Isabelle Huppert en 'Bérénice'. Foto: Jean Michel Blasco

Isabelle Huppert en 'Bérénice'. Foto: Jean Michel Blasco

Teatro

Castellucci nombra a Isabelle Huppert reina de Judea en 'Bérénice', la nueva obra que llega a los Teatros del Canal

El director italiano trae su versión del clásico de Racine. Un monólogo protagonizado por la diva francesa en el que lucha contra su dolor tras el desplante del emperador Tito.

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Para sentarse en el trono, el emperador romano Tito de la gens Flavia (30 d. C. - 81 d. C.) tuvo que dejar atrás la "vida disoluta" que le había granjeado el desprecio de las gentes de Roma durante el reinado de su padre. No gustaban, allá en el Lacio, esos rumores que llegaban desde las orillas orientales del Mediterráneo, donde había cosechado todos los honores militares conquistando Jerusalén, pero se había dejado llevar por ciertos impulsos.

Hablaban las malas lenguas de las relaciones carnales del hijo del emperador Vespasiano con Berenice, reina de Judea. Se dice, incluso, que le había prometido matrimonio. A este compromiso y al resto de faltas pasadas renunció Tito.

Otra vez ese cruce de caminos en el que por un lado queda la responsabilidad y al otro, el amor. Nos suena. Lo vemos también en la historia de Eneas, de quien cuenta Virgilio en la Eneida que deja en la estacada a Dido, reina de Cartago, para cumplir el destino que le ha sido dado de fundar Roma. Su amante se suicida, jurando odio eterno al imperio por crear. No fue así en el caso de Berenice.

Un sacrificio silencioso, sin grandes gestos ni sangre de por medio, que conmovió al dramaturgo francés Racine hasta el punto de componer Bérénice, una tragedia en cinco actos sobre la tensión entre el amor y el deber, cuando estos se oponen de manera insalvable.

Sobre este texto trabaja ahora el director de escena italiano Romeo Castellucci, espadón del teatro contemporáneo europeo, en su versión del clásico que recala en el Canal desde este viernes 10 y hasta el domingo 12.

Pondrá sobre las tablas nada más y nada menos que a la inconmensurable actriz francesa Isabelle Huppert, un verdadero portento actoral que se meterá en la piel de la reina de Judea para entregar un relato desgarrador.

Junto a ella, unos figurantes —no se necesitará más— que le acompañarán en un monólogo sobre la aceptación del hado y la dolorosa concesión de un amor que se acaba. En su adaptación, el italiano ha prescindido de los actos escritos por Racine en los que aparecen Tito y otros personajes para concentrar todo en el dolor de la mujer abandonada, a cuya boca añade un texto de su autoría.

La pieza fue uno de los platos fuertes de la edición del año 2024 del Temporada Alta de Girona, donde la intérprete gala abrumó al público y cosechó todos los elogios habidos y por haber. El regista habla así de las particularidades de la obra: "Las renuncias pesan más que las acciones, la sangre o las cópulas. Los frenos son más poderosos que el acelerador. Esta energía no explota, contenida como está por un cuerpo que ya no tiene palabras".

Nos tenemos que remontar a 2019 para recordar el último paso de Huppert por nuestro país. Fue en el Valle-Inclán también con un monólogo, Mary Said What She Said, bajo la dirección de otro grande, el tristemente fallecido en 2025 Bob Wilson. Encarnaba entonces a otra reina, María Estuardo, ya destronada y a punto de ser ejecutada. En la actuación que le ocupa en esta visita sí que conservará la corona, no así el corazón, al que tendrá que decir adiós.