Los siete finalistas a coche del año 2019

Los siete finalistas a coche del año 2019

Reportajes

Los 7 finalistas para coche europeo 2019: un eléctrico, un gasolina y todavía cinco diésel

Noticias relacionadas

Europa, intencionalmente, ha iniciado un camino en la búsqueda de un parque automovilístico no contaminante. Tiene fijada 2050 como fecha para que no circule ningún automóvil que utilice combustibles fósiles por las carreteras. Eso es lo que hay propuesto. Es más, eso es lo que tendrán que cumplir legalmente los países adheridos a la Unión. Sin embargo, a día de hoy, todavía queda mucho para la transformación. El hecho más relevante y más significativo lo ofrece la lista de siete candidatos a ser finalistas del coche europeo del año 2019, incluyendo todavía cinco diésel y un gasolina. 

En total, tres compactos, un SUV, uno 100% eléctrico, un deportivo y una berlina. O lo que es lo mismo: sólo hay uno cero emisiones, el Jaguar I-Pace. Ese es el coche del futuro, con autonomía (el que más tiene del mercado) para recorrer 480 kilómetros, un diseño exterior e interior moderno y una aceleración que pasa de los 0 a 100 kilómetros/hora en 4’8 segundos.

Este Jaguar es el único vehículo limpio que está incluido en la lista y, además, el más caro: tiene un coste de 79.000 euros. El resto son diésel, gasolina o híbridos. Todos contaminan. Es más, todos pueden ser designados como coches del año. Precisamente, en plena lucha por reducir las emisiones, el vehículo de 2019, que será desvelado el 4 de marzo, podría contaminar. 

No obstante, la organización también podría sorprender a todos nombrando a este Jaguar. El ganador saldrá del voto de 60 periodistas (jurado) que asignarán 25 puntos entre al menos cinco coches de los nominados entre los finalistas. Todos ellos especificando cuáles son sus criterios de selección. A partir de ahí, en el Salón de Ginebra, tendrá lugar la designación del coche del año. 

Que, obviamente, podría ser un diésel en tiempos de su extinción ‘impuestazo’ mediante. Está previsto que el precio del litro de gasóleo se incremente en 4’6 céntimos (incluido el IVA). O lo que es lo mismo, que llenar un depósito de 60 litros costará, presumiblemente, 2’76 euros más y supondrá 38 euros cada 1.000 litros en 2019. 

La clasificación, como decimos, responde a una época que, desde las administraciones, se está intentando finiquitar. Desde el Gobierno de Pedro Sánchez la propuesta es que no puedan matricularse los vehículos que funcionen con combustibles fósiles. Es decir, tan solo podrán comprarse los de hidrógeno y eléctricos a partir de esa fecha. 

Jaguar I-Pace

Jaguar I-Pace

Para ello, tienen previsto impulsar el Plan VEA, que tiene previsto destinar 66’6 millones de euros a partir de 2019 para la compra de vehículos alternativos, pero también para el desarrollo de las infraestructuras de carga de los eléctricos, para la promoción de la movilidad sostenible de las empresas y para el fomento de los servicios de bicicletas compartidos. A esto hay que sumar el plan de la Comunidad de Madrid, que ha dado (ya se han acabado los fondos), entre 500 y 5.500 euros a los compradores de vehículos limpios. 

La lista, por tanto, choca con lo que se le pide al consumidor, que en este mes de diciembre ha visto cómo se le ha cortado el acceso al centro en capitales como Madrid, donde sólo se deja circular a coches no contaminantes o aquellos con etiqueta (siempre que vayan a utilizar un parking). A esto hay que sumar el protocolo anticontaminación, que, en su escenario 2 (activado un día en este último mes) no permitió a los coches con distintivo circular por la M30. 

No obstante, todavía queda demasiado para un futuro limpio y la industria también lo sabe. Hasta 2040 hay tiempo –ni que decir hasta 2050–. Es más, ahora mismo, comprar un eléctrico tiene sus pros, pero también sus contras: no hay infraestructuras. Actualmente, no llegan ni a 4.000 los puntos de recarga (aproximadamente, un tercio de las gasolineras). Por tanto, sí, la lista puede chocar, pero es tan realista como el propio usuario, que todavía prefiere comprarse un gasolina o un híbrido. Los diésel, eso sí, parecen tener los días contados.