DELLAFUENTE.

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Música

Dellafuente cambia los focos de los estadios por la intimidad del estudio en su nuevo álbum

Tras tocar el cielo en el Metropolitano, el artista granadino muestra sus claroscuros y firma su obra más íntima, mística y solitaria.

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Caravaggio fue el maestro barroco del claroscuro, una técnica pictórica que consiste en contrastar luces muy fuertes con sombras profundas y oscuras. Lo suyo no era solo una declaración de intenciones estética, sino una manera de mirar el mundo.

Hoy, Dellafuente retoma esa técnica y vuelve a hacerlo: deja a España en las sombras. Se sale del foco cegador del gran estadio Metropolitano que llenó en junio de 2025 y se refugia en la penumbra de su estudio para regresar con ritmos nuevos.

Un monólogo de 12 canciones toma vida. BRIGADO, no mira atrás; es un despegue hacia el futuro. Nos enseña un Dellafuente mucho más místico, ermitaño, despojado de la presión y enfocado hacia adentro.

Con este disco, Pablo Enoc Bayo Ruiz (Granada, 1992) parece que está dejando atrás la destilación perfecta del rap, el trap y los dejes flamencos granadinos para romper con los esquemas del género.

Granada

Hace dos años, "volvió a casa" para celebrar sus 10 años de carrera con Torii Yama. Un disco elegante, con una huella muy identificativa: una dedicatoria de amor a su tierra, Granada.

El Chino, cómo lo llaman desde pequeño por sus ojos achinados, mezcló dos mundos para volver a subir a la cima de Sierra Nevada pasando por la puerta japonesa que marca la transición entre lo profano y lo sagrado

En Torii Yama abre las puertas de su casa y enseña sus cicatrices de la mano de Judeline, Amore, Lia Kali y su eterno compañero Maka. El amor cura la desconfianza, el dinero no consuela al hombre y la montaña es un santuario.

Un álbum poético, corto pero densísimo. Retrata la melancolía andaluza y la incertidumbre del barrio. Guitarras acústicas, pianos de baja fidelidad y sutiles golpes de reggaetón y trap; todo envuelto en la atmósfera de la Alhambra al claro de luna.

En BRIGADO, cierra las puertas por dentro. Ya no hay invitados; solo él y su alter ego 3NOC en la soledad más absoluta. Se desapega de todos los focos y busca la paz en su estudio: ya no tiene que demostrar nada a nadie.

Un diseño limpio

"Vuelvo a caer, no sé dónde está el fondo de esto, no llego a tocar y no puedo parar de sentir el bajar, y no llego hasta el suelo y quiero parar. No sé dónde está el fondo de esto, no llego a tocar", suenan las primeras estrofas de Vida en PNG, la primera canción del nuevo álbum.

El PNG es un formato de imagen digital transparente, sin fondo. A diferencia de los códigos visuales tradicionales de la música urbana, aquí predomina el diseño limpio. Se contraponen los glitches y el alias robótico de producción 3NOC con ritmos analógicos.

Con este nuevo disco, se mete de lleno en raíces latinas tradicionales, explorando la rumba, el bolero y la salsa. En Modo avión desconecta de los ruidos del mundo, mientras que en Sin explicacion3s deja atrás las ambiciones y se queda en la libertad de mirar desde todos los puntos de vista.

"Lleno el estadio, soy futbolista. No quiero que me recuerden ni sepan quién soy", canta en Na me sabe a na. Me olvido se baila y La vida te da sorpr3sas fluye con el caos.

'Arigatai'

El álbum es un viaje en la cabeza del artista. Sin colaboraciones externas, expande su sonido y se encierra en su propio laboratorio. Aunque su ambición nunca ha sido la de conquistar la industria, ahora deja claro que su único objetivo es valorarse a sí mismo.

Titulada como el versículo bíblico que dice: "no hagáis nada por egoísmo o por vanagloria, sino con actitud humilde", 2:3 Filipenses saca el misticismo, y Espíritu Santo explora su fe personal.

El baile del agua corona uno de sus símbolos más profundos, recurrentes y sagrados. Si en Una Gota (Torii Yama, 2024) expresaba la pureza, ahora el agua vuelve a aflorar como un bálsamo zen.

Dellafuente agradece y cierra el disco con el término japonés "Arigatai". Por tener familia, por estar vivo y respirando, por fallar y por todo lo que ha perdido. Un canto de gratitud por su trayectoria: "Sigo agradecío de cada llanto, de cada muerte, de despertarme y verte".

Vuelve a Granada -como siempre- y -como siempre- sube a San Miguel Alto, para explorar nuevos vientos desde la cima más alta.