Aitana Forcén en una publicación de Instagram, haciendo ejercicio en el crucero MV Hondius.

Aitana Forcén en una publicación de Instagram, haciendo ejercicio en el crucero MV Hondius. @aitanaforcen

Reportajes

Aitana, científica valenciana y coach, desde el crucero con hantavirus: "El clima es positivo, cuidamos unos de otros"

"Están siguiendo los protocolos para cuidar la salud", subraya la oceanógrafa, con experiencia como guía de expediciones en la Antártida y que imparte charlas y sesiones de coaching acerca de la resilencia.

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La científica y coach valenciana Aitana Forcén recupera en su página profesional un poema de Bilbo Bolsón que figura en La Comunidad del Anillo de J.R.R. Tolkien: "No todos los que deambulan están perdidos".

Lo cierto es que el crucero MV Hondius deambula por alta mar desde hace unos días, a causa del hantavirus, pero no lo hace perdido porque su tripulación ,entre la que se encuentra esta oceanógrafa valenciana, tiene la certeza de que acabará en el puerto de Granadilla en Tenerife.

Aitana forma parte del grupo de 14 españoles que junto al resto de pasajeros suman un total de 149 personas de 23 nacionalidades que se enrolaron en un buque de expedición polar de lujo, de la operadora neerlandesa Oceanwide Expeditions, y que zarpó desde Ushuaia (Argentina) con el objetivo de visitar zonas remotas, para observar la fauna y la naturaleza desde una atalaya privilegiada.

Todo se torció por culpa de un polizón inesperado: el hantavirus que ha causado la muerte de 3 pasajeros y suma 2 contagios entre los tripulantes. La oceanógrafa Aitana Forcén es plenamente consciente de la preocupación que existe por la situación sanitaria del crucero y ha lanzado un mensaje tranquilizador a través de su perfil de Facebook:

"Gracias por todos los mensajes y el cariño. Los he recibido y los agradezco muchísimo".

Aitana, con dos estudios de grado en Pedagogía Deportiva y Ciencias del Mar en la Universidad Católica de València, según figura en su cuenta de LinkedIn, cuenta con experiencia profesional como guía de expediciones en la Antártida. También imparte charlas y sesiones de coaching sobre rendimiento, resiliencia y toma de decisiones bajo presión. Por ello, el mensaje que ha lanzado en la red social denota la seguridad con la que afronta este trance por todo su bagaje personal.

"El ambiente en el barco sigue siendo positivo y estamos cuidándonos unos a otros", tal y como remarca.

Prueba de ello es que ha subido contenido en su perfil de Instagram, en el que aparece escuchando música tras hacer una sesión de deporte porque explica que "es muy duro para el cuerpo pasar tres semanas en el barco, sin pisar tierra", mientras navegan por el Atlántico aguardando en qué puerto atracar. Pese a todo, la científica y coach asegura que "hay algo poderoso en saber que no tienes opción y que tienes que levantarte y estar ahí para los demás".

El hantavirus es una enfermedad viral, potencialmente mortal, cuyo vector transmisor es la inhalación de orina, heces o saliva contaminada de roedores silvestres. De hecho, ese es el supuesto origen del brote que ha producido en este crucero y la científica valenciana subraya que se están siguiendo todos los protocolos:

"Se están siguiendo las medidas y protocolos indicados para cuidar de la salud y el bienestar de todos a bordo". "Yo me encuentro bien y los pacientes han sido evacuados", según precisa en Facebook. "Gracias de nuevo por vuestro apoyo".

Tan optimista se muestra Aitana que hasta ha subido un vídeo a Instagram haciendo punto, junto a otras tripulantes, para matar las horas muertas: "Preparando a la gente para el fin del mundo". "Empezando por tejer", bromea.

Un gesto más de la vitalidad y la energía positiva que siempre ha tenido este científica que antaño fue jugadora de baloncesto, que pasó 12 años de su vida en Nueva Zelanda parta doctorarse en Oceanografía y que en su página de coach remarca el especial vínculo que guarda con el océano, justo el lugar que se ha convertido en una especie de cárcel, debido a que no pueden pisar tierra por una enfermedad infecciosa emergente, como el hantavirus, convertido en un pasajero más del crucero.

