"Zamburiñas" a la venta en un mercado de Santander iStock
Adiós al "timo de la zamburiña": Galicia multa a 119 bares por anunciarla en la carta y vender vieira del Pacífico en su lugar
Galicia ha impuesto sanciones a 119 bares y restaurantes por vender especies de marisco que no se correspondían con las ofrecidas en la carta.
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La imagen que abre este artículo en la que unas vieiras del Pacífico están a la venta con el nombre de "zamburiñas" está un poco más cerca de pasar a la historia.
Una práctica, por desgracia, tan frecuente que muchos consumidores habituales de "zamburiñas" no son conscientes de que, en realidad, nunca han probado una auténtica zamburiña, pues siempre les han puesto otras especies que se hacían pasar por ellas.
El engaño más habitual, aunque no siempre con mala intención, sino por el desconocimiento por parte de algunos eslabones de la cadena de distribución, consiste en vender vieira del Pacífico, un molusco que procede de acuicultura y llega congelado desde Chile o Perú.
Multas para acabar con el fraude
La Xunta de Galicia ha iniciado una ofensiva contra esta práctica fraudulenta, que considera una infracción leve según la Lei de Pesca de Galicia.
Desde hace unos meses, según informa La Voz de Galicia, el Servizo de Gardacostas, junto con personal de Consumo y el Servizo de Inspección e Control dos Recursos (SICOR), ha tramitado más de 100 expedientes sancionadores, principalmente por rotulación incorrecta de productos del mar.
La mayoría de ellos afectan a restaurantes y bares que anunciaban como “zamburiña” o “volandeira” lo que en realidad era vieira del Pacífico.
En total, han sido sancionados 119 locales hosteleros: 53 en A Coruña, 46 en Pontevedra, 14 en Lugo y 6 en Ourense. A esto se suman ocho expedientes dirigidos a operadores intermediarios que participaban en la comercialización del producto sin la trazabilidad adecuada.
Campañas informativas
La Consellería do Mar aclara que antes de multar se realizaron campañas informativas para fomentar una corrección voluntaria. Gracias a esta fase previa, según sus datos, muchos restaurantes han enmendado la información por iniciativa propia.
No obstante, para los establecimientos que no lo hicieron a tiempo, la sanción máxima asciende a 300 euros, aunque se puede reducir a 150 euros si no hay reincidencia y se opta por el pronto pago.
En el caso de enmendar la infracción durante la misma inspección, el importe puede ser aún menor. Aun así, algunos hosteleros consideran excesiva la multa. Uno de ellos, en Boiro, relataba al mencionado diario gallego que apenas tuvo tiempo de cambiar la carta antes de que los inspectores decidieran sancionar.
El parecido razonable entre zamburiña (Chlamys varia), volandeira (Aequipecten opercularis) y vieira del Pacífico (Argopecten purpuratus) ha alimentado durante años la confusión.
Aunque todas pertenecen a la familia de los pectínidos, existen diferencias claras. Las dos primeras son especies autóctonas gallegas, extraídas de bancos naturales y comercializadas frescas. En cambio, la tercera se cultiva en Perú y Chile, está disponible todo el año y llega congelada a los establecimientos.
A nivel de apariencia, tal como explica el biólogo marino Arnau Subías en su cuenta de Instagram (@gastro.bio), la zamburiña se distingue por tener solo una oreja y un cuerpo más estrecho.
Además, su cotización media en lonja es mucho más alta que la del resto, fruto de su escasez y valor gastronómico.
La volandeira, más redondeada y con dos orejas, es más abundante pero muy estacional. Su precio medio es una cuarta parte que el de las zamburiñas.
Por su parte, la vieira del Pacífico tiene mayor tamaño, es más barata en origen y fácilmente reconocible por su textura al descongelarse.
Competencia desleal
El impacto del etiquetado incorrecto no solo afecta al consumidor, que puede ser inducido a error, sino que genera competencia desleal frente a quienes sí comercializan productos gallegos con todas las garantías.
Además, contribuye a la devaluación de un recurso marino escaso, como es la auténtica zamburiña, al equipararlo en el mercado con un producto abundante y de menor precio.
Otras especies en el punto de mira
El control en Galicia no se limita a los pectínidos. La Xunta también ha detectado otras irregularidades, como presentar como gallegos pulpos o percebes procedentes de Marruecos, o etiquetar como salvaje pescado de acuicultura, como el salmón o el rodaballo.
Desde el Gobierno gallego subrayan que estos controles no responden a una campaña puntual, sino a una tarea continua para proteger al consumidor y al sector pesquero gallego.
Con todo, la "guerra contra la vieira del Pacífico" parece estar dando resultados, pues cada vez más cartas de restaurantes reflejan correctamente el producto que sirven. A este paso, la era del "timo de la zamburiña" podría estar llegando a su fin.