Olimpia Heredia, cuidadora a domicilio.

Olimpia Heredia, cuidadora a domicilio. Telecinco

Sociedad

Olimpia, cuidadora a domicilio: “Tienes una mala experiencia. Te dicen que no quieres hacer nada, que no sirves. Es maltrato”

Muchas de estas empleadas sufren condiciones injustas y precarias, lo que las convierte en uno de los colectivos más vulnerables del mercado laboral.

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Las claves

Las trabajadoras del hogar en España enfrentan jornadas largas, salarios bajos y situaciones de maltrato y abuso.

El 95% de estas trabajadoras son mujeres, y más de la mitad son migrantes, muchas en situación irregular y sin cotizar a la Seguridad Social.

Relatan condiciones precarias, acoso verbal y sexual, miedo a la deportación y falta de supervisión o protección laboral.

En respuesta a esta vulnerabilidad, en Ferrol se ha creado una red de apoyo para que las trabajadoras se sientan acompañadas y cuidadas.

Las trabajadoras del hogar siguen siendo uno de los colectivos más invisibles y desprotegidos del mercado laboral en España.

A pesar de representar un eslabón clave en el mercado laboral, muchas de ellas se enfrentan a jornadas interminables, sueldos precarios y son sometidas a abusos, maltrato y acoso. Como la mayoría son extranjeras, también se enfrentan a amenazas de ser deportadas del país.

Así, varias de estas trabajadoras hablaron en informativos Telecinco sobre su situación y la realidad a la que deben hacer frente todos los días en su línea de trabajo.

"Eran 900 euros al mes"

El 95% de las trabajadoras de este sector son mujeres y más de la mitad son migrantes. En vista de que muchas se encuentran en situación irregular se enfrentan a condiciones muy precarias.

Noelia Palacios es una de las trabajadoras del hogar que habló con Telecinco y expresó que su sueldo eran "900 euros al mes". Mientras que, Carmen Munares, otra de las trabajadoras, expresó que trabaja "de lunes a lunes. Trabajo todos los días, hasta Navidad y Año Nuevo".

Noelia Palacios, trabajadora del hogar.

Noelia Palacios, trabajadora del hogar. Telecinco

Así, siguiendo la misma línea que Carmen, otra de las mujeres limpiadoras, Olinda Benero, comentó que "yo tengo que seguir trabajando aunque esté enferma".

En vista de que la mayoría de estas trabajadoras se encuentran en situación irregular, al menos un 20% de ellas cobra su salario mensual en efectivo con lo cual no cotizan en la Seguridad Social.

Además de esto, relataron que su condición hace en muchas ocasiones que tengan que seguir trabajando a pesar de verse en situaciones de acoso verbal, maltrato físico o incluso acoso sexual.

"Tienes una mala experiencia. Te dicen que no quieres hacer nada, que no sirves. Es maltrato" expresó Olimpia Heredia.

Carmen Munares, cuidadora.

Carmen Munares, cuidadora. Telecinco

Carmen agregó que también se ven situaciones de acoso sexual: "De decirle: 'No te olvides de traer tu lencería' a una joven de 22 años".

Esta realidad, al final, crea una combinación de economía sumergida, miedo y soledad que hace que las trabajadoras de este sector se sientan desamparadas.

Además, al trabajar en un espacio privado, una vivienda, no cuentan con supervisión, lo que dificulta la denuncia y la inspección laboral.

Muchas también denuncian situaciones de sobrecarga física y emocional que generan ansiedad, insomnio, miedo permanente y otros problemas de salud mental.

A pesar de que en los últimos años se han ampliado los derechos de las trabajadoras de este sector, aplicando protección frente al despido y nuevas obligaciones para los empleadores; la aplicación práctica sigue siendo débil.

Por ello, en Ferrol crearon una red de apoyo para apoyarse mutuamente: "Es para que se sientan cuidadas y acompañadas, que es lo que ellas hacen, cuidar y acompañar", afirmó Carolina Ochoa, voluntaria en 'Movilidad Humana'.