Hunter Biden, hijo del candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden.

Hunter Biden, hijo del candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden.

EEUU

Hunter Biden, la oveja negra de la familia que Trump quiere utilizar para ganarse la reelección

La campaña de Trump ha utilizado el material del diario sensacionalista New York Post para atacar a Biden en la recta final de las elecciones.

23 octubre, 2020 03:06

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Hunter Biden, hijo mediano de Joe Biden (candidato demócrata a la Casa Blanca), no es ningún santo. De hecho, es la oveja negra de la familia Biden. Pero esto no es ninguna novedad, es algo que se sabe desde hace tiempo. Ha estado envuelto en líos de faldas y ha tenido problemas con el alcohol y las drogas.

Todas estas historias salieron a la luz hace ya algunos años. Y con todas ellas se ha tratado de atacar a Joe Biden en numerosas ocasiones, pero en los últimos días una vieja historia que ha sido rescatada por el New York Post ha vuelto a poner a Hunter Biden en el ojo del huracán.

Todo comenzó el año pasado supuestamente con un ordenador Macbook olvidado en un centro de reparación de Delaware (EEUU) repleto de datos privados sobre los negocios y la vida de Hunter Biden, que están siendo publicados por el diario New York Post.

Según la cadena de televisión NBC, el FBI investiga si los datos, supuestamente cedidos por el dueño de una tienda de reparaciones electrónicas al asesor de la Casa Blanca Rudy Giuliani, están vinculados a operaciones extranjeras para influir en las elecciones del 3 de noviembre.

Las informaciones señalan que Hunter Biden facilitó una supuesta reunión entre Joe Biden, cuando era vicepresidente de Barack Obama (2009-2017), y Vadym Pozharsky, un asesor de la compañía ucraniana Burisma, en la que su hijo era miembro del consejo de administración. La campaña de Biden ha negado que esa reunión tuviera lugar o que el candidato se implicara en los negocios de su hijo en Ucrania.

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, y su hijo, Hunter Biden.

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, y su hijo, Hunter Biden.

Los correos electrónicos supuestamente revelan también relaciones de Hunter Biden con una empresa energética china, ahora en quiebra.

La campaña de Trump ha utilizado el material publicado por el diario sensacionalista New York Post para atacar a Biden en esta recta final antes de las elecciones del 3 de noviembre.

El dueño de la tienda de reparaciones, John Paul Mac Isaac, ha dicho que el equipo informático llegó a sus manos en abril de 2019, pero no sabe quién se lo entregó y que decidió poner en conocimiento del FBI el contenido del disco duro después de que nadie se pasara a recoger el portátil.

Según el Post, Isaac hizo una copia del disco duro que posteriormente entregó a un abogado del exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, que, según medios estadounidenses, ha trabajado anteriormente con conexiones en Ucrania y Rusia para conseguir material que pueda perjudicar a los demócratas.

Steve Bannon, exasesor de Trump y un polémico estratega de causas conservadoras y nacionalistas, puso en conocimiento del Post el contenido del disco duro en septiembre, de acuerdo al propio diario sensacionalista.

El escándalo, que expone detalles privados del hijo de Biden, recuerda a la filtración durante la campaña de 2016 de correos electrónicos del Partido Demócrata, realizada por hackers rusos, según las conclusiones de la investigación independiente encargada por el Departamento de Justicia al exdirector del FBI Robert Mueller.

Trump saca provecho

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha aprovechado la historia del New York Post, de procedencia dudosa, sobre Hunter Biden, para acusar a su rival de corrupción.

"Muy orgullo del New York Post, mi antiguo 'periódico en casa'. Han dicho y mostrado lo que todo el mundo sabe sobre Joe Biden el Adormilado. ¡¡¡Es un POLÍTICO CORRUPTO!!!", aseguró el mandatario en Twitter.

Y agregó: "Joe Biden es un político corrupto y todo el mundo lo sabe. Ahora tienen la prueba, puede que como nunca lo haya habido contra ningún político de alto nivel. Con ordenador portátil incluido. ¡Este es el segundo mayor escándalo político de nuestra historia!"

Los artículos del New York Post se basan en correos electrónicos y otros materiales digitales recuperados de un ordenador portátil que supuestamente pertenecía a Hunter Biden, una copia de los cuales fue facilitada al diario neoyorquino por el exalcalde de Nueva York y abogado de Trump, Rudy Giuliani.

Según estos, cuando su padre aún era vicepresidente de EEUU, Hunter Biden le presentó a un ejecutivo de la firma de gas natural ucraniana Burisma Holdings, que estaba siendo investigada por el entonces fiscal general de Ucrania, Víktor Shokin (2015-2016).

El entorno de Trump siempre ha sostenido que Joe Biden forzó la destitución de Shokin mediante una llamada telefónica con el expresidente del país Petró Poroshenko para proteger a su hijo, que asesoraba a la empresa.

En sus tuits, el presidente consideró que "el portátil de Hunter Biden es un desastre para toda la familia Biden, pero especialmente para su padre, Joe. Ahora es un hecho probado, y no puede ser negado, que toda esta información es un ASUNTO REAL. ¡Eso hace imposible en un 50 % o 10 % que Joe asuma algún día el cargo de presidente".

Tras la publicación del primero de los artículos del New York Post, Twitter decidió esta semana retirar la historia por completo al alegar que violaba su política interna contra la publicación de material digital robado, dado que los contenidos del ordenador se habrían logrado sin el consentimiento de su supuesto dueño, Hunter Biden.

Facebook, por su parte, no la eliminó completamente de la plataforma, pero limitó su distribución de forma preventiva mientras sus verificadores independientes la revisan.

Sin embargo, el viernes, Twitter dio marcha atrás y permitió que los internautas compartieran el artículo del New York Post, horas después de que su consejero delegado, Jack Dorsey, señalara que había sido un error eliminarlo y anunciara un cambio en sus políticas internas para evitar que se repita.

La decisión original de Twitter de prohibir el artículo y suspender las cuentas que lo compartiesen fue calificada directamente de censura por gran parte de los políticos y medios conservadores de EEUU y senadores republicanos ya han anunciado que llamarán a declarar a Dorsey al Congreso por este episodio.