La coleccion de conservas de FDP x LMDT con las que hacer el mejor bocadillo.

La coleccion de conservas de FDP x LMDT con las que hacer el mejor bocadillo.

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El mejor bocadillo de mejillones se hace con una lata, pero no cualquiera: las conservas del 'friki de los cangrejos'

El nuevo lujo gastronómico de Madrid cabe dentro de una lata y se encuentra en Fundación del Producto, el proyecto de Sala de Despiece con el que se viaja al origen de cada ingrediente.

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En una ciudad donde los bocadillos viven una segunda juventud —del pepito reinterpretado o convertido en Paquito cuando se trata de cordero lo que ocupa su relleno, al bikini de autor—, el nuevo objeto de deseo gastronómico de Madrid nace, curiosamente, de una conserva.

Pero no de una cualquiera. El mejor bocadillo de mejillones del momento se prepara con una lata diseñada casi como una pieza de colección: unos mejillones en escabeche 6-8 creados exclusivamente para la colaboración entre La Mar de Tazones y Fundación del Producto.

Aunque el proyecto acaba de 'atracar' en la capital por un tiempo limitado, la historia comienza lejos de Chamberí, en el gijonés Puerto del Musel, donde la firma asturiana ha construido una identidad alrededor de las conservas premium de marisco.

Su desembarco en Madrid, desde el pasado 8 de mayo, no responde al clásico formato de tienda efímera sino convertir la conserva en un protagonista indiscutible del lenguaje gastronómico contemporáneo ahora que están en boca de todos y en la mayoría de conversaciones.

El escenario elegido para su puesta en escena ha sido Fundación de Producto, el espacio de Sala de Despiece en Alonso Cano, donde han desarrollado una colección de bocadillos inspirados en los de toda la vida, pero llevados a otro nivel.

El packaging de la coleccion de conservas FDP x LMDT.

El packaging de la coleccion de conservas FDP x LMDT.

Aunque la historia detrás del pan traiga miga, el secreto del bocadillo no reside en él. Está en la lata.

En concreto, en unos mejillones en escabeche elaborados bajo la etiqueta LMDT x FDP, una edición limitada creada exclusivamente para esta colaboración, al igual que la anchoa 00 del Cantábrico, la ventresca de bonito en aceite de oliva. Productos concebidos para demostrar que la conserva española puede jugar en la misma liga emocional y gastronómica que cualquier gran ingrediente fresco.

Javier Bonet y Dimas Noval firman la edición limitada FDP x LMDT.

Javier Bonet y Dimas Noval firman la edición limitada FDP x LMDT.

El mejillón llega carnoso, firme y equilibrado en acidez. El escabeche que lo baña solo lo mejora. Tiene profundidad, notas especiadas y esa untuosidad que convierte cada mordisco en una mezcla perfecta entre memoria popular y cocina contemporánea.

El bocadillo funciona precisamente porque no intenta domesticar la conserva, sino amplificarla dentro de todo un ejercicio de reivindicación cultural. Y vaya si lo hace.

Con un pan que se adapta a la conserva como ella al pan, primero se cubre la miga con un poco de tomate rallado previamente sazonado, con un chorrito del aceite o el escabeche de la conserva a poder ser. Cuidado con deshacerse demasiado rápido del líquido de gobierno, se pueden hacer grandes cosas con él. Para empezar, es perfecto para emulsionar.

Después se espolvorea un poco del plancton que Bonet aconseja usar, al ser "un potenciador del sabor". Acto seguido se vierte la lata de mejillones -o la conserva que se prefiera-, se cierra y listo para disfrutar.

La operación tiene algo de reivindicación cultural. Durante décadas, la conserva fue vista como un recurso de despensa; hoy se ha convertido en un símbolo de sofisticación gastronómica. Y pocas regiones han sabido defender ese patrimonio como Asturias y Galicia, donde una buena lata se trata con el mismo respeto que un vino de guarda.

El bocadillo perfecto con una lata de mejillones.

El bocadillo perfecto con una lata de mejillones.

La colección presentada en Madrid incluye otras referencias que explican bien la filosofía de La Mar de Tazones: carne de centollo al natural, ostras salvajes en agua de mar ozonizada, navajas ahumadas en aceite de oliva o plancton marino liofilizado, con un packaging creado para la colaboración.

Además de los mejillones, todas estas opciones tienen cabida como relleno o sazonador (en el caso del plancton) en el ritual del bocata y la liturgia de abrir una lata excelente.