Emmanuel Macron, presidente de Francia, en el último Foro Económico Mundial en Davos.
Ya es oficial: Francia va a construir 6 reactores antes de 2035 para liderar la energía nuclear en la Unión Europea
El país galo abandera la defensa de la energía nuclear en la UE para aumentar su independencia energética en un contexto de máxima tensión geopolítica.
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Francia se ha puesto como objetivo ampliar su capacidad nuclear en un contexto geopolítico en el que la independencia energética cobra especial importancia con la guerra de Irán, el cierre del estrecho de Ormuz y la subida del precio del petróleo y de los costes energéticos.
En el marco del tercer Plan Plurianual de Energía (PPE), el país galo ha anunciado que va a construir seis reactores nucleares y la posibilidad de fabricar otros ocho más adelante. Además, el Ejecutivo presidido por Emmanuel Macron tiene entre ceja y ceja ampliar la vida útil de los reactores ya existentes en el país a 50 o incluso 60 años.
Este plan, que se desarrollará en el marco temporal de 2026-2035, tiene como objetivo descarbonizar el consumo energético del país un 60 % en 2030 y un 70 % en 2035 mediante la combinación de energías nucleares y renovables, aunque destacando esta última frente a la energía eólica terrestre y solar.
Debate sobre la energía nuclear
El Gobierno de España, en cambio, apuesta por las energías renovables y por el cierre de las centrales nucleares que están aún activas en el país y que se desmantelarán entre 2027 y 2035. La primera será la de Almaraz I en 2027 y la última la de Trillo en 2035.
Francia ha abanderado en los últimos tiempos la defensa de la energía nuclear en la Unión Europea, posicionándose en contra del cierre progresivo de las plantas en el continente porque consideran que es una fuente de energía limpia, consistente y que puede garantizar la fundamental independencia energética en un momento histórico tan voluble.
La Unión Europea, en línea con su estrategia de descarbonización y de impulso de las energías renovables como la solar, eólica o hidroeléctrica, ha tratado en los últimos años de que los Estados miembros reduzcan paulatinamente las fuentes energéticas nucleares
Sin embargo, a raíz de que la guerra entre Estados Unidos e Irán ha roto el status que del comercio energético entre occidente y Oriente Medio, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha dejado unas declaraciones que posicionan a la Unión Europea más cerca de la visión de Francia que la de España.
Posición de España
La política alemana ha afirmado que "la energía nuclear, hoy en día, solo representa cerca del 15 % de la electricidad en Europa. Esta reducción de la cuota de la energía nuclear fue una elección, y creo que fue un error estratégico por parte de Europa dar la espalda a una fuente de energía fiable, asequible y con bajas emisiones”.
A raíz de este análisis, ha anunciado la puesta en marcha de un paquete de 200 millones para minirreactores de cara a 2030 con el objetivo de que la UE se adelante a Estados Unidos y China en el desarrollo de esta energía.
Accidentes nucleares
Posición que ya ha sido criticada por el Gobierno de España, que se niega de momento a paralizar el cierre de las centrales nucleares nacionales aún abiertas. La causa esgrimida es el riesgo para el entorno en el hipotético caso de que se produzca un accidente radioactivo que desencadene una tragedia ambiental y humanitaria.
El último grave accidente a nivel mundial tuvo lugar en Japón (Fukushima) en 2011 a causa de un tsunami. Murieron 19.500 personas a raíz del maremoto y no hubo víctimas mortales a causa de la radioactividad porque los reactores fueron dados de baja gracias a los sistemas de seguridad. Sin embargo, si el tsunami hubiera afectado a la planta, las consecuencias hubieran sido aún más devastadoras.