Laercio Guajajara.

Laercio Guajajara.

Historias

'El silencio de la Tierra', el nuevo documental español que narra la violencia contra los activistas medioambientales en América

Frank Gutiérrez y Carla Guimaraes lideran esta película sobre las muertes de Berta Cáceres (Honduras), Paulino Guajajara (Brasil) y Aldo Zamora (México).

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El 15 de mayo de 2007 Aldo Zamora fue tiroteado por talamontes (madereros ilegales) por la defensa junto a su familia del bosque del Parque Nacional Lagunas de Zempoala. El 2 de marzo de 2016, Berta Cáceres fue asesinada en su casa, en el municipio de La Esperanza, en Honduras, por oponerse a una presa en el río Gualcarque. El 1 de noviembre de 2019, también taladores ilegales, pero en Brasil, acabaron con la vida de Paulo Paulino Guajajara, guardián indígena de la Amazonia.

"Eran personas que se volvieron ambientalistas no intencionalmente, sino porque simplemente estaban defendiendo su tierra, su modo de vida, su cultura, en contra de grandes proyectos", explica Carla Guimaraes, guionista del documental El Silencio de la Tierra.

Eran megaproyectos "que llegaban a regiones que muchas veces eran reservas indígenas que ya estaban protegidas por el gobierno. Son casos que no tienen la suficiente atención, ni por los medios, ni locales, ni internacionales, y por eso también hicimos el documental, para echar un poco más de luz sobre ellos".

El Silencio de la Tierra, de una hora y media de duración, se estrena esta semana en Canal Arte en España, en arte.tv, después de pasar por certámenes como Festival International du Grand Reportage d’Actualité (FIGRA) [Festival Internacional de Periodismo de Actualidad (FIGRA)]. El cineasta español Frank Gutiérrez dirige y Guimaráes, que atiende a ENCLAVE ODS por teléfono, es la guionista y responsable de una investigación de varios años.

El origen fue un informe de la organización Global Witness, en el que se denunciaba la cantidad de asesinatos de defensores del medioambiente o los derechos de los pueblos originarios en todo el mundo. Guimaraes, brasileña, señaló cómo les llamó la atención la cantidad de casos en América Latina, por lo cual decidieron seleccionar tres casos concretos: uno en América del Norte, otro en América Central y otro en América del Sur.

Berta Cáceres.

Berta Cáceres. Cedida

El estudio Raíces de resistencia señala que entre 2012 y 2024 hubo en todo el mundo 2.253 asesinatos o desapariciones de activistas o defensores del territorio en todo el mundo, 146 en el año 2024, de las cuales 117 lo fueron en solo en América Latina en 2024 se asesinó a 117 personas. Cerca de un tercio de las agresiones con consecuencias mortales fue a indígenas, a pesar, recuerda el informe, "de que constituyen aproximadamente el 6% de la población mundial".

Mafia, madereros, presos

"Cada caso pone el foco sobre una problemática distinta", explica la investigadora. "Por ejemplo, el caso de la familia Zamora, en México, habla del crimen organizado, y muestra esa sensación de impunidad tan grande que existe relacionada con los crímenes ambientales".

En la película, el hermano de Aldo, Masiel, explica el atentado que acabó con su vida, en el que al principio simplemente querían amedrentarlos o lanzar amenazas contra su padre, Ildefonso, líder indigenista. Hasta que les dispararon sin más ceremonia. Masiel sobrevivió, Aldo no.

Un testimonio que casi no estuvo en ‘El Silencio de la Tierra’, ya que sigue viviendo en la zona y tuvo dudas sobre si se ponía en peligro a sí mismo o su familia. "Él decidió que debería, y así lo hemos mostrado", explica Guimaraes.

En el caso de Guajajara y Brasil "lo que vemos es la actuación de un gobierno negacionista del cambio climático, que debilitó las agencias de protección de los indígenas y de protección medioambiental, con una visión de progreso que solo consiste en la explotación intensiva del medioambiente. Un gobierno que piensa como pensaba el gobierno militar de la dictadura militar brasileña, que los indígenas eran una barrera a ese progreso".

Finalmente la historia de Berta Cáceres, cuya familia heredó su lucha contra la presa hidroeléctrica Agua Zarca impulsado por la empresa DESA (Desarrollos Energéticos Sociedad Anónima), representa "una lucha contra la impunidad". La historia se cuenta por parte de Berta Zúñiga Cáceres, la hija de la líder activista, y del medioambientalista mexicano Gustavo Castro, testigo y superviviente del asesinato.

Incendios en el Amazonas.

Incendios en el Amazonas. Cedida

Guimaraes, que reside en Europa, recuerda que "todo lo que está ocurriendo nos va a llegar de una forma u otra". La lucha ambiental "es inseparable de la batalla por los derechos de los indígenas", que son "la última barrera contra esa idea de progreso basada en la destrucción del medio ambiente y que lleva al colapso climático confirmado por los científicos".

En el caso de Brasil "la floresta amazónica donde ocurrió el asesinato de Guajajara, la reserva de Arariboia, está en una zona protegida que está siendo invadida por ganado y deforestada. Si perdemos el pulmón del mundo y la función que tiene esa floresta para combatir el calentamiento global, todo el mundo va a sufrir las consecuencias".

En la misma medida coloca a "los campesinos, como los que mostramos de México. Tienen una forma de vida ajena a los grandes latifundios y ese desarrollismo que parece que no hay otra manera de vivir sino esta, ¿no?".