Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Philipp von Ditfurth Europa Press

Sociedad

Bruselas aplicará en unos 2 meses el acuerdo de Mercosur a pesar de las protestas de los agricultores europeos

Ursula Von der Leyen anunció la entrada en vigor del acuerdo, de manera provisional, a pesar de la negativa del sector agrícola, Polonia y Francia.

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Las claves

Bruselas aplicará provisionalmente el acuerdo de Mercosur en unos dos meses, pese a la fuerte oposición de agricultores europeos, Francia y Polonia.

El acuerdo busca impulsar el comercio entre Europa y países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, excluyendo actualmente a Venezuela.

Los agricultores europeos denuncian competencia desleal, ya que los productos latinoamericanos tienen menores costes de producción que los europeos.

Ursula Von der Leyen defiende el acuerdo por abrir un mercado de 720 millones de personas y otorgar una ventaja estratégica a Europa, mientras líderes como Macron expresan sorpresa y descontento.

El acuerdo de Mercosur ha sido un tema controvertido desde que era una mera propuesta. Los agricultores europeos siempre se opusieron a dicho acuerdo y llegaron a movilizarse hasta Bruselas para protestar y hacer oír sus objeciones.

No obstante, Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunció que se aplicaría en los próximos dos meses el acuerdo con Mercosur; sin embargo, no se ha establecido fecha exacta.

A pesar de que será de manera provisional, esta noticia llega tras la oposición del sector agrícola, Francia y Polonia y sin esperar la ratificación de la Eurocámara.

La oposición a Mercosur

Es importante recordar que el acuerdo con Mercosur tiene como objetivo impulsar el comercio y la inversión entre Europa y países de Latinoamérica como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Venezuela, que posteriormente fue suspendida de todos sus derechos y obligaciones como Estado parte del acuerdo, debido a su situación política.

Ahora bien, el campo europeo ha reclamado en incontables ocasiones que este acuerdo supone una situación de desventaja para ellos en una competencia que es desleal.

La califican como 'desleal' principalmente porque el gasto de producción en Europa, por temas de legislación, es mucho mayor al de América Latina, con lo cual, el precio de los productos europeos será mucho más elevado que el de los americanos y disminuirá la demanda de dichos productos.

En cierto sentido, este acuerdo se ha interpretado como una apuesta por el producto extranjero más que el local. Este fue el motivo por el que países como Francia y Polonia se opusieron al acuerdo.

Una ventaja de "vanguardia"

"Ayer, Uruguay y Argentina se convirtieron en los primeros países en ratificar el Acuerdo UE-Mercosur, se espera que Brasil y Paraguay sigan pronto", declaró la presidenta de la Comisión Europea.

Von der Leyen recalcó que este acuerdo supone crear "un mercado de 720 millones de personas, abrir innumerables oportunidades, reducir miles de millones en aranceles, permite a nuestras pequeñas y medianas empresas acceder a mercados de una escala con la que antes solo podían soñar".

De esta manera, la mandataria recalcó que este acuerdo otorgaría a Europa "una ventaja estratégica de vanguardia" y que "debe materializarse".

No obstante, el presidente francés, Emmanuel Macron, expresó que "para Francia es una sorpresa, y además desagradable. Y para el Parlamento Europeo, es una falta de consideración".

Lo cierto es que el Parlamento Europeo ya había mostrado sus reservas con este acuerdo e incluso 'paralizó' su entrada en vigor al solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea que se pronuncie sobre la legalidad del acuerdo.

A pesar de ello, Von der Leyen no dejó pasar por alto que "el Consejo Europeo autorizó a la Comisión a aplicar provisionalmente el acuerdo en el momento en que se produjera la primera ratificación por parte de un país del Mercosur".

En este caso, la ratificación por parte de Argentina y Uruguay fue la señal que esperaba la presidenta de la Comisión Europea para comenzar con este proceso.

Sin embargo, recalcó en numerosas ocasiones que "la aplicación es provisional (...). De conformidad con los Tratados de la UE, el acuerdo solo podrá concluirse plenamente una vez que el Parlamento haya dado su aprobación".

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apoya la aplicación provisional del acuerdo y, junto a él, el canciller alemán, Friedrich Merz.

Los mandatarios que apoyan este acuerdo argumentan que es preciso que Europa se diversifique a nivel comercial para dejar de depender de países como China.

"Mercosur es uno de los acuerdos comerciales más relevantes de la primera mitad de este siglo. Es una plataforma para un compromiso político profundo con socios que ven el mundo como nosotros y que creen en la apertura, la colaboración y la buena fe", sentenció Von der Leyen.

"El acuerdo Mercosur encarna el espíritu con el que Europa actúa en la escena global", continuó la mandataria para concluir señalando que "se trata de resiliencia, se trata de crecimiento y de que Europa forje su propio futuro".