Actualidad gastronómica

Beber cerveza mejora el metabolismo

El consumo moderado de cerveza podría influir en la microbiota intestinal y mejorar el metabolismo, según un estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Nutrición

Si te decimos que tomar un par de cañas de cerveza está ayudando a tu organismo a estar más sano frente a las bacterias, que también mejora el metabolismo y que está demostrado mediante un estudio realizado en España, ¿cuánto tardas en pedirte una caña? 

Fue en la sexta edición de la International Conference on Food Digestion, que se celebró el pasado mes de marzo en Granada, donde la doctora Ascensión Marcos, directora del Grupo de Inmunonutrición del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Nutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, presentó las últimas evidencias científicas sobre la influencia del consumo moderado de cerveza en la microbiota intestinal. 

Caña de cerveza

Caña de cerveza

El estudio llamado 'Efectos del consumo de alcohol sobre la microbiota intestinal de adultos sanos' ha analizado si el consumo de bebidas con contenido alcohólico (fermentadas como la cerveza y vino, y licores) considerando cantidad y frecuencia, podría tener efectos en la composición de la microbiota intestinal. 

¿Y qué es la microbiota intestinal? Se llama así a la comunidad de microorganismos vivos que habitan en el intestino humano y que sirven, entre otras cosas, para proteger al sistema inmune ejerciendo de efecto barrera, ya que ayudan a combatir las agresiones de otros microorganismos perniciosos protegiendo la mucosa intestinal.

Como indica la doctora Marcos, “una microbiota intestinal saludable y equilibrada es fundamental para asegurar una función digestiva adecuada”. Y es que ayuda en la digestión de ciertos alimentos cuando el estómago y el intestino delgado no son capaces de hacerlo y contribuye a la producción de las vitaminas B y K. 

Toma un par de cañas al día

La moderación en la ingesta de las bebidas fermentadas podría implicar una mayor diversidad bacteriana, lo que está relacionado con una mejor salud intestinal y en consecuencia metabólica”, explica la doctora Marcos, quien añade que “en individuos mayores de 65 años se ha visto que el consumo moderado de bebidas fermentadas, como el vino y la cerveza, podría presentar una mejor situación metabólica que podría estar relacionada con un menor riesgo cardiovascular”. 

Cuando hablamos de consumo moderado nos referimos a tomar una o dos cañas de cerveza al día en el caso de las mujeres y entre dos o tres para los hombres. Y es que la dieta mediterránea acepta el consumo moderado de bebidas fermentadas como parte de una alimentación sana. Esto es gracias a su baja graduación alcohólica y las materias primas con las que están elaboradas. 

¿Cómo se ha realizado el estudio? 

La muestra de población elegida para el estudio está formada por 395 adultos sanos, 261 de nacionalidad española y 134 eslovenos. El factor diferenciador más notable entre ambos grupos bacterianos fue el país de origen. Por ello, este primer análisis sólo ha incluido las muestras procedentes de España. 

Los participantes han realizado una serie de entrevistas personales evaluadas por nutricionistas. “A través de encuestas validadas, se analizaba la cantidad consumida y la frecuencia de consumo de diferentes bebidas alcohólicas, tales como el vino, la cerveza y los licores”, explica la doctora Marcos. El trabajo también recoge información de las características socioeconómicas, ingesta dietética, actividad física y estado de salud, además de la composición corporal por bioimpedancia eléctrica. 

Respecto al consumo de alcohol, los sujetos se dividieron en tres grupos:

  • Bajo (menos de 5 gramos de alcohol al día).
  • Moderado (entre 5 y 20 gramos/día en hombre y menos de 12 gramos en mujeres).
  • Alto (más de 20 gramos al día en hombres y más de 12 gramos en mujeres).

Ahora sabemos que el consumo de cerveza de forma moderada es saludable gracias también al Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), entidad de carácter científico que promueve la investigación sobre las propiedades nutricionales del consumo moderado de cerveza y su relación con la salud. Desde allí han querido dar respuesta a la demanda informativa existente acerca de esta bebida. 

Vamos a reconocer que, en muchos casos, no comenzaremos a beber cerveza al saber esta información porque ¡ya lo hacíamos! Y es que los españoles nos gastamos el 10% de nuestro sueldo en cerveza según un estudio publicado en 2018

Eso sí, desde hoy, sabremos que esa caña nos ayuda a mucho más que refrescarnos y saciarnos. ¡Bendita cerveza!