Juanma Moreno.
Las elecciones andaluzas han puesto de manifiesto que las encuestadoras han vuelto a errar en el pronóstico que hicieron sobre los resultados de dichas elecciones. La derecha arrasa con el 60 % del voto, mientras que la izquierda y la extrema izquierda pierden, de nuevo y por tercera vez consecutiva, uno de sus feudos históricos.
La participación ha aumentado en casi un 10% respecto a las elecciones del año 2022, algo que ha evitado la mayoría absoluta del PP andaluz. La desastrosa campaña electoral de Moreno Bonilla ha perjudicado al partido a la hora de lograr la ansiada mayoría absoluta, y ahora tendrá que negociar con Vox para revalidar su Gobierno.
El PSOE decidió tirar sus ínfimas posibilidades de, ya no ganar, sino, al menos, empatar o alcanzar al Partido Popular y poder sumar, de esta manera, con la extrema izquierda; pero María Jesús Montero, que ya prometía ser un fracaso rotundo, se ha encargado de hundir —aún más— a los socialistas en Andalucía.
Poner a María Jesús Montero como candidata sólo puede responder al afán controlador de Pedro Sánchez. Éste piensa que, posicionando a las personas más afines a su persona, puede tomar el control del partido y parapetarse, de esta manera, ante cualquier eventual levantamiento civil dentro del partido.
Sin duda alguna, otro perdedor de estas elecciones es Pedro Sánchez, que, aunque no se haya presentado de manera directa, lo ha hecho a través de su, hasta hace poco, vicepresidenta, María Jesús Montero. Estas elecciones son también —al igual que las extremeñas, aragonesas y castellano—leonesas— en clave nacional, y por eso el PSOE está sacando sus peores resultados históricos.
Por su parte, Vox ha crecido pese al auge del Partido Popular, y le tocará sentarse con ellos para lograr una mayoría. Veremos si los egos se dejan a un lado y ambos partidos ceden para llegar a un acuerdo común que haga frente, por la parte que les toca, a Pedro Sánchez.
Si Moreno Bonilla pensaba que, con su carácter templado e impostado, iba a revalidar sus resultados de 2022, demuestra que no sabía —ni sabe— que el escenario electoral era completamente distinto: en el año 2022 todavía había un pánico generalizado a la pandemia, y ello conllevó que el porcentaje de participación fuese bajo, lo que favoreció al PP; empero, en estas elecciones la participación ha subido considerablemente, y todo ese voto se ha ido a partidos como Vox y Adelante Andalucía.
En definitiva, el ganador de estas elecciones —el de verdad— ha sido Vox, pues ha aumentado sus resultados, incluso por encima de lo que le vaticinaban las encuestas. El PP, pese a aumentar su número de diputados, no ha logrado cubrir sus expectativas —la mayoría absoluta— y obligará a Juanma Moreno a sentarse con Vox, algo que no quería.