Fernando Tejero durante el golpe de estado del 23-F.

Fernando Tejero durante el golpe de estado del 23-F.

España

El CESID detectó la "participación activa" de varios de sus mandos en el golpe del 23-F y gestiones para encubrirlo

Informes desclasificados aseguran que seis agentes de los servicios secretos participaron "activamente" y "o bien conocían los hechos antes, planificaron apoyo operativo y trataron de encubrirlo".

Más información: El Rey trasladó al CESID su preocupación por el Ejército ante el juicio del 23-F: "Estaba acostumbrado al mayor respeto"

Publicada
Actualizada

Las claves

Documentos desclasificados revelan que al menos seis agentes del CESID participaron activamente en el golpe de Estado del 23-F de 1981.

Algunos de estos agentes tuvieron contactos previos con embajadas de Estados Unidos y el Vaticano, y tras el fracaso del golpe intentaron encubrir su participación.

Solo dos de los implicados fueron juzgados; el resto no fue procesado pero sí apartado del CESID o del Ejército, sugiriendo una purga interna.

Los documentos recogen también la reacción internacional, incluyendo la tibia respuesta del secretario de Estado estadounidense Alexander Haig y una carta de felicitación de Ronald Reagan al rey Juan Carlos.

Los documentos desclasificados sobre el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 muestran la implicación de al menos seis agentes del CESID (antecedente del CNI), con gestiones previas como contactos con las embajadas de Estados Unidos y el Vaticano en Madrid y posteriores para encubrir a los autores.

"De las investigaciones realizadas se ha podido comprobar que algunos miembros de esta unidad participaron activamente en los hechos del 23-F. Esta participación se concreta en número de seis personas que o bien conocían los hechos antes del 23 o que planificaron un apoyo operativo que lo llevaron a efecto y que posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos del día 23", asegura el informe en poder del Ministerio de Defensa.

Además, asegura que otros miembros del CESID "adoptaron posturas de solidaridad" con los que participaron activamente en el golpe.

Documento desclasificado por el Ministerio de Defensa que muestra que 6 miembros del CESID participaron activamente en el 23-F y lo intentaron encubrir.

Documento desclasificado por el Ministerio de Defensa que muestra que 6 miembros del CESID "participaron activamente" en el 23-F y lo intentaron encubrir.

El informe sin fecha ni firma asegura que conocimiento previo tenían los capitanes García Almenta y Gómez Iglesias, el sargento Miguel Sales y el cabo Monge Segura. Este informe preliminar afirma también que hay indicios de que también lo conocía el comandante Cortina, que finalmente fue juzgado y absuelto.

Gómez Iglesias sí fue juzgado y condenado, pero el resto, según la relación de nombres incluida, no fueron procesados, pero sí causaron baja voluntaria posteriormente en el centro y abandonaron el Ejército o fueron sacados de la unidad. Es decir, se da a entender que se produjo una purga interna de los implicados, aunque sólo dos se sentaron en el banquillo.

Se asegura que esos militares activaron tras el fracaso del golpe la llamada "operación Mister" para encubrir a los autores y modificar para ello los datos sobre sus movimientos. Y se mencionan "acciones de indisciplina" de algunos de ellos.

Constan varios informes más de la investigación interna del CESID, con la detallada actuación esa noche de cada uno de los agentes y sus coartadas para negar cada uno de ellos participación y conocimiento.

Uno de esos informes, de 9 de abril de 1981, es decir, menos de dos meses después del golpe arranca con lo que llama “Relato de los hechos sobre los que existe práctica certeza”.

Por ejemplo, que “el viernes 20, el capitán Francisco García Almenta habla por teléfono con el comandante Marquina y le dice, entre otras cosas, “que esté atento a los próximos acontecimientos”.

Que “el capitán don Vicente Gómez Iglesias, que está realizando el curso de Tráfico en el parque de Autos de la Guardia Civil, no asiste a clase el día 23 por haber tenido un cólico nefrítico”.

O que tres de esos agentes recogieron la mañana del 23 de febrero coches con placas falsas y radios para “realizar una misión”.

Se habla también de reuniones previas al 23-F del comandante Cortina con el embajador de Estados Unidos y el nuncio del Vaticano en España.

Este dato se completa con el hecho de que en el interrogatorio del fiscal a Tejero se asegura: "Aunque no le gusta el Rey, se unió a la Operación porque le aseguraron que en los contactos con el extranjero (EEUU y Santa Sede), se admitiría mejor el golpe si figuraba la Corona".

El apartado de documentos en poder de Exteriores recoge la tibia y polémica reacción del entonces secretario de Estado de Estados Unidos, Alexander Haig, asegurando que el golpe era "un asunto interno" de España.

Hay una carta del entonces presidente de Estados Unidos Ronald Reagan al rey Juan Carlos, días después del golpe, para felicitarle por su “coraje” en defensa de la democracia.