Noelia Castillo, la joven de 25 años y eutanasiada el pasado jueves que permaneció durante cuatro años en dos centros de la Generalidad de Cataluña.

Noelia Castillo, la joven de 25 años y eutanasiada el pasado jueves que permaneció durante cuatro años en dos centros de la Generalidad de Cataluña. Antena 3

Blog del suscriptor

Estoy harto de vivir. Ayúdame

Publicada

Esto ya lo veía venir desde hace muchos años. Pero no esperaba verlo en mi vida. Y está pasando.

El suicidio asistido —es decir, la colaboración directa a un suicidio— es legal. Si lo hago yo, me acusan de asesinato premeditado y me pasaré el resto de mi vida en la cárcel sin ningún derecho a suicidarme y, mucho menos, a que me ayuden a hacerlo, aunque estén deseándolo, porque no seré un preso fácil. Pero si lo dicen los jueces, ancha es Castilla.

El caso de la joven Noelia Castillo Ramos, caso típico de demencia suicida, es alucinante. Por lo visto y leído, el Tribunal Constitucional señaló expresamente que esta norma era constitucional siempre que no se aplicara a personas con enfermedad mental y discapacidad, pero...

Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir, dice la enferma muy compungida, fruto de su enfermedad mental. ¿Esa es la razón que justifica todo? Hace unos días estuve en el hospital con un cólico nefrítico. Menos mal que nadie me hizo caso cuando gritaba que me quería morir.

Un calmante, un buen tratamiento psiquiátrico y una chica con ganas de vivir. Y, sin embargo, en el caso de Noelia no es así. Si quiere morirse, la ayudamos. Y el malo es el padre, que quiere que su hija viva. Y los tertulianos del programa Y ahora Sonsoles, callando tristes y compungidos, pensando en lo triste que es y lo malo que es el padre (machista, seguro). Nadie habla, no sea que le acusen de ser retrógrado y hasta creyente (insulto máximo en ciertos círculos).

Antes de matar a una persona, vamos a tratarla. El trastorno de Noelia tiene tratamiento. Lo que me parece obsceno es matar a una persona negándole el tratamiento. Lo apruebo y ratifico.