La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, este lunes en Bruselas.

La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, este lunes en Bruselas. EFE/EPA/Olivier Mathys

Ciencia

La UE da un paso histórico: más de 300 millones de euros para financiar a investigadores de todo el mundo

La Comisión Europea abre la convocatoria para financiar proyectos de excelencia y movilidad internacional.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

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La Comisión Europea lanza una nueva edición de las becas Marie Sklodowska-Curie con un presupuesto de 399,05 millones de euros para impulsar el talento investigador.

Las ayudas están dirigidas a doctores y fomentan la movilidad internacional, permitiendo el trabajo en instituciones de prestigio dentro y fuera de Europa.

El programa destaca la igualdad de género, la inclusión social y la colaboración entre disciplinas como biotecnología, inteligencia artificial y humanidades.

Además de la investigación, las becas financian formación en habilidades transversales como gestión de proyectos, transferencia tecnológica y comunicación científica.

La Comisión Europea ya ha dado luz verde a una nueva edición de las becas postdoctorales Marie Sklodowska-Curie con la que busca potenciar el talento investigador continental mediante una inversión histórica que pretende consolidar el liderazgo científico frente a las potencias extranjeras.

El presupuesto asignado para este ejercicio asciende a 399,05 millones de euros totales. Esta cuantía permitirá financiar proyectos de excelencia en varias áreas del conocimiento, garantizando que los científicos seleccionados cuenten con los recursos necesarios para sus ideas.

Las ayudas están dirigidas exclusivamente a doctores que deseen ampliar sus horizontes profesionales. La convocatoria fomenta la movilidad internacional, permitiendo que mentes brillantes trabajen en instituciones de prestigio, facilitando el intercambio de conocimientos.

Dentro del programa existen dos modalidades diferenciadas por su alcance geográfico. Las becas europeas permiten a investigadores de cualquier nacionalidad trasladarse dentro de Europa, promoviendo la cohesión científica y fortaleciendo los lazos académicos entre los diversos estados.

Por otro lado, las becas globales ofrecen la oportunidad de realizar estancias fuera del continente. Este esquema incluye una fase de retorno obligatoria, asegurando que el talento y la experiencia adquiridos en el extranjero reviertan finalmente en el sistema.

No solo valora calidad

La Comisión enfatiza la importancia de la igualdad de género y la inclusión social. El proceso de selección valora no solo la calidad técnica del proyecto, sino también su capacidad para generar un impacto positivo en la diversidad científica.

Se anima a los solicitantes a presentar propuestas que crucen fronteras disciplinarias tradicionales. La convergencia entre biotecnología, inteligencia artificial y humanidades es fundamental para resolver los desafíos contemporáneos, desde el cambio climático hasta las futuras crisis sanitarias.

Además de la investigación pura, el programa financia la formación en habilidades transversales fundamentales. Los becarios reciben instrucción en gestión de proyectos, transferencia tecnológica y comunicación científica, herramientas esenciales para que los investigadores lideren equipos.

El plazo para presentar las solicitudes finalizará el próximo mes de septiembre de este año. Los interesados deben preparar sus propuestas con antelación, buscando instituciones de acogida que ofrezcan un entorno estimulante y los recursos técnicos adecuados para triunfar.

La competencia suele ser extremadamente alta, con miles de solicitudes provenientes de todos los rincones del planeta. Sin embargo, España se posiciona tradicionalmente como uno de los destinos favoritos, atrayendo a científicos de primer nivel gracias a sus centros.

Se fomenta especialmente la colaboración con el sector no académico, incluyendo empresas y organizaciones no gubernamentales. Esta sinergia busca que los descubrimientos científicos no se queden en laboratorios, sino que se transformen en aplicaciones prácticas que ayuden a muchos.

El programa MSCA constituye un pilar fundamental del Espacio Europeo de Investigación, diseñado para evitar la fuga de cerebros. Al ofrecer condiciones laborales dignas y estabilidad financiera, la Unión Europea asegura que el conocimiento permanezca y florezca en territorio.