"Se podría decir que todo en mi vida siempre ha estado ligado al océano. Antes de pisar suelo neozelandés, buscaba: jugaba, exploraba y exploraba aquello que encendiera mi alegría y satisficiera mi infinita curiosidad. Gran parte de mi vida la dediqué al deporte. Jugué al baloncesto durante más de una década, escalé montañas y muros, y navegué durante casi veinte años. Mi amor por el océano era profundo, y pasé años compartiendo esa pasión como instructor de vela".

Ahora le ha tocado pasar semanas en el Atlántico sin poder salir del MV Hondius: el crucero en la diana mundial de todos los medios de comunicación.

El excomandante de la Guardia Costera de Cabo Verde confirma a este diario que el MV Hondius zarpó ayer por la tarde, a una velocidad de 13 nudos, con rumbo cero, norte puro, bordeando islas como Maio, hacia Tenerife para atracar en el Puerto de Granadilla. Este excomandante, en base a su experiencia, detalla que la Guardia Costera "ha seguido el mismo protocolo que durante la pandemia de COVID" el tiempo que el crucero ha permanecido frente a la costa africana.

"Se ha monitorizado el crucero con un brote de hantavirus, para que nadie lo abandone, estando en contacto directo con el Ministerio de Sanidad, por si algún pasajero necesitaba ir a tierra por cuestiones médicas, siempre y cuando el Ministerio autorizara su evacuación en una embarcación de la Guardia Costera", tal y como prosigue detallando este excomandante.

"Los miembros de la Guardia Costera debían ir equipados con EPIS, con el mismo protocolo que con el COVID, y las embarcaciones debían pasar por un proceso especial de lavado, al regresar a puerto, tras haber estado en un perímetro próximo al crucero".

Quejas de Guardia Civil

En asociaciones profesionales, como JUCIL y AUGC, critican que los guardias civiles que están destinados en Tenerife, en la zona de la isla donde se ubica el Puerto de Granadilla donde atracara el crucero del hantavirus, “no tienen información ni instrucciones los agentes acerca del protocolo que debe seguir”.

“La única comunicación que han recibido es que una patrulla debe estar pendiente de la llegada del crucero y que cuando el equipo sanitario baje a los pasajeros, deben escoltar a la ambulancia o autobús que los transporte, sin establecer contacto físico con nadie”. “Nos dicen que no hay peligro, pero no tenemos información”.

“Hay preocupación entre los agentes porque esto recuerda al inicio de la pandemia de coronavirus”. “Aún desconocemos si dotarán con EPIS a los agentes de las patrullas que estén en el puerto”.

También "habrá un convoy militar" para el traslado de los pasajeros hasta un aeropuerto de las islas, en cuanto lleguen al Puerto de Granadilla, para volar al aeropuerto de Torrejón de Ardoz y acabar ingresando en el Hospital Gómez Ulla de Madrid.

Desde JUCIL y AUGC sostienen que en el Puerto de Granadilla "solo habría que desplegar" a agentes de la USECIC (Unidad de Seguridad Ciudadana) o de los TEDAX porque cuentan con formación específica en protocolos NBQ (Nuclear, Biológico, Químico): procedimientos operativos para controlar escenarios con agentes químicos o biológicos peligrosos, así como para descontaminar personas.

El Puerto de Granadilla fue inaugurado por Mariano Rajoy en 2018, con una inversión prevista de 362 millones de euros, para disponer de un nuevo nodo logístico, para redistribuir el tráfico marítimo y potenciar las rutas entre Tenerife y África y Latinoamérica. Incluso para que en un futuro albergarse la llegada de cruceros con pasajeros, al margen de esta actividad logística. Pero lo cierto es que guardias civiles que conocen las instalaciones subrayan que “hasta ahora apenas registraba actividad, con algunos contenedores”. El hantavirus lo ha sacado del ostracismo.