Aire acondicionado de un coche

Aire acondicionado de un coche Unsplash Omicrono

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La DGT advierte: "Enciende el aire acondicionado, conducir a 35 grados es equivalente a 0,5 g/l de alcohol en sangre"

Mientras los españoles intentan ahorrar combustible apagando el aire acondicionado, la DGT ha alertado del efecto que tiene el calor en la conducción.

Más información: Un mecánico advierte: "Si tu aire enfría poco, no cometas el error de cambiar el compresor, te lo puedes ahorrar"

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El precio del petróleo se está disparando por la crisis del estrecho de Ormuz, algo que puede cancelar la rebaja al impuesto de hidrocarburos del Gobierno; así que los españoles están intentando ahorrar en combustible como pueden, en muchas ocasiones bajando o incluso quitando el aire acondicionado del coche.

Sin embargo, viene bien recordar que el verano aún no se ha ido, y de hecho, siguen llegando alertas de la AEMET de temperaturas extremadamente altas en muchas partes de la península.

Ante esta tesitura, la DGT ha usado sus cuentas en redes sociales para advertir del efecto que tiene el exceso de temperatura en los conductores y ha recomendado públicamente que enciendan el aire acondicionado.

El calor es similar al alcohol al volante

Según los datos facilitados por la DGT, el exceso de calor incrementa el riesgo de sufrir un accidente hasta en un 20%, debido a la manera en la que el calor afecta a las facultades del conductor al volante.

En concreto, cuando la temperatura ambiente supera los 25 grados, se produce una pérdida paulatina de la capacidad de atención, y disminuye la velocidad de reacción, lo que inevitablemente hará que tardemos más en reaccionar ante un imprevisto en la carretera.

Aunque pueda parecer sorprendente, es un efecto muy parecido al de conducir bajo los efectos del alcohol, y por lo tanto, deberíamos evitarlo de la misma manera que evitamos tomarnos un par de cervezas antes de salir.

🌡️ Conducir con calor, a más de 25 grados, provoca una disminución de la atención y la concentración e incrementa el tiempo de reacción ante un imprevisto. 📈 El exceso de #calor aumenta en un 20% el riesgo de #SiniestrosViales. Vía #RevistaDGT 👉 https://ow.ly/Xf6h50ZofnB

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— Dirección General de Tráfico (@dgtes.bsky.social) 4 de septiembre de 2026 a las 19:00

En concreto, según los datos de Tráfico, conducir a una temperatura interior de 35 grados como la que se va a alcanzar en muchas zonas de España produce efectos en el organismo equivalentes a conducir con un nivel de alcohol en sangre de 0,5 gramos por litro.

Los efectos son similares. Las altas temperaturas hacen que el conductor deje de percibir el 20% de las señales de tráfico que encuentra a su paso, y la cantidad de errores que se cometen durante la marcha aumentan en aproximadamente un 30%.

A eso hay que sumar que el calor empeora la visión y favorece los deslumbramientos; algo importante teniendo en cuenta que en España ocurren alrededor de 3.500 accidentes al año relacionados con la pérdida momentánea de visión por exceso de luminosidad o reflejos.

Por esta razón, Tráfico recomienda ajustar la climatización del coche para que la temperatura del interior oscile entre los 21 y los 23 grados, que no solo mejorará el confort, sino que también nuestras reacciones al volante.

A eso hay que sumar otras ventajas, como que cerrar las ventanillas y depender del circuito de ventilación ayudará a filtrar cerca del 90% del polen en suspensión, evitando distracciones como estornudos.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que los mecánicos y expertos recomiendan poner el aire del coche sólo una vez que el interior del coche se ha ventilado de manera apropiada, y como mínimo 5 segundos después de encender el motor para evitar forzar el sistema de manera innecesaria.