El Embajador y Vice Embajador de la República de Gambia visitan la restauración del barco en Las Palmas de Gran Canaria.

El Embajador y Vice Embajador de la República de Gambia visitan la restauración del barco en Las Palmas de Gran Canaria. Starup Corazón Solidario

Historias

Los alumnos canarios de FP que restauran un barco para que se convierta en una ambulancia acuática en Gambia

El vehículo no servirá solo de transporte, también permitirá estabilizar a los pacientes para darles una respuesta rápida y segura.

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Gambia se conoce como ‘la costa sonriente de África’. Sin embargo, para muchos de sus habitantes no existe la sonrisa si se habla de acceso a atención médica. La geografía del país, atravesado por el río Gambia, condiciona enormemente la movilidad y dificulta que los pacientes lleguen a tiempo al hospital ante las emergencias.

Así lo asegura Sonja Arup, presidenta de STARUP Corazón Solidario. "He visto cómo mujeres embarazadas, niños, personas mayores o heridos se quedaban sin opciones", lamenta.

Por eso, la ONG ha impulsado un proyecto para reparar un barco y convertirlo en una ambulancia que conecte las ciudades de Banjul y Barra (al sur y al norte de la orilla del río Gambia, respectivamente).

"En el corredor Barra-Banjul el agua puede marcar la diferencia entre llegar a tiempo o no", advierte Arup. Si una persona tiene un parto complicado, un accidente o una urgencia médica, cada minuto cuenta. "Muchas emergencias no se agravan por falta de médicos, sino por la dificultad de traslado", lamenta.

El proyecto lo están llevando a cabo en colaboración con el I.E.S Ana Luisa Benítez de Las Palmas de Gran Canaria. Son los alumnos de formación profesional los que se están encargando de reparar el barco, que esperan que llegue al país africano a finales de 2027, cuenta Arup.

La idea es convertir la embarcación de seis metros en una ambulancia acuática medicalizada, que no solo traslade a los pacientes, sino que también permita estabilizarlos, si la situación lo requiere, para darles una respuesta rápida y segura, desgrana. La embarcación, además, ha sido donada por la Autoridad Portuaria de Las Palmas de Gran Canaria.

Para la restauración cuentan con un equipo de 50 personas, aproximadamente, entre alumnos y profesores, expone Jonás López, docente del centro implicado en el proyecto.

En el barco están trabajando tres familias profesionales diferentes: madera y mueble (la que más estudiantes aporta, unos 20), mantenimiento de embarcaciones de recreo (8 alumnos) y estructuras metálicas (entre 10 y 15).

Para la ONG está siendo "una experiencia muy valiosa" porque une formación, cooperación y compromiso social, asegura Arup. "El centro no solo está reparando una embarcación, sino convirtiendo el proyecto en una experiencia educativa con impacto real"

Alumnos trabajando en la reparación del barco.

Alumnos trabajando en la reparación del barco. I.E.S. Ana Luisa Benítez.

La presidenta de Corazón Solidario cree que trabajar en un recurso que puede salvar vidas, le aporta al alumnado "una dimensión humana extraordinaria".

López está de acuerdo y asegura que la experiencia está siendo muy positiva para el centro precisamente porque los jóvenes pueden aprender de forma totalmente práctica.

No es la primera vez que trabajan de esta forma, pero sí la primera vez que lo hacen con un proyecto real con motivo solidario. "Esto lo lleva todavía un poquito más allá porque además tiene el aprendizaje de servicio".

Tanto alumnos como docentes están "superimplicados" en estos trabajos, dice. A los estudiantes no les cuesta nada encontrar la motivación para ir a clase cada día: "Se preparan enseguida para ir a trabajar [en el barco]".

Además, tres de ellos son, precisamente, de Gambia y conocen bien la situación y la necesidad de proyectos como este. Algo que ha hecho que el grupo se cohesione todavía más.

Los trabajos comenzaron hace un mes y los grupos pasan casi la mitad del tiempo lectivo restaurando la embarcación. Ya han dejado el casco lijado y listo para pintar. También toda la madera podrida y han elaborado las plantillas de estas piezas para cambiarlas por otras nuevas.

Después de Semana Santa esperan poder empezar a pintar el casco, instalar los nuevos elementos y reforzar las partes fabricadas con resina y con fibra, entre otras tareas.

Recreación de cómo debe quedar la embarcación una vez acabe la restauración.

Recreación de cómo debe quedar la embarcación una vez acabe la restauración. I.E.S. Ana Luisa Benítez.

Decenas de miles de beneficiados

Desde Starup Corazón Solidario estiman que este barco puede beneficiar a más de 8.000 personas directamente. Sin embargo, el impacto será mayor al incluir a población flotante: comerciantes, trabajadores y viajeros que cruzan entre Senegal, Barra y Banjul o viven en islas como Jinack, apunta Arup.

El proyecto no requiere solo de la reparación del barco. También deben completar la dotación y el equipamiento sanitario, realizar pruebas de navegación y organizar el traslado marítimo desde Canarias a Gambia, señala la presidenta de la ONG.

Asimismo, en abril comienzan la rehabilitación de la estación de rescate acuático de Barra, que será la base operativa. Posteriormente, se desplazará un equipo sanitario para formar al personal local.

El objetivo no es solo enviar una embarcación, sino "poner en marcha un servicio real, coordinado y sostenible en el tiempo", subraya.

Proyectos como este mejoran la atención en comunidades aisladas y también ayudan a frenar la inmigración irregular desde la cooperación, la prevención y la formación, celebra Arup.

Este barco, "simboliza una respuesta real para salvar vidas, reforzar servicios básicos y generar oportunidades en origen", asegura la presidenta de Corazón Solidario.