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Cómo limpiar una cocina de gas a fondo paso a paso

Después de preparar una deliciosa comida llega el momento de dejarlo todo impoluto. Cuando se trata de limpiar una cocina de gas, es importante conocer el paso a paso.

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Aunque las cocinas de gas tradicionales son más difíciles de ver en los hogares desde la aparición de las vitrocerámicas, son muchos los enamorados de este tipo de cocina, ya que dicen que con ella los platos saben diferente.

En cuanto a las cocinas profesionales, el gas aún sigue siendo el gran aliado de los cocineros. 

Ahora bien, limpiar una cocina de gas lleva algo más de tiempo y esfuerzo pero también existen algunos trucos con los que se puede conseguir ensuciar menos. ¿Quieres saber cómo hacerlo paso a paso?

Cómo limpiar una cocina de gas

Lo primero que debes hacer es asegurarte de que la cocina está apagada y el gas cerrado. Después puedes comenzar con la limpieza de tu cocina de gas. 

Limpiar los quemadores y las parrillas

Los quemadores y las parrillas deben estar fríos para que los puedas retirar cómodamente de la cocina. 

Limpiar los fogones a menudo es muy importante para evitar que acaben obstruidos, ya que puede ser peligroso y deteriora nuestro electrodoméstico. 

Introduce todos ellos en el fregadero tras haberlo llenado con agua y jabón lavaplatos. Usando un cepillo o un estropajo de aluminio frótalos bien hasta hacer desaparecer la suciedad y los restos incrustados. 

Si los quemadores y las parrillas están muy sucios, déjalos a remojo en un barreño con agua caliente y vinagre para después volver a frotarlos con el estropajo de nuevo. La proporción debe ser una parte de vinagre por cada tres de agua. 

Y para casos más extremos en los que la suciedad parece no querer abandonar los fogones, existe un truco infalible: introduce en una bolsa con cierre hermético para congelar alimentos cada quemador y parrilla, llena la bolsa con amoniaco, ciérrala bien y deja que actúe durante 12 horas. Es importantísimo que dejes la bolsa en un lugar fuera del alcance de los niños. 

Una vez haya pasado ese tiempo, sácalos de su interior (hazlo en un lugar bien ventilado y con mucho cuidado), acláralos con agua tibia y unas gotas de jabón. Verás como quedan impecables. 

Por supuesto, usa tantas bolsas como necesites y búscalas en el mercado del tamaño adecuado para que las parrillas entren sin dificultad. 

Limpiar la base de la cocina 

Para la base de la cocina prepara una mezcla de agua y jabón líquido. Con una esponja, retira la suciedad más superficial. Si esta superficie está muy sucia, con mucha grasa o restos que ya se han secado, añade a la mezcla vinagre y déjalo unos minutos actuar para después retirarlo con una bayeta húmeda. 

En caso de que la suciedad persista, prueba a frotar con un estropajo de aluminio, pero solo en las zonas más sucias para no dañar el acero de la cocina. También puedes comprar un producto desengrasante y usarlo siguiendo las instrucciones del fabricante.  

Este paso debes realizarlo con los quemadores y las parrillas retiradas. Podrás colocar todo en su sitio una vez esté todo seco.  

Una vez hayas conseguido sacar toda la suciedad, usa papel de cocina para dar una última pasada, retirar el producto sobrante y dejar la cocina brillante. 

Cómo manchar menos una cocina de gas

Si algo nos hará la limpieza mucho más rápida y llevadera será ensuciar menos la cocina de gas. Pero en este tipo de cocinas es algo complicado porque, al haber llama, es muy difícil retirar los restos que puedan caer o recoger de forma rápida los líquidos cuando se desbordan, por ejemplo. 

Por eso, siempre que sea posible, intenta limpiar lo que vaya cayendo teniendo muchísimo cuidado de no quemarte. Incluso puedes bajar el fuego un momento para hacer la llama de menor tamaño. 

También debes usar las tapas de las cazuelas, ollas y sartenes para evitar tantas salpicaduras como sea posible.  

Uno de los trucos más conocidos y casi infalibles consiste en forrar la base de la cocina con papel de aluminio, dejando espacio para la salida del gas, donde colocaremos los quemadores o fogones y las parrillas como normalmente. 

De ese modo, todo lo que salte o caiga quedará en el papel, sin manchar la cocina. Una vez termines tu elaboración y la cocina esté fría, retíralo. En este caso, solo tendrás que repasar la cocina de gas con una bayeta y limpiar las parrillas y quemadores si se han ensuciado.