Un grupo de personas con discapacidad visual utilizando dispositivos para oír el eclipse anular de 2023 desde Houston

Un grupo de personas con discapacidad visual utilizando dispositivos para oír el eclipse anular de 2023 desde Houston Rochelle Pettaway

Historias

Escuchar los eclipses: el proyecto español para que quienes tienen discapacidad visual puedan disfrutarlos

El Instituto de Ciencias del Espacio desarrollará 100 dispositivos que emitirán un sonido de más agudo a más grave según cubra la Luna el Sol.

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Entre 2026 y 2028 la península ibérica se convertirá en el lugar ideal de los amantes de la astronomía. Será territorio privilegiado para observar tres eclipses en un trienio, uno por año. El primero, tendrá lugar el próximo 12 de agosto.

Ese día, al atardecer, España vivirá un eclipse solar total histórico, el primero en la península desde 1905, que será especialmente visible en la zona norte (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla y León, La Rioja, Aragón, Baleares).

Desde el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) están desarrollando un proyecto para que incluso las personas con discapacidad visual puedan disfrutarlo. Será posible gracias a una serie de dispositivos que transformarán esa imagen en sonido para que quienes no puedan ver, oigan como la Luna se va acercando al Sol.

Para ello, van a desarrollar una serie de dispositivos con un sensor que reciben la intensidad que irradia el sol. Esta información pasará a un pequeño ordenador que transformará la frecuencia de la luz para poder reproducirla como un sonido, explica Jorge Rivero, responsable de comunicación y divulgación del ICE-CSIC.

Desde la entidad, han bautizado este proyecto como Eclipse Inclusivo. Rivero, que es su coordinador, describe como "muy curioso" el sonido que oirán las personas que usen estos dispositivos. Mientras el sol esté al descubierto, escucharán algo más agudo, "como un sonido de flauta".

A medida que la Luna se vaya aproximando al Sol y lo vaya cubriendo, ese sonido se irá haciendo más grave, similar al ruido de un grillo. Cuando el satélite esté a punto de cubrir totalmente el astro, lo que oirán estas personas serán "unos clicks", cuenta Rivero. Después, silencio, porque el dispositivo no recibirá luz hasta que pase el evento.

100 dispositivos

Rivero y su equipo comenzarán a construir los dispositivos en mayo. Todavía no tienen una lista definitiva de solicitudes, pero el experto calcula que construirán alrededor de la centena. Su idea es cederlo a organizaciones que vayan a organizar eventos grupales, para que puedan incluir a personas con discapacidad visual.

No obstante, no descartan tampoco cederlos a particulares si les llega alguna petición de este tipo. Una vez que los concedan, los enviarán a los destinatarios en calidad de préstamo. Pasado el 12 de agosto, y si no se tiene previsto participar u organizar alguna actividad para los eclipses posteriores de 2027 y 2028, deberán devolverlos al ICE-CSIC.

Lo ideal sería que cada evento que cuente con personas con discapacidad visual contara con unos 10 o 15 dispositivos, pero dependerá del alcance de la convocatoria, desgrana Rivero.

La parte positiva es que estos aparatos deben conectarse a unos auriculares o a un altavoz para escuchar el eclipse. Aunque solo se pudiera prestar uno por actividad, se podrían beneficiar múltiples personas con esa segunda opción.

El organismo cuenta con el plazo de solicitud abierto todavía y hasta el 31 de mayo, informa su portavoz. Para pedirlo solo hay que acudir a la web del proyecto y rellenar un pequeño formulario con información sobre cómo se piensa organizar el evento, de qué tipo será y, sobre todo, cómo se piensa involucrar a las personas con discapacidad visual.

A mitad de mayo, aproximadamente, Rivero y su equipo comenzarán a valorar todas las peticiones, tratando de dar la mayor cobertura posible. "Intentaremos acomodar, prácticamente, a todo el mundo".

El proceso de solicitud, casi, se acaba de iniciar y están sorprendidos por la acogida que está teniendo. "Ya nos están llegando algunas y eso que aún no nos hemos promocionado mucho", celebra.

Personas con discapacidad visual disfrutando del eclipse anular que se pudo ver desde Honduras en 2023.

Personas con discapacidad visual disfrutando del eclipse anular que se pudo ver desde Honduras en 2023. Javier Mejuto

Lo que más le gusta es que ya han recibido varias peticiones para eventos que no están involucrados con la comunidad astronómica. "Me sorprende que les haya llegado la información", apunta.

Para él, es una buena señal que indica el interés y la movilización de la población en este sentido. "Esa es también nuestra filosofía".

Una comunidad entera

No es la primera vez que se hace algo así. Estos dispositivos fueron desarrollados primero en Estados Unidos por la Universidad de Harvard para el eclipse que tuvo lugar en 2017, cuenta Rivero.

Más tarde se hizo lo mismo en 2019 con el que ocurrió en Argentina y Chile y en 2023 con el anular que se pudo ver en 2024, de nuevo en el país norteamericano.

Cuando lo conocieron, en el ICE-CSIC pensaron que debía hacerse algo similar también en España y lo han puesto en marcha gracias a la financiación de la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT), explica Rivero.

El evento movilizará a miles de personas que quieren disfrutar de este fenómeno astronómico y, desde el centro, no querían que toda una comunidad "se quedara fuera", mantiene su portavoz. Tanto es así, que también quieren trabajar con personas sordas.

El coordinador de este proyecto señala que un eclipse no es solo una experiencia visual. También lo es sensorial, ya que, por ejemplo, bajará la temperatura de la Tierra momentáneamente –unos 5ºC–, algo que también percibirá alguien que no pueda ver. Con estos dispositivos podrán vivirlo de una forma "más completa".

Interés pedagógico

Rivero expone que desde ICE-CSIC no trabajan únicamente en ceder dispositivos para el 12 de agosto. También van a realizar talleres con la ONCE como tarea de concienciación previa. Comenzarán a finales de abril y tratarán temas como el sol y el eclipse con materiales táctiles, y de sonificación.

La idea es despertar el interés de aquellas personas que pueden beneficiarse de esta iniciativa. No quieren informar sin más de que la posibilidad existe sino, enseñar las herramientas y que la gente vea lo que se puede encontrar. "Así es como, de verdad, la gente se anima a participar".

Por otro lado, también están en contacto con comunidades educativas, han trabajado formando a profesores, que tendrán acceso a telescopios solares para que los usen con sus alumnos en clase.

También están organizando un concurso escolar sobre retos científicos acerca del sol y el eclipse. Además, van a repartir "bastantes gafas de eclipse" y están divulgando muchos consejos sobre la seguridad necesaria durante el fenómeno para quien lo vaya a observar.