en grasas monoinsaturadas (especialmente ácido oleico), las mismas que caracterizan al aceite de oliva y que se asocian a la salud cardiovascular.
Aporta fibra, que favorece la digestión y la saciedad, y una notable cantidad depotasio, mineral clave para la tensión arterial.
A ello se suman vitaminas como la E, la K, la C y varias del grupo B, entre ellas el folato, además de antioxidantes como la luteína y la zeaxantina, vinculados a la salud ocular.
Un consumo moderado y habitual puede ayudar a mantener a raya el colesterol y a sentirse saciado durante más tiempo cuando se incluye en las comidas.
¿Cómo elegir y conservar bien los aguacates?
Para acertar a la hora de comprar aguacates, conviene fijarse en el tacto: un aguacate en su punto cede ligeramente a una presión suave, pero no debe estar blando ni debe hundirse al presionar.
En las variedades tipo Hass, la piel oscurece al madurar; un buen truco es levantar el pequeño rabito: si debajo asoma verde amarillento, está listo; si está marrón, se ha pasado.
En casa, los aguacates aún duros maduran mejor a temperatura ambiente. El proceso se acelera guardándolos en una bolsa de papel junto a una manzana o un plátano, que son frutas que desprenden etileno, un gas que favorece la maduración.
Una vez maduros, la nevera frena su evolución y los conserva unos días más. Y si ya están abiertos o convertidos en guacamole, ya sabes: papel húmedo y film para prolongar su vida útil.