Japón cambia su estrategia: reactiva la mayor planta nuclear del mundo tras 14 años parada para frenar la crisis del petróleo

Japón cambia su estrategia: reactiva la mayor planta nuclear del mundo tras 14 años parada para frenar la crisis del petróleo

Ciencia

Japón cambia su estrategia: reactiva la mayor planta nuclear del mundo tras 14 años parada para frenar la crisis del petróleo

TEPCO cruza una línea histórica: primera reactivación nuclear desde Fukushima tras más de catorce años de parón.

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Las claves

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Japón ha reactivado la mayor planta nuclear del mundo, Kashiwazaki-Kariwa, tras 14 años parada, como parte de un giro estratégico en su política energética.

La reapertura del reactor 6 de TEPCO marca el primer reinicio nuclear importante desde el accidente de Fukushima en 2011.

La reactivación busca reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, en un contexto de crisis energética global agravada por la guerra en Irán.

El proceso de reapertura fue supervisado rigurosamente para evitar anomalías, reflejando la alta vigilancia pública y política sobre la energía nuclear en Japón.

Japón ha dado uno de los giros energéticos más simbólicos desde Fukushima. TEPCO reanudó la operación comercial del reactor 6 de Kashiwazaki-Kariwa el 16 de abril de 2026, devolviendo actividad a una instalación que llevaba más de catorce años prácticamente congelada.

No se trata de una central cualquiera. Reuters la describía ya en diciembre como la mayor planta nuclear del mundo, y la reapertura tiene una carga política evidente porque marca también el primer reinicio de TEPCO desde el accidente de Fukushima en 2011.

Ahí está la clave del movimiento. Japón no ha encendido solo un reactor más, sino una pieza que durante años simbolizó el bloqueo nuclear posterior al desastre. Por eso el regreso de Kashiwazaki-Kariwa pesa mucho más que su mera potencia eléctrica.

El camino, además, no ha sido limpio ni lineal. La unidad 6 se puso en marcha por primera vez en enero, pero después sufrió interrupciones y retrasos. Reuters informó en marzo de un aplazamiento de la operación comercial por una pequeña fuga eléctrica detectada en el generador.

NucNet añadió esta semana que, antes de la vuelta definitiva al mercado, TEPCO tuvo que confirmar que no había anomalías ni en el reactor ni en el generador ni en la turbina. Solo entonces, a las cuatro de la tarde del 16 de abril, se dio por reanudada la operación comercial.

Un viraje en el sector tecnológico

Ese detalle vuelve la historia aún más interesante, porque muestra hasta qué punto Japón está dispuesto a insistir. Después del trauma de Fukushima, cada paso nuclear sigue sometido a una vigilancia pública, regulatoria y política enorme, especialmente en una prefectura tan sensible como Niigata.

La reapertura encaja además con una línea estratégica que Reuters ya venía señalando a finales de 2025. El debate en Japón sobre nuevos reinicios nucleares se estaba vinculando claramente a reforzar las fuentes domésticas de energía y a reducir la factura de importación de combustibles fósiles.

Ese contexto se ha vuelto todavía más duro en abril de 2026. El medio informó ayer de que la guerra en torno a Irán estaba generando cuellos de botella en cadenas energéticas y petroquímicas japonesas, mientras el FMI advertía de que Asia es especialmente vulnerable a un shock de precios por su dependencia importadora.

Lo cierto es que el shock energético ligado a la guerra con Irán está empujando a varios países de Asia y África a aumentar producción nuclear o acelerar planes atómicos para depender menos del petróleo y del gas importados. Japón figura entre ellos